Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Las autoridades sanitarias advierten de que hay una pandemia de bulos
iStock by Getty Images

Cada generación los llama de una forma: bulos, mentiras, noticias falsas o fake news. Todo es lo mismo: informaciones sin base. Siempre han existido. Sin embargo, las noticias falsas son un problema social desde que internet les otorgó un gran poder de difusión.

Cuando estas noticias afectan al mundo de la salud, como está pasando ahora, ya no es un problema social sino un problema sanitario, incluso de vida o muerte.

Cómo surge una noticia falsa

Al principio de la pandemia nos llegó a los móviles de los padres una nota de voz advirtiendo de que se estaban muriendo varios niños del colegio de covid”, recuerda la periodista Ana Pastor, impulsora de Newtral, una red de detección de bulos.

Mensajes como este ha habido muchos. Falsos médicos dando recomendaciones, familiares de amigos de amigos avisándonos de nuevos “descubrimientos”…

Si no está firmado o no localizas al supuesto autor en internet, duda

Por sorprendente que nos pueda parecer, hay gente que se levanta por la mañana y decide que falsificará un mensaje para crear pánico e inseguridad. A veces sin otro motivo que la diversión o el ego de la hazaña de verse difundido.

A veces es un mensaje de Whatsapp, de Facebook o un tuit. Y como cuando te llega a ti, ya proviene de una persona de confianza, ya le das valor.

¿Por qué nos creemos los bulos?

La pandemia crea miedo entre la población y eso hace que tengas más necesidad por conocer noticias, aunque no estén verificadas y sean bulos.

Paradójicamente, "parece que hay necesidad de oír noticias malas. Están triunfando mucho los bulos más tremendistas”, explica la doctora Margarita del Val, epidemióloga del CSIC.

La experiencia ha demostrado que las noticias falsas sobre el coronavirus son como un incendio. Se extiende con rapidez y en muchas direcciones. Es difícil seguir la fuente.

  • Según nuestros datos, el 80% de la población no sabe dónde o cómo se puede contagiar”, se lamenta la doctora Del Val.

Una fuente de confusión y ansiedad

Los bulos que están apareciendo referidos a la pandemia ayudan a crear aún más confusión y están haciendo mucho daño:

  • Provocan más ansiedad y afectan a la salud mental.
  • Crean dudas sobre las medidas efectivas contra la pandemia, avaladas por el conocimiento científico.

El miedo a la pandemia provoca ansiedad por buscar cualquier información

Aunque tarde, Google y las principales redes sociales están muy vigilantes: ya se bloquean cuentas y webs que difunden información sin contrastar.

Pero no basta. También depende de cada uno de nosotros que esta otra pandemia no se extienda. Basta con no difundir nada sin comprobar personalmente su veracidad.

La información falsa de vacunas

También en el mundo sanitario hay una gran predisposición a colaborar con medios de comunicación solventes, para refutar las informaciones sin base científica.

Es lo que han hecho asociaciones de vacunología, enfermería, pediatría o el colegio de farmacéuticos. Juntos han formado la Alianza contra los bulos en vacunas. Si no se conciencia que solo saldremos de la pandemia vacunándonos todos, la batalla contra el coronavirus no se ganará.

Los controles de seguridad de las vacunas son mucho más intensos que los de cualquier medicamento y sus efectos secundarios, mucho menos frecuentes. Este mensaje no está calando lo suficiente entre la opinión pública”, lamenta José Antonio Forcada, enfermero y portavoz científico de la Alianza.

Cómo descubrir una noticia falsa

¿Qué hay detrás de una noticia falsa? Según la periodista Pastor, más allá de una maldad personal, la mayoría tienen dos motivaciones:

  • Fines económicos. Poner en duda la efectividad de un tratamiento médico, puede beneficiar a la competencia.
  • Fines ideológicos. Se han polarizado mucho las opiniones y se pueden difundir mensajes falsos para desacreditar la postura contraria.

Antes de reenviar, basta poner el título de la información en el buscador

Antes de creer una información, hazte estas preguntas:

  • ¿Qué motivos puede haber detrás de esta noticia para que quieran que la difunda?
  • ¿Quién la firma? ¿Es alguien que puede comprobar su identidad? Si dice provenir de un medio de comunicación, comprueba que de verdad está en su web.
  • A veces, basta poner el titular en el buscador de internet para que aparezcan webs donde se alerta de que es un bulo.

Desde el mundo científico agradecemos que los medios hagáis esta labor. Es muy importante que pongamos freno”, concluye la doctora Del Val.