El coronavirus pierde capacidad de contagiar a los 20 minutos en el aire

Los dos primeros minutos en los que la persona expulsa el aire son los más contagiosos y a los veinte minutos ese aire ha perdido el 90% de riesgo de infectar. Son algunos datos de nuevos estudios sobre el contagio a través de aerosoles.

Actualizado a
Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

El coronavirus pierde capacidad de contagiar a los 20 minutos en el aire
iStock by Getty Images

Los aerosoles, el aire que expulsan las personas positivas de covid al respirar y hablar, son la principal vía de contagio del coronavirus. Y centrados en este proceso, continúan los estudios en cuándo estos aerosoles son más infectivos.

Un estudio liderado por la Universidad de Bristol (Inglaterra) ha podido cuantificar el tiempo en que los virus permanecen suspendidos en el aire y la importancia de las mascarillas.

El virus dura de 5 segundos a 20 minutos

Los análisis del Centro de Investigación de Aerosoles de la universidad han constatado que los coronavirus pueden ser infectivos entre los cinco segundos, momento en el que el aerosol empieza a expandirse por la sala hasta 20 minutos después.

El aerosol es más infectivo si estás al lado que si estás en la misma habitación pero más lejos

Llegados a ese momento muchas de las microgotas en las que viajan no son peligrosas por que han cristalizado y por cambios en los niveles del Ph, la acidez.

  • Las gotas permanecen homogéneas en los primeros 2 minutos, que es cuando ese aerosol es más infectivo.
  • A los 20 minutos ese aerosol pierde el 90% de su capacidad infectiva.

Nos hemos centrado hasta ahora en los espacios mal ventilados y en una habitación cerrada y creo que se ha de ver la importancia de la distancia con un contagiado”, ha explicado el investigador Jonathan Reid, director del estudio.

La importancia de la distancia

Los especialistas en aerosoles consiguieron un primera victoria. Fue cuando las autoridades sanitarias, empezando por la Organización Mundial de la Salud, admitieron la importancia de la ventilación.

Hasta entonces el riesgo de contagios se consideraba frenado manteniendo la distancia. Nuevos estudios señalaron que la covid también se puede contraer respirando el aire de una habitación donde ha estado un positivo hasta hace pocos minutos.

Ahora quieren volver a destacar la importancia también de la distancia.

  • En los primeros segundos, el poder de contagio es mucho mayor que el virus en el aire diez minutos después.

Cuando se apartas, no es solo que los aerosoles están más diluidos en el aire, también hay menos virus infectivos porque van perdiendo infectividad a medida que está más tiempo en el aire”, ha añadido el profesor Reid.

A más humedad más riesgo

Esta investigación corrige un estudio previo de especialistas estadounidenses que habían apuntado al riesgo de que haya coronavirus en el aire horas después.

En el trabajo de Bristol creen que era una simulación demasiado cerrada y que reflejaba poco la respiración real. Han intentado corregir los niveles de temperatura y humedad para tener una simulación más propia de las casas.

La humedad del ambiente facilita el contagio; la temperatura no parece influir nada

Las zonas con más humedad son escenarios ideales para transmisión de la covid:

  • Una zona muy húmeda, como un baño después de la ducha, más de la mitad de partículas siguen infectivas a los cinco minutos.
  • Una zona de baja humedad, como una oficina, el virus ha perdido la mitad de capacidad de infectar a los cinco segundos.

La temperatura de la habitación no parece tener influencia, pese a que la creencia era que con temperaturas altas bajaba el riesgo. Se han encontrado cantidades similares de virus activo.

La mascarilla más adecuada

Si estoy en un bar, el riesgo es que nos contagiemos entre amigos juntos y no tanto el que pueda tener otra persona en el otro lado de la sala”, ha insistido el especialista.

Y sin duda la medida adecuada en estos ambientes interiores es la mascarilla. Así lo han destacado los investigadores.

  • En este aspecto, también recuerdan que, ante la mayor contagiosidad de ómicron, la mascarilla común más efectiva es la FFP2.

Con esta mascarilla, el porcentaje de virus que se escapan y expande por los laterales es mucho menor que con la mascarilla quirúrgica, la más utilizada.

La gran contagiosidad de ómicron hace necesario dudar de otras mascarillas con poco seguridad como las de tela caseras, las llamadas mascarillas higiénicas. Los expertos también consideran innecesaria la doble protección de usar una FFP2 sobre una quirúrgica.

Los estudios se han hecho a partir de analizar aerosoles con virus de las variantes alfa y dos locales del Reino Unido. No con ómicron. Vistos los resultados hasta ahora, muy similares con todas las variantes, tampoco esperan grandes diferencias.