Por Nuria Blasco, periodista

Carnet testimonio sergi pascual

Desde agosto de 2019, el Dr. Sergi Pascual, médico adjunto del Servicio de Neumología del Hospital del Mar de Barcelona, estaba instalado en Texas junto a su mujer e hijos, donde participaba en un proyecto de investigación que iba a durar hasta el verano de 2020.

Pero la irrupción de la pandemia en España hizo cambiar radicalmente sus planes.

llegué el 25 de marzo, el peor día en el hospital

La información que llegaba a Estados Unidos sobre el coronavirus en España hacía pensar que "iba a ser una gripe más,solo que algo más contagiosa", explica el neumólogo.

"Sin embargo, el 10 de marzo, el jefe de mi mujer –ella es Intensivista (especialista en Terapia Intensiva)– nos cuenta que en Cataluña hay 600 camas con pacientes críticos y que en los próximos 15 días se prevé que habrán 3.000. Entonces vimos que la situación iba a ser inasumible, realmente grave”.

Nos dijeron que había 600 camas con pacientes críticos y en una semana se esperaban 3.000

El 14 de marzo se decretó el estado de alarma en España y el Dr. Pascual y su mujer, sabiendo que se necesitaría colaboración médica, pusieron rumbo a Barcelona no sin dificultades.

Nos costó llegar. Nos cancelaron dos vuelos, tuvimos que hacer varias escalas, pero finalmente el 24 de marzo aterrizamos en Barcelona. El 25 ya estábamos trabajando y, justamente, ese fue el peor día en nuestro hospital”.

para mí Fue un golpe brutal

Sus compañeros habían tenido unos 10 días para adaptarse a los nuevos protocolos, a los trajes de protección, a la reorganización del hospital y al impacto de la enfermedad. Sin embargo, para el Dr. Pascual, el golpe fue tremendo.

Nos chocó primero ver todas las calles de Barcelona vacías. Después, en el hospital, todos los circuitos habían cambiado y a la gente ya no le veías la cara. Y por último, lo más duro, ver a tanta gente ahogándose y en una situación crítica tan grave".

Su llegada coincidió con la máxima oleada de contagios y de ingresos hospitalarios.

Lo más duro fue ver de golpe a tanta gente ahogándose, todos tan graves

"Fue un golpe brutal porque el 25 y 26 de marzo fueron los días más difíciles, con las urgencias totalmente colapsadas, administrando oxígeno como podíamos, haciendo alargaderas con una toma, con el personal volcándose totalmente… ”, recuerda impresionado el neumólogo.

Estuvimos realmente al límite

Pasaron días de auténtica tensión en los que temían no tener los suficientes recursos para atender a todos los pacientes.

"Nuestras UCIs no llegaron a estar al 100%, ningún paciente se quedó sin ventilador… Aunque hubo dos días que no tuvimos ningún ventilador libre, si hubiera llegado algún otro paciente que hubiera requerido intubarle, no habríamos podido, estuvimos al límite".

"Por suerte ese momento no llegó. Fueron días muy tensos, y me consta que en otros hospitales sí tuvieron que decidir cosas que a un médico, humanamente, no debería tocarle decidir".

Hubo dos días en que no quedaba ningún ventilador libre

"Cualquier colapso posible, comparado con los que tenemos en invierno por la gripe, con el Covid se multiplicó por 10. Y si el sistema no llegó a saturar fue gracias a todas las personas que trabajan en los centros hospitalarios, incluso de los estudiantes de medicina, de enfermería...", afirma el Dr. Pascual.

El neumólogo también recuerda con agradecimiento el papel de las personas de mantenimiento: "crearon espacios que fueran seguros para acoger a más pacientes y a los servicios de limpieza. Fue increíble el trabajo de todos los profesionales".

Hay días que el abrazo a mis hijos es distinto

Compaginar estos días de intenso trabajo con su vida familiar tampoco ha sido fácil.

"Mi mujer y yo trabajamos los dos en el hospital, en turnos de 12 horas en días alternos y haciendo guardia 1 de cada 4 noches. Es duro, pero por suerte nos hemos podido organizar para hacer diferentes turnos y así poder estar con los niños, hacerles de profesores... No ha sido nada fácil, ha sido muy intenso, mucho trabajo y mucha tensión".

"Hay un protocolo Covid en casa y hasta que no nos duchamos no podemos abrazar a los niños. Pero hay días que, según que cosas pasan en el hospital, cuando los abrazo, los abrazo distinto, sintiéndolo mucho más, es difícil no llevarse las emociones a casa".

Ver a gente tan mal y tan sola es muy duro

El médico se emociona cuando recuerda a personas que no pudieron superar la enfermedad:

"Para mí esto es lo más duro. No hay nada más difícil que decirle a una persona plenamente consciente: ‘Lo siento, hemos intentado hacer todo lo posible, pero no podemos hacer más’. Y que el paciente te mire y te diga: ‘Doctor, deme un papel, que le voy a hacer un dibujo a mi nieta’. Esto no debería pasar. No ha sido lo más habitual, por suerte, y yo solo me he encontrado con este caso, pero ahí me rompí".

No hay nada más díficil que decirle a una persona que no puedes hacer nada más por ella

"Ver a gente tan mal y tan sola, es complicado. En el hospital nos ofrecen soporte psicológico… Yo me encuentro bien, pero sí que noto que las cosas me afectan más, que estoy más emotivo. Pero, al menos en nuestro equipo de neumología, nos mantenemos fuertes, con ganas de seguir colaborando para que los pacientes estén lo mejor posible…", asegura.

"También intentamos encontrar respuestas a muchas preguntas que plantea esta enfermedad. Tenemos 12 estudios en marcha de diferentes ámbitos para saber cómo afecta el coronavirus y aportar más luz al tratamiento de esta enfermedad", nos cuenta.

Habrá que tratar secuelas físicas y psicológicas

El Dr. Pascual ha vivido la pandemia del Covid en primera línea. Sin embargo, ahora se encuentra con las graves secuelas que Covid ha dejado en muchos afectados.

"En la era post Covid, los neumólogos vamos a tener mucho trabajo. Ahora, tenemos a 10 personas en la UCI que tienen una traqueotomía, y su recuperación va a requerir mucho esfuerzo por parte de los médicos, del paciente y la familia".

"Además hay más de 20 pacientes que tienen unas secuelas pulmonares muy graves. Todo esto hay que tratarlo con oxígeno, soporte de máquinas… Y la gran preocupación que tenemos es cómo van a quedar los pulmones de las personas que hayan tenido una neumonía grave. Cuantos pacientes tendrán limitada su capacidad de hacer vida normal", explica el doctor.

En la era post Covid, los neumólogos vamos a tener mucho trabajo

Pero la Covid-19 no solo deja secuelas en los enfermos:

"También habrá que tratar otras secuelas, las psicológicas, que ya se están viendo en mucho personal sanitario. Esta nueva era post Covid nos va a afectar a todos: vamos a tener que acostumbrarnos a la mascarilla, a los guantes, a no verle la cara al médico… va a haber una restructuración en muchos sentidos”.

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