Por fin nos quitamos las mascarillas... y ¿ahora qué?

España pone fin a la obligación de llevar mascarillas en interiores en la mayoría de sitios. Aun así quedan algunas situaciones en las que se mantiene la exigencia y en otras en las que se aconseja llevarla. Los grupos más afectados, tanto de asociaciones médicas como de pacientes, ya han dado sus recomendaciones.

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Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Después de semana santa nos quitamos la mascarilla por el covid
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Adiós a la mascarilla, al menos de momento. El Gobierno español y las comunidades autónomas han acordado que desde el 20 de abril se ponga fin al uso de mascarillas en interiores en la mayoría de sitios.

Hay unas excepciones, aún será obligatoria en los “espacios vulnerables. En principio son tres:

  • Los hospitales o ambulatorios y farmacias, donde la deben llevar todo el mundo, tanto los trabajadores como las visitas y los enfermos que se encuentren en zonas comunes.
  • Los centros sociosanitarios (las residencias), que será obligatorio solo para trabajadores y visitas.
  • Los transportes públicos.

Dónde se recomienda llevarla

El Ministerio de Sanidad ha hecho también algunas recomendaciones para que se mantenga la mascarilla, aunque no se impone de manera legal.

  • En general, a las personas vulnerables para que no dejen de usarla en interiores. Es decir, mayores de 60 años, embarazadas y personas con sistema inmunológico disminuido.
  • Los profesores con algún tipo de enfermedad crónica que pueda ponerle más en riesgo.
  • Todas las personas que tengan síntomas de algún virus respiratorio se pide que sean solidarios y se la pongan para evitar propagar la enfermedad.

Por tanto, va a dejar de ser obligatorio cuando entremos en tiendas, restaurantes o vayamos al trabajo. ¿Siempre? Pues no. Las autoridades sanitarias han dejado margen para que sean los comités de prevención de riesgos laborales de las empresas los que decidan si conviene o no seguir con las mascarillas.

Llevar mascarilla en el trabajo se deja a la decisión del comité de riesgos laborales

Por tanto, puede haber casos puntuales en que en un centro comercial o una empresa se pida que se ponga la mascarilla al entrar. Y las autoridades sanitarias aconsejan que la llevemos cuando en los interiores haya una aglomeración que haga aumentar significativamente el riesgo de contagios.

Las quejas de los pacientes

La medida, que habrá alegrado a muchos, también preocupa a otros. Es significativo el caso de las personas vulnerables, que lamentan que se ven más desprotegidas cuando la pandemia sigue muy presente, como demuestra la situación en Asia.

Parece que los pacientes con enfermedades crónicas no somos personas. También tenemos derecho a ir a trabajar”, critica Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes.

Este colectivo recuerda que en España hay 21 millones de personas con patologías crónicas, muchos dentro de las enfermedades que pueden agravar la covid, como la diabetes o enfermedades cardiacas. Se incrementará su riesgo. Igual que los niños con problemas. “Se ponen ahora en duda que puedan volver a las aulas de manera presencial”, recalca Escobar.

"El riesgo no solo está en las residencias, los pacientes vulnerables también vivimos y vamos a trabajar o a la escuela"

¿Qué se puede hacer por todos ellos? “Pedimos concienciar en la solidaridad, hacer pedagogía”, explica la portavoz de los pacientes. Si se saca la mascarilla se mantengan otras medidas. Por ejemplo, extremar el cuidado en las visitas, no olvidarse de la higiene de manos y, si no quieres vacunarte, al menos reduce el contacto. Hay que tener presente que el 39% de los mayores de 65 años tienen alguna enfermedad crónica.

El riesgo no solo está solo en las residencias, los pacientes vulnerables vivimos -lamenta Escobar- Parece que la sociedad aleja la enfermedad porque ya no le afecta. Sé que tengo que seguir con la mascarilla y evitar ciertas situaciones porque no me conviene, y me gustaría algo más de apoyo"

Qué dicen los epidemiólogos

Entre los médicos hay más prevención que tranquilidad. Los que más alertan son los epidemiólogos, que se oponen a que se retire ya la mascarilla.

Es conveniente recordar que la pandemia aún no ha finalizado y que persiste la transmisión del virus. La nueva estrategia de vigilancia lleva apenas quince días en vigor”, recuerda la Sociedad Española de Epidemiología.

Esa nueva estrategia, que quita las cuarentenas, se basa en vigilar la incidencia en los grupos vulnerables. Pero parte de su éxito radica en que “quienes no son vulnerables protejan a quienes sí lo son con su comportamiento y el cumplimiento de algunas mínimas medidas”, añaden los epidemiólogos.

Esas medidas son la ventilación y evitar aglomeraciones en espacios cerrados. Y también “que se establezca y explique mejor, en qué circunstancias debe ser algo más que una recomendación el uso de la mascarilla en interiores”.

Qué opinan los neumólogos

El resto de médicos se mueven entre la prudencia y la aceptación de que no podemos estar permanentemente con medidas. Admiten que si se siguen las restricciones, cada vez puede haber mayor incumplimiento o que si hay un repunte, no se hagan caso a nuevas medidas. No obstante con matices.

Los neumólogos aconsejan hacer obligatoria la mascarilla en el transporte público y a las personas con síntomas

Los neumólogos, otro de los colectivos médicos más implicados en la pandemia, han sido muy claros y han pedido que sea obligatoria la mascarilla en el transporte público.

Además, no creen que se puede dejar solo en una recomendación la mascarilla para las personas con síntomas respiratorios. Aconsejan que se rectifique y se convierta en una obligación.

En lo que coinciden todos los colectivos médicos y autoridades es que si hay circunstancias (un repunte importante, otra cepa que escapa a la vacuna) hay que estar concienciados de que tendremos que volver a imponer la mascarilla.