Por Soledad López, periodista especializada en salud

La contaminación aumenta un 15% las muertes por Covid-19
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La contaminación tiene consecuencias nefastas para la salud. De hecho, hace tiempo que se considera un factor tan nocivo como el tabaco, la mala alimentación o el sedentarismo que dispara el riesgo de enfermedades cardiovasculares o cáncer.

  • También es sabido que aumenta la mortalidad por coronavirus. Lo que no se conocía era hasta que punto.

Un estudio publicado en Cardiovascular Research revela que las muertes por Covid-19 que podrían atribuirse a los efectos de la contaminación del aire en todo el mundo es de un 15%.

Un porcentaje de fallecimientos por coronavirus nada desdeñable que se evitarían si la población estuviera expuesta a un aire más limpio, sin emisiones procedentes de combustibles fósiles o de otras fuentes.

Muertes por covid-19... y por la mala calidad del aire

Los autores de la investigación aclaran que no se trata de una relación causa-efecto directa, sino que la contaminación atmosférica agrava las patologías previas que pueden provocar un desenlace fatal en esta enfermedad.

Para realizar el estudio, cruzaron datos de estudios epidemiológicos de Estados Unidos y China sobre contaminación del aire y Covid-19, cifras del brote del SARS de 2003, informes de Italia, datos que muestran la exposición global a las partículas finas contaminantes conocidas como partículas en suspensión...

La contaminación agrava enfermedades previas que afectan al desarrollo del coronavirus

Con todo ello, han creado un modelo que calcula la fracción de muertes por coronavirus que podrían atribuirse a la exposición a largo plazo a las partículas contaminantes. Los resultados varían por países:

  • En China, la contaminación contribuyó a un 27% de las muertes por Covid-19.
  • En Europa, la proporción es del 19%.
  • En América del Norte, un 17%.

Si se observan los resultados por países, en España se estima que un 9% de las muertes por coronavirus se deben a la mala calidad del aire.

Mucho peor están en Estados Unidos, donde el porcentaje es del 18%. Eso quiere decir que de las 220.000 muertes por coronavirus que se han producido hasta ahora en este país, 40.000 se deberían a la contaminación.

Qué pasa cuando inhalamos aire contaminado

El profesor Thomas Münzel, del Centro Médico Universitario de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (Alemania) y uno de los autores del estudio, explica cómo afecta la contaminación a la salud y su relación con la Covid-19:

  • "Cuando se inhala aire contaminado, las partículas contaminantes muy pequeñas –las menores de 2,5 micras (PM2,5)– viajan de los pulmones a la sangre y a los vasos sanguíneos".

Las partículas de la contaminación afectan al buen estado de los vasos sanguíneos

  • "Aquí causan inflamación y estrés oxidativo, es decir, un desequilibrio entre los radicales libres y los antioxidantes del cuerpo que normalmente reparan el daño en las células".
  • "Esto daña el endotelio (revestimiento interno de las arterias) y las arterias se estrechan y endurecen".
  • "El virus SARS-CoV-2 también entra en el cuerpo a través de los pulmones, causando daños similares en los vasos sanguíneos, y ahora se considera una enfermedad endotelial".

Visto lo visto, se entiende que la contaminación y la Covid-19 sean un cóctel muy peligroso:

  • Si hay una exposición prolongada a la contaminación y se produce una infección por Covid-19, el daño con respecto al corazón y los vasos sanguíneos es doble, y esa persona lógicamente tiene menor resistencia a la Covid-19.
  • Pero si además la persona ya tiene una enfermedad cardiaca, el cóctel contaminación y Covid-19 puede provocar una insuficiencia cardiaca, un infarto o un derrame cerebral.

La contaminación también puede aumentar el contagio

Los autores del estudio sugieren, como ya habían demostrado otras investigaciones, que la contaminación también puede favorecer la transmisión del virus.

"Las partículas en suspensión podrían aumentar la actividad de un receptor celular llamado ACE-2 que favorece la entrada del SARS-CoV-2 en las células", señala Münzel.

Por tanto, la mala calidad del aire tendría un doble impacto: además de dañar los pulmones, permitiría que el virus entrara con más facilidad tanto a los pulmones como a la sangre y los vasos sanguíneos.

Un motivo más, sin duda, para ponerle freno a la contaminación. Contra ella no hay vacunas.

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