Por Pablo Cubí, periodista

Vacuna Esapaña Covid-19 de 45-55 años
iStock by Getty Images

El programa de vacunas ha dado uno de los pasos que se habían anunciado. “Se podrá vacunar a grupos diferentes con vacunas diferentes paralelamente”, había anunciado el doctor Fernando Simón, director coordinador de alertas sanitarias.

El hecho de que España no haya autorizado de momento la vacuna de Oxford-AstraZeneca para mayores de 55 años ha provocado que se haya optado por seguir la vacunación por franjas de edad.

Así se están vacunando los grupos ya previstos.

  • Funcionarios en puestos esenciales: fuerzas de seguridad, bomberos, el resto de sanitarios no en primera línea y profesorado.
  • Mayores de ochenta años.

La previsión es que durante lo que queda de febrero y marzo las compañías farmacéuticas nos suministren 9,7 millones de dosis”, ha anunciado la secretaria de Estado de Sanidad, la doctora Silvia Calzón.

Con estas previsiones estos grupos estarían cubiertos. Además, está previsto que la primera quincena de marzo se apruebe una nueva vacuna, la de Janssen, que también estaría distribuyéndose en abril.

Eso da pie a una llegada masiva de vacunas ese mes y ya se plantea la siguiente fase.

POR QUÉ SE SALTA A LOS DE 55 AÑOS

El problema no es tanto que se salte a los de 55 a 60 años, sino que, con las normas en la mano, ahora no se les puede poner ninguna vacuna.

  • Una no está autorizada y de las otras dos (Pfizer y Moderna) no hay dosis suficientes.

Es posible que cuando se sepa exactamente las condiciones con las que se aprueba lavacuna de Janssen se les pueda incluir.

Los de 55 años no tienen autorizada una de las vacunas ni suficientes dosis de las otras

Lo que no tiene lógica es que se dejen vacunas sin poner en las neveras cuando se dispone de ellas a la espera de que se vacune a todos los grupos previos”, ha explicado el doctor Simón.

Por eso la vacuna de Oxford, en cuanto se ha puesto a todos los funcionarios menores de 55 años, se empezará a poner a la población en general de esta edad.

CADA DÉCADA DUPLICA EL RIEsGO DE COVID

Un estudio llevado a cabo por la Universidad Politécnica de Cataluña, a partir de los datos de hospitalización de toda España, pone datos a lo que ya se sabía: la edad es un principal factor de riesgo de sufrir una Covid-19 grave.

La conclusión es que cada diez años de edad se duplica el riesgo de hospitalización. El grupo de población de 56 a 65 años tienen el doble de riesgo que el de los de 45 a 55 años.

  • En España este grupo son unos seis millones de personas.

Estos datos crean una cierta paradoja. Italia, que inicialmente también prohibió la vacuna de Oxford a los mayores de 55 ha rectificado al darse esta circunstancia y ya la ha autorizado hasta los 65 años.

Tampoco se acaba de entender que no se priorice a los mayores. Y que se vacune antes a dentistas o fisioterapeutas que a mayores de ochenta años.

SANIDAD ESPERA MÁS RESULTADOS DE OXFORD

Sanidad defiende con firmeza su estrategia.

La primera prioridad es proteger a los mayores. Si hay un factor de riesgo claramente es la edad”, ha admitido la doctora Calzón. “Por eso el esfuerzo de vacunar ya a los mayores de ochenta años”.

Sanidad espera en breve nuevos estudios sobre la vacuna de Oxford

Precisamente por esa precaución extrema no les vacunamos con la de Oxford-AstraZeneca hasta que se confirme su seguridad”, ha insistido.

La secretaria de Sanidad ha anunciado que se espera pronto nuevos estudios de países donde sí se pone esta vacuna a mayores, como el Reino Unidos.

Por lo que se refiere a los otros grupos de mayores de 60 años, la previsión es que se empiecen a vacunar “en el segundo trimestre. No hay una certeza, pues de nuevo dependerá del cumplimiento de las farmacéuticas.

  • Se hará en orden, primero los de 70 y luego los de 60.

"Hay que priorizar hasta que tengamos vacunas para todos. Dejemos trabajar al grupo de expertos que hacen la programación", ha insistido el doctor Simón.

PIDEN PONER SOLO UNA DOSIS DE PFIZER

Otra posible solución provisional sería poner solo una dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna para que así pudiera vacunarse a más población vulnerable.

No sería tanto dejar sin poner la segunda dosis, sino retrasarla hasta que se dispongan de más dosis de las vacunas.

La idea la han planteado investigadores canadienses en un artículo en el New England Journal of Medecine. Estos expertos recuerdan que la eficacia de una primera dosis es del 92,6%. Es de sobras beneficiosa.

Dada la escasez de dosis, el retraso de la segunda no quita beneficio significativo a corto plazo”, apunta la doctora Danuta Skowronski, firmante primera del artículo.

La segunda dosis tiene más una función de alargar el tiempo de inmunidad que a corto plazo no varía la estrategia.

Tags relacionados