Por Soledad López, periodista especializada en salud

ninos sin clase online confinamiento

Esta pandemia ha sido de tal magnitud que, obviamente, la salud ha pasado por delante de todo.

Pero junto a la emergencia sanitaria se han puesto de manifiesto otras emergencias que son también de gran importancia. Y una de ellas ha sido la educativa.

Los niños dejaron de ir al colegio el 14 de marzo a causa del coronavirus. A partir de ese día y hasta final de curso no ha habido clases presenciales y la escuela ha improvisado -unos con mayor éxito que otros- una enseñanza a distancia que a criterio de algunos ha dejado mucho que desear.

Para conocer cuál ha sido la respuesta educativa de los colegios durante el confinamiento y cómo han vivido las familias esta situación, la Organización de Consumidores (OCU) ha recogido la experiencia de 903 familias con hijos en educación primaria, en centros públicos y concertados.

Y estas han sido las conclusiones.

Menos clases online en la pública

Desde la OCU aseguran que el dato más llamativo del informe ha sido la ausencia de clases online por videollamada con profesores.

  • En los colegios públicos apenas un 62% de los alumnos han disfrutado de ellas.
  • En los concertados, las clases online con videollamada han legado al 84%, aunque según la OCU sigue siendo insuficientes.

Y el dato más importante:

  • Tres de cada 10 alumnos de primaria no han recibido ni una sola clase online.

qué métodos de enseñanza online se han utilizado

Al margen de las clases online impartidas por el profesor, otras alternativas a las que se ha recurrido durante el confinamiento han sido:

  • Envío de documentos con tareas o ejercicios: Un 66% la escuela pública y un 78% la concertada.
  • Ejercicios a través de plataformas virtuales: Un 37% la pública y un 55% la concertada.
  • Vídeos grabados por los profesores: Un 30% la pública y un 42% la concertada.

Las cifras dejan claro el agravio comparativo entre pública y concertada, y eso que el estudio no se ha realizado con escuelas privadas porque probablemente la diferencia sería seguramente mayor.

La pública ha realizado un menor volumen de enseñanza online y aquí entrarían en juego factores como la brecha digital.

Cuánto tiempo han dedicado a las clases

Entre los alumnos que recibieron clases online, la duración media de las clases fue de algo más de 2 horas al día.

  • Los alumnos de 1º, 2º, 3º y 4º de primaria dedicaron una hora y 45 minutos al día a seguir las clases por videollamada y ver vídeos enviados por los profesores.
  • Los alumnos de 5º y 6º de primaria dedicaron algo más: 3 horas diarias.

En cuanto al tiempo invertido, el informe de la OCU no ha observado diferencias entre escuela pública y concertada.

No todos han tenido un ordenador disponible

Es la llamada brecha digital. Un factor que sin duda ha marcado la diferencia entre escuela pública, concertada y, sobre todo, privada.

Porque no es lo mismo haber tenido un ordenador para uso exclusivo del niño, que tenerlo que compartir con la familia o, todavía peor, solo disponer de un móvil para hacer clases online.

Según la OCU:

  • Un 49% de los niños han tenido un ordenador para uso exclusivo de ellos.
  • Un 19% se compró uno para ese propósito.
  • En un 11% de los casos lo facilitó el colegio.
  • Un 14% solo tuvieron un móvil para conectarse.

El estudio pone de manifiesto que la tecnología no ha estado al alcance de todos. Algo que las comunidades autónomas deberían haber solucionado pero no se ha hecho. Y está por ver qué pasará el curso que viene si los confinamientos se repiten.

Padres poco satisfechos

Otro de los datos interesantes que arroja la encuesta es que el tipo de enseñanza impartida durante esta crisis, sobre todo el envío de tareas online, ha necesitado de mucha ayuda por parte de la familia.

Lógico. Cuando un niño tiene que hacer una tarea o un ejercicio en el colegio y no lo entiende, ¿a quién se lo pregunta? Obviamente al profesor.

Pero si no hay una clase explicativa online previa y el niño solo recibe tareas a realizar, si tiene dudas y está en casa... ¿a quién le pregunta? A papá o a mamá.

Según el estudio de la OCU:

  • Tres de cada 4 niños necesitó ayuda de sus progenitores para hacer las tareas del colegio.
  • El apoyo de los padres también fue necesario a la hora de manejar los dispositivos online.
  • Los padres se quejan también de que los niños han tenido dificultades para concentrarse y trabajar solos.
  • También hay quejas por el exceso de deberes.

Con estos datos, no es de extrañar que el nivel de satisfacción de los padres sea apenas de un 6,1 sobre 10.

Cómo mejorar la educación online

En tiempos de coronavirus, la tecnología nos ha servido para teletrabajar, comprar online...

Sin embargo, la encuesta de la OCU pone de relieve la falta de capacidad de muchos colegios para adaptarse a la educación online, aunque muchos profesores han improvisado soluciones imaginativas usando incluso sus propios medio personales.

Para que no se repita lo sucedido, la OCU insta a las administraciones a hacer un esfuerzo para:

  • Reforzar la formación tecnológica de profesores y alumnos.
  • Facilitar medios para que todos los alumnos tengan acceso a la tecnología.

Parecen obviedades, pero septiembre está al llegar y no hay soluciones concretas si, por ejemplo, se produce un nuevo confinamiento.

La emergencia educativa sigue latente y no tiene menos importancia que la sanitaria. De cómo se solucione depende en buena medida la educación de nuestros hijos.