Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

España vuelve a tener la incidencia más baja de Europa
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Los datos buenos y malos se superponen en esta bajada de la tercera ola de la pandemia en España.

  • Por un lado, las cifras de contagios de coronavirus siguen descendiendo como estaba previsto, aunque más lentas.
  • Por otro, ni los datos son aún para relajarse ni la ocupación hospitalaria va lo suficientemente bien.

Estamos en riesgo de que en cualquier momento volvamos a subir sin habernos recuperado del todo. Eso explica que las autoridades quieran mantener las restricciones hasta bien entrado abril.

LA MEJOR SITUACIÓN TRAS ALEMANIA

Si nos comparamos con el resto de Europa, no hay duda de que España puede estar satisfecha de su evolución.

  • Tenemos una incidencia acumulada a catorce días de unos 150 casos por cien mil habitantes.
  • Entre los países grandes, solo Alemania, con 130 casos, está mejor dentro de la Unión Europea.

Empezar antes las restricciones nos puede haber beneficiado

  • Francia no baja de los 400 y se ha estancado. Italia, Polonia o los Países Bajos siguen por encima de los 300.
  • La República Checa tiene la pandemia muy descontrolada con casi 1.500 casos y Hungría sube rápido.
  • El Reino Unido, pese a la efectiva campaña de vacunación, aún supera los 200 casos.

Precisamente es esta alta incidencia de los países vecinos la que resulta un riesgo.

Ya sabemos que no hay hoy ningún país que pueda estar tranquilo -ha recordado el doctor Fernando Simón, coordinador de emergencias sanitarias-. Puedes tener unos buenos datos hoy y subir mucho la semana siguiente.

POR QUÉ ESTAMOS MEJOR QUE LOS OTROS

En este sentido, al menos Portugal, que es con el que compartimos más frontera, muestra uno de los descensos de contagios más rápidos. Sus datos se acercan ya a los de España.

Una posible explicación de por qué estamos ahora mejor que los otros países es que desde enero empezamos a imponer confinamientos muy estrictos tras la aceleración de contagios de la Navidad.

Este periodo ha coincidido con la expansión por Europa de la variante británica, mucho más contagiosa. En España no ha tenido tanta incidencia, porque ya habíamos puesto medidas.

No obstante, su expansión en nuestro país, aunque más lenta de lo previsto, sigue y en varias autonomías ya es la variante mayoritaria.

Estos meses hemos aprendido a ser prudentes al valorar los éxitos. Sin cambiar nada, las circunstancias pueden hacer girar la tendencia. Nos ha pasado a todos los países”, ha añadido el doctor Simón.

ESTANCIA MÁS LARGAS EN LAS UCIS

Y no nos podemos permitir volver a subir. La situación hospitalaria no es lo suficientemente buena. Preocupa especialmente la ocupación de las UCI.

  • Una de cada cuatro camas está ocupada por un paciente de Covid, es muchísimo”, ha insistido el doctor.

Además, en esta tercera ola se ha producido un cambio de tendencia: la estancia de los pacientes en las UCI se está alargando. Aún no hay un análisis claro de los motivos. Lo evidente es que, si se quedan más tiempo ingresados, hay riesgo de que se llenen más fácilmente.

"Aceptamos por buenas cifras de contagios altas y nos relajamos"

Por lo que se refiere a ocupación hospitalaria general, los datos mejoran algo. Es una buena señal, pues si hay menos pacientes, hace prever que habrá menos casos con riesgo de entrar en UCI en un futuro inmediato.

PREOCUPA EL CAMBIO DE ACTITUD

Haciendo balance del año de pandemia, el doctor Simón ha recordado que hemos aprendido mucho:

  • Los protocolos en las residencias de ancianos o en las escuelas, que han permitido no repetir errores de la primera ola.
  • También hemos conseguido un mejor diagnóstico y control de la evolución, que ha evitado volver al confinamiento total.

No obstante, estamos empezando a tener una cierta complacencia con incidencias que no son todavía buenas”, ha lamentado el coordinador de alertas.

Pensamos que como bajamos de 500 o 200 podemos empezar a relajary no vemos el problema en conjunto”. La cifra aceptable es por debajo de 50 casos. Seguimos lejos.

Si ahora volviéramos a subir la transmisión, probablemente no tendríamos la capacidad de reacción que hemos tenido en la segunda y tercera ola”, ha advertido el doctor Simón.