Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

contagio covid vacunado

Estados Unidos ha dado la señal de alarma. Su Administración intenta que los ciudadanos vacunados vuelvan a llevar la mascarilla, después de que se relajara la obligatoriedad.

El motivo es un informe del Centro de Control de Enfermedades (CDC) que señala que las personas vacunadas contagiadas con la variante delta (india) pueden ser tan transmisoras como las no vacunadas.

La explicación está tanto en la mayor capacidad de transmisión de esta variante, que ya es mayoritaria en gran parte de Europa, como en la manera en que se contagia el coronavirus.

Tan contagiosa como la varicela

Estas nuevas evidencias se han conseguido tras analizar el brote posterior al 4 de julio en el estado de Massachusetts, con una alta tasa de personas vacunadas.

El informe señala que la capacidad de contagio de la variante delta “es tan alta como el de la varicela”. Significa que el número de reproducción es R7: cada infectado puede contagiar a siete personas más de media.

La variante delta es más transmisible también si ya estás vacunado

Eso en un supuesto de que nadie esté vacunado. Por fortuna, en la realidad actual de las vacunas la expansión no puede dispararse tanto. Lo que no quita que sí es una situación preocupante.

Por tanto, las medidas pensadas para la variante alfa (la británica), de mascarilla y grupos máximo de personas, entre otras, se han de modificar. “La guerra ha cambiado”, describe el documento.

Los dos cambios importantes

Respecto a la variante original que se detectó en Wuhan, la variante delta ha provocado dos cambios significativos:

  • Se ha reducido el tiempo de incubación de seis a cuatro días.

Al ser un periodo más corto, el contagiado tiene menos tiempo de transmitir el virus antes de que se detecte y, por tanto, es más fácil controlar a sus contactos estrechos.

  • La cantidad de virus detectada es mil veces superior.

A más carga viral, mayor capacidad de contagio. Y allí es donde entra el peligro con los vacunados.

El virus se queda en nariz y garganta

El estudio norteamericano señala, como era de prever, que la vacuna evita la proliferación del virus en la persona. Pero no de una manera tan inmediata como para evitar que sea transmisor.

  • En el momento del contagio los virus se acumulan en la nariz y garganta.

La persona vacunada tiene ya anticuerpos preparados. Esos anticuerpos llegan rápido al foco de la infección en las vías respiratorias altas y así evitan que el virus baje a los pulmones y se extienda por el cuerpo.

Lo que pasa es que no van tan rápido como para evitar que haya inicialmente un nivel alto de multiplicación del virus en la nariz y garganta, que fácilmente puede ser expulsado al aire.

En el estudio norteamericano no encontraron diferencia en la carga viral de vacunados y no vacunados.

Por tanto, hasta que los anticuerpos actúan, los vacunados pueden ser potentes transmisores.

Hay dos o tres días de contagio

Hemos hablado de la rapidez con la que actúa el sistema inmune de los vacunados. Allí está la clave del problema. Es un término muy genérico.

La carga viral alta en los vacunados sería muy breve, uno o dos días

A día de hoy, los especialistas aún investigan cuánto tiempo pueden ser contagiosos los vacunados. Una investigación del hospital Niño Jesús de Roma apunta que en 2 o 3 días las defensas ya han eliminado el virus.

  • Por tanto, los no vacunados pueden contagiar cuatro días antes de que se les detecte el virus.
  • En los vacunados el periodo es de uno o dos días, tres como máximo. Inferior pero aún es significativo.

Los investigadores romanos confirman que puede haber igual carga viral en los vacunados y no vacunados, pero en todo caso sería durante un periodo muy breve. Rápidamente las defensas se ponen a trabajar para reducir la proliferación del coronavirus.

Los fallos de la vacuna

Por último, hay que recordar que las vacunas, ni las de la covid ni ninguna, son efectivas al cien por cien. Siempre hay personas que no desarrollan la inmunidad.

  • En el caso de Pfizer y Moderna es efectiva entorno al 90% de veces. En AstraZeneca y Janssen es sobre el 70%.

Por eso habrá vacunados que se contagien y enfermen. Pero hay un 60% menos de riesgo. E incluso en esos enfermos, el porcentaje de casos que desarrollen una covid grave baja mucho más, y el riesgo de muerte aún más hasta hacerse mínimo.

Por lo tanto, incluso aunque los vacunados contagien, enfermen y tengan riesgo de ser hospitalizados, la vacunación ha sido y sigue siendo nuestra mejor arma y la solución a la pandemia.

Por fortuna, es algo que la población española tiene bien aprendido, cuando ya estamos a punto de tener el 70% de vacunados con pauta completa.

Otros países, con Estados Unidos a la cabeza, tienen problemas para convencer a parte de su población de que la vacuna es la evidencia científica más clara contra la covid.