Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Los primeros macroconciertos en España provocan unos 2.300 contagios
iStock by Getty Images

Cataluña ha sido la comunidad autónoma abanderada en el estudio de la seguridad de los eventos musicales en plena pandemia. En Barcelona se hicieron con éxito las primeras pruebas de que los conciertos pueden ser seguros.

Sin embargo, una cosa es un ensayo clínico supervisado en cada detalle y otra muy diferente la situación una vez se pone en marcha un festival.

Esa es la conclusión a la que han llegado las autoridades sanitarias. Las tres primeros macroconciertos “segurosse han saldado con un fracaso. Los festivales catalanes de Canet Rock, Vida y Cruïlla sí fueron importantes focos de propagación del coronavirus.

El resultado: 2.275 contagios

El informe que ha llevado a cabo la Consejería de Salud de Cataluña apunta que, en total, estos tres festivales provocaron 2.279 contagios.

Esta valoración se ha hecho a partir del seguimiento de los participantes en estos festivales. En total asistieron unas 50.000 personas.

Hubo hasta 2,6 veces más casos que en la población general

Como es complicado saber con certeza si se contagiaron dentro del festival o en otros ambientes, se hizo un grupo de control: previamente también se había seleccionado un grupo de ciudadanos de perfil similar, en su mayoría jóvenes, que no fueron a estos conciertos.

Tras comparar los dos grupos, se constató claramente más de contagios en el grupo de los asistentes a los conciertos.

  • Casi un 60% más de casos. El aumento fue de entre 1,4 y 2,6 veces dependiendo del festival.

El principal foco fue el festival Cruïlla, que también era el más multitudinario. Asistieron cerca de 25.000 personas y hubo 857 contagios en las dos semanas siguientes. En el grupo de control hubo 571, así que hubo unos 300 casos atribuibles directamente al festival.

Aunque donde se registró mayor diferencia entre los contagiados dentro y fuera del festival fue en el Canet Rock, con una asistencia de casi 16.500 espectadores. Hubo 956 contagios, de ellos 432 atribuibles al concierto.

Fallaron las medidas de control

Antes de saberse este informe, el doctor Josep Maria Argimon, consejero de Salud de la Generalitat, ya admitió que se equivocaron al aprobar la celebración de estos festivales: “Algunas imágenes que vi no me gustaron”.

Se refería a los vídeos y fotografías de jóvenes en el recinto cantando y abrazándose ya sin mascarilla o muy mal puesta.

A las tres o cuatro de la mañana, cuando tú estás animado por la música o por lo que sea es muy complicado mantener la mascarilla”, ha admitido el doctor Argimon.

Según el doctor, los organizadores del festival tenían una planificación buena: en las horas previas todos los que asistieron se hicieron una prueba de antígenos. Así se detectaron varios casos asintomáticos, que no entraron en los recintos.

Pero ya dentro, la actitud fue mucho más laxa que en los dos ensayos que se habían hecho antes: el concierto de la sala Apolo y el posterior en el Sant Jordi, ya con 20.000 personas.

Los otros factores de contagio

Aquellos ensayos resultaron impecables. En el primero no se produjo ningún contagio y en el segundo los que hubo no se atribuyeron al concierto.

Desde Salud se han apuntado otros motivos que hicieron que esta vez no se cumplieran los pronósticos de contagios:

  • La variante delta: los ensayos clínicos se hicieron cuando la mayoritaria era la variante alfa (británica).

La delta es mucho más transmisible”, ha recordado la doctora Carmen Cabezas, secretaria de salud pública.

  • La apertura global: los festivales se celebraron casi simultáneos los primeros días de julio. Coincidieron con una fuerte subida general de los contagios porque hacía una semana que se habían relajado las medidas.
  • La relajación general: esa imagen de salida de túnel junto a los test rápidos previos “pudo dar a los asistentes una falsa sensación de seguridad”, admite la doctora Cabezas.
  • Errores de planificación: la aglomeración de gente para hacerse los test de antígenos, en los que también se mezclaron los que dieron positivo, con largas colas, pudieron ser otro foco.

Algunos médicos señalaron en días posteriores que los test no son cien por cien seguros y que los que hicieron la prueba podía ser un personal no bien entrenado.

Un error que se pagó caro

El doctor Argimon admitió sin ambages que la celebración de los tres festivales había sido “un error”.

Los festivales coincidieron con la relajación de medidas y la llegada de la variante delta

Indudablemente, los festivales no fueron el principal foco de contagio. Hubo fiestas de final de curso, botellones, apertura de locales nocturnos coincidiendo con las fiestas de San Juan. Todo sumó.

El resultado fue que Cataluña se convirtió en la región de toda Europa con más incidencia, por una subida exponencial de covid.