Por Diana Llorens

sindrome cabana coronavirus

Ahora que las medidas de confinamiento por la COVID-19 se están empezando a relajar, son muchas las personas que se resisten a salir de casa y encontrarse con otra gente por miedo al contagio del virus.

Este autoaislamiento podría derivar en un trastorno conocido como el Síndrome de la Cabaña.

¿Qué es el Síndrome de la Cabaña?

El Síndrome de la Cabaña es un trastorno aun no reconocido en las manuales de psicología, que se ha estudiado en situaciones de cárcel o en casos de aislamiento por causas climatológicas.

“Se refiere a estados en los cuales la persona tiene una privación de estimulación y un aislamiento, comenta Pilar Conde, psicóloga y directora técnica de Clínicas Origen.

La privación sensorial, de estimulación y de contacto afecta a nivel psicológico y las personas pueden llegar a manifestar síntomas clínicos.

"Cuando una persona está privada de contacto, el no poder hablar, no poder relacionarte, no tener expresiones de afecto y no tener estimulación constante genera un impacto psicológico", comenta Pilar Conde.

  • Los principales síntomas psicológicos del Síndrome de la Cabaña son ansiedad, inquietud, síntomas depresivos y problemas de sueño.

Estos efectos psicológicos derivados del aislamiento afectan más a las personas mayores, que están solas, que no han podido tener contacto familiar o que no tienen acceso a la tecnología, puesto que su aislamiento es más intenso que en los demás colectivos.

Miedo al contagio

Por otro lado, existe otro efecto psicológico que se está dando en algunas personas ahora que nos enfrentamos a salir de casa y encontrarnos con otra genete, y que consiste en el miedo al contagio propio o de nuestros seres queridos.

Hay personas que están empezando a desarrollar ciertos comportamientos agorafóbicos, en el sentido de que están intentando evitar situaciones en las cuales hay personas por el miedo al contagio”, indica Pilar Conde.

  • Este miedo al contagio puede hacer que nos resistamos a salir y alarguemos el aislamiento, con lo que se incentiva el Síndrome de la Cabaña y sus síntomas de depresión, ansiedad o inquietud.

Muchas de las consultas están siendo por este temor al contagio, incluso en menores, que por la sobreestimulación de información y su tendencia a personalizar el miedo, temen que pueda aparecer el virus y hacerles daño”, comenta Pilar Conde.

Recomendaciones para afrontar el desconfinamiento

Estas recomendaciones pueden ser útiles para dar los primeros pasos hacia la recuperación de nuestra rutina anterior al confinamiento y evitar el miedo al contagio:

  • Debemos retomar las actividades del día a día de forma paulatina, conforme vaya ampliándose la desescalada, para ir volviendo al estilo de vida que llevábamos antes.
  • Es preferible enfrentarnos a la nueva normalidad de forma progresiva, tanto en el tiempo como en las distancias, sin aislarnos pero manteniendo las medidas de seguridad.
  • Debemos procurar mantener el contacto con familiares y amigos, ya sea de forma telemática como, según vaya siendo posible, en persona, y siguiendo siempre las pautas recomendadas por las autoridades.
  • Debemos aprender a expresar nuestros temores, entenderlos, validarlos, y elegir el camino de afrontamientos que queremos.

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