Por Nuria Blasco, periodista

Carnet testimoni dr polo

Según el barómetro de mayo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de las personas que contactaron con los servicios sanitarios ante síntomas compatibles con el coronavirus, un 49,6% recurrió a su médico de Atención Primaria.

Que casi la mitad de la población española con síntomas de Covid fuera atendida por su médico de familia nos da una idea de la ardua labor de estos sanitarios, que además se han encontrado con multitud de dificultades durante esta crisis.

Hemos vivido la pandemia con muchísima tensión

La llegada del coronavirus tuvo un impacto directo en los centros de Atención Primaria, que tuvieron que reorganizarse a contrarreloj para adaptarse a las circunstancias de la emergencia sanitaria.

Se pasó a hacer las consultas por teléfono o de manera telemática, y solo se hacían las visitas presenciales o domiciliarias imprescindibles, siempre rodeadas de medidas de seguridad para evitar contagios.

El doctor José Polo es vicepresidente 1º de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y ejerce como médico de familia en el Centro de Salud Casar de Cáceres (Extremadura). Él nos cuenta que no ha sido nada fácil lo que han vivido:

“Hemos sufrido muchísima tensión por varias razones. Primero por la incertidumbre y la falta de información que ha habido desde el principio, después por la cantidad de trabajo que ha supuesto el control de todos los pacientes, tanto de los que sufrían enfermedades crónicas, otras patologías y, por supuesto, los enfermos de Covid-19, a quienes también se les ha tenido que hacer un seguimiento diario para controlar la evolución de la enfermedad", explica.

En esta crisis, ha habido mucha incertidumbre y falta de información

"Además, causó mucho nerviosismo la gran falta de equipos de protección como trajes, mascarillas... que complicaba todavía más el poder mantener a la población bajo control”, matiza.

Al principio, casi no se nos hicieron test

José Polo afirma que desde la Administración se ha tardado mucho en tener en cuenta a la Atención Primaria:

Desde el minuto uno hemos estado dando la cara ante pacientes Covid y atendiendo, además, toda la demanda asistencial habitual. Sin embargo, la Administración no se acordó de nosotros hasta dos meses después de que esto empezara. Hasta entonces, prácticamente no se nos hicieron test ni se nos dotó del material necesario para hacer nuestro trabajo con seguridad”.

Se han dado muchos contagios e incluso muertes de médicos de familia

“Hemos estado expuestos desde el principio, y lo demuestra todos los casos que ha habido de contagios e incluso muertes de médicos de familia. Pidieron voluntarios para Ifema y muchos de ellos fueron de Atención Primaria”, afirma.

si no puedes ver al paciente, te quedas con la duda

De tener un contacto directo con sus pacientes, los médicos de familia pasaron a hacer sus consultas de manera telefónica, algo que según el Dr. Polo, no siempre les deja del todo satisfechos.

“Con la orden de confinamiento se suspendieron todas las consultas programadas y al paciente se le recomendaba que no viniera a los centros sanitarios por el riesgo de contagio. Así que nuestra forma de trabajar dio un giro total",afirma.

"Hemos pasado a la atención telefónica en la mayoría de los casos, con el riesgo que eso supone. Prescribir algo por teléfono, muchas veces te deja con la duda porque no has podido explorar al paciente”, confiesa.

Tengo compañeros que siguen en la UVI

La sobrecarga asistencial ha sido grande porque, además del aumento de pacientes, hubo un gran número de médicos de familia que cursaron baja por lo que el resto de compañeros tuvieron que suplirlos.

"Entre todos hemos intentado compensar las múltiples bajas de personal sanitario para seguir ofreciendo un buen servicio, ya que los recursos humanos en sanidad son bastante limitados".

"Debido esto y a la cuarentena que tuvieron que hacer muchos médicos, se tuvieron que cerrar algunos centros de salud y reubicar a los pacientes en otro centro, por lo que ha habido un extra de trabajo importante”.

Hubieron muchas bajas de personal sanitario que tuvimos que suplir entre nosotros

El Dr. Polo no se ha contagiado, pero reconoce que varios compañeros cercanos han sufrido la enfermedad, e incluso algunos de ellos de forma grave.

“Hoy hemos visto las imágenes de un compañero que estaba muy mal y que le han dado el alta en la UVI. Ha sido muy emotivo, pero tenemos todavía dos compañeros de atención primaria que siguen ingresados en la UVI. También conozco casos de médicos y enfermeras que han sufrido estrés y ansiedad", explica José Polo.

Hemos aguantado y hemos cumplido bien en la dura lucha contra el Covid-19

"Sin embargo, pienso que más del 90 % de la profesión ha podido estar en su sitio. Y aunque ha costado mucho esfuerzo, sobre todo durante la oleada de contagios, hemos dado la cara, hemos aguantado y hemos cumplido bien en la dura lucha contra el Covid".

"Daría un 10 a todo el personal sanitario. En cambio, si hablo de la gestión de la crisis por parte del Estado, los suspendería a todos, ha sido nefasta”, asegura con rotundidad.

El temor a contagiar a la familia

El Dr. Polo recuerda algunas de las situaciones más difíciles con las que se ha encontrado.

“Recuerdo un paciente muy grave. Se desplazó desde Madrid y a los cinco días de estar aquí empezó con fiebre y malestar. Se le dio tratamiento sintomático, hasta que llegó un momento que hubo que desplazarlo al hospital, estaba muy mal", relata.

"Y es que el problema de esta enfermedad es que hay pacientes que se encuentran relativamente estables, como con una gripe, pero de repente deriva en neumonía, y allí empieza la gravedad. Empiezan a tener falta de aire y asfixiarse, y hay que ir corriendo al hospital. Y todo esto de un día para otro”, explica el médico de familia.

El problema de esta enfermedad es que puede complicarse mucho de un día para otro

“Otra de las situaciones difíciles que hemos vivido en esta crisis es el estrés por temor a contagiar a nuestras familias. Llegar casa y cambiarnos, las medidas de protección diarias, tener que mantener la distancia con la familia pensando que nosotros podemos ser portadores... Toda esta situación también ha sido muy dura”, confiesa.

esto marcará a generaciones enteras

El Dr. Polo quiere remarcar las duras circunstancias que hemos tenido que vivir con la pandemia. Desde el confinamiento, pasando por la gran cantidad de afectados por la enfermedad, hasta los miles de fallecidos por Covid-19 que dejan atrás, cada uno de ellos, a una familia desolada. Afirma que obviamente todo esto nos dejará secuelas.

“Vivir esta situación como médico ha sido muy duro. Desde ver pacientes muriéndose, hasta compañeros muy graves o a la situación de aislamiento con la familia", revela.

"Y lo mismo para la población en general, que ha vivido el confinamiento, el distanciamiento social, el miedo al contagio y, por supuesto, para los miles de familias que han perdido a un ser querido”, expone.

Detrás de cada enfermo y de cada muerte hay un drama humano, una familia afectada

“Vemos las cifras en televisión, pero detrás de cada enfermo y de cada muerte hay un drama humano, una familia afectada. Y hay situaciones muy duras", subraya.

"Yo tengo un compañero que su mujer ha muerto de Covid y él también estuvo contagiado. Y para él fue terrible no poderse despedir de ella. Y en el sepelio, con la limitación a tres familiares, solo pudieron estar él y dos de sus hijos. Otro de los hijos y el resto de la familia no se pudo acercar. Yo pienso que esto nos marcará a todos, a generaciones enteras”, remarca.

Ha sido un caos absoluto

El Dr. Polo, como vicepresidente 1º de Semergen, también quiere dar una visión más institucional de esta crisis sanitaria.

“Todos los protocolos y todas las directivas se han establecido desde la Consejería y desde la Dirección General de Salud Pública. Y la opinión que tenemos desde Semergen es que ha habido bastante descontrol, de disparidad de criterios, cambiosa diario de opinión sobre los protocolos de actuación y sobre muchas otras cosas".

"La queja general de los centros de Atención Primaria ha sido de falta de recursos humanos, –aunque esto ya es tradicional–, de dotación de equipos de protección personal, que eran muy escasos; así como de pruebas diagnósticas, en muchos casos inexistentes. Ha sido un caos absoluto”, asegura el vicepresidente de Semergen.

Somos una sociedad poco disciplinada

Ahora espera que la sociedad sea respetuosa y siga manteniendo medidas de protección para que todo esto no vuelva a suceder.

  • "Cuando veo según que imágenes me decepciono porque veo el poco respeto y solidaridad que tienen muchas personas".

"Está claro que a esa gente no le ha tocado la enfermedad de cerca porque si hubiera muerto un familiar, seguro que se darían cuenta de la gravedad de la situación y tomarían otras medidas. En general somos poco disciplinados, somos una sociedad de mucha interacción social y no será fácil mantener la distancias", concluye.

Tags relacionados