La dosis de refuerzo de la vacuna es más eficaz si se pone en el mismo brazo

¿Da igual en que brazo te pongas la vacuna de la covid? La primera vez sí, pero las dosis de refuerzo son más efectivas si te las pones en el mismo brazo que la primera vez. Es la conclusión a la que han llegado unos científicos estadounidenses, que han visto que se consigue así mejores células defensivas con memoria.

Actualizado a
Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

La dosis de refuerzo de la vacuna es más eficaz si se pone en el mismo brazo
iStock by Getty Images

El nuevo estudio apunta que si damos la dosis de refuerzo en la misma zona de la primera, estamos ayudando al sistema inmune.

Las dosis de refuerzo de una vacuna son más efectivas si se ponen en el mismo brazo donde se inyectó la primera vez. Es lo que científicos de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, han demostrado en un estudio con ratones .

En estos momentos de pandemia es una investigación que nos lleva a poner el foco lógicamente en las dosis de refuerzo de la covid, pero se trata de un estudio que se plantea para todo tipo de vacunas inyectables. De hecho, la investigación ha usado vacunas de la gripe, no de la covid.

Es mejor el mismo sitio del pinchazo

Como bien sabes, cuando nuestro sistema inmune se encuentra por primera vez con un virus o una bacteria nueva (ya sea por infección o inyectado con la vacuna) pone en marcha una serie de mecanismos celulares para recordar a ese intruso y estar ya preparado con anticuerpos específicos por si vuelve a aparecer.

La dosis en la misma zona consigue más linfocitos B, células defensivas con memoria que activan los anticuerpos

En algunos casos, la vacuna provoca una respuesta demasiado débil y requiere de una dosis suplementaria o más para mejorar esa respuesta o para refrescar la memoria del sistema inmune. El nuevo estudio, presentado en la revista Science Immunology, apunta que si damos la dosis de refuerzo en la misma zona de la primera, ayudamos al sistema inmune.

Unas de las células que se activan con la vacuna son los linfocitos B. Estas células defensivas son las encargadas de crear los anticuerpos con los que se bloquea el paso de los virus en nuestras propias células para que se repliquen y se frena la invasión. Los linfocitos B son células con memoria. Después de una infección siguen circulando y patrullando por el cuerpo. Cuando detectan al mismo enemigo ya saben qué anticuerpos específicos poner en marcha para frenarlo.

La respuesta de las defensas

La dosis de refuerzo en la misma extremidad (también podría ser en la misma pierna) consigue unos linfocitos B de mejor calidad, descendientes directos de los conseguidos con la primera dosis, ya que entronca con el mismo nódulo linfático. A efectos prácticos, esto significa que los anticuerpos se enganchan mejor a la superficie del invasor y lo frena.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores inyectaron a una serie de ratones una de las variantes de la vacuna de la gripe. Todos recibieron la dosis en la misma extremidad. Entre uno y tres meses más tarde les pusieron la segunda dosis. A unos en el mismo lado y a otros en el contrario.

Aunque el estudio se ha hecho en ratones, los resultados se pueden extrapolar a personas y a otras vacunas

Todos los ratones tuvieron una buena respuesta inmune, en la creación de anticuerpos de larga duración, los IgG, a la semana de la segunda dosis. Aunque los que recibieron la dosis en la misma extremidad tenían mayores niveles de linfocitos B que ya han adquirido memoria del invasor.

Según el doctor Masayuki Kuraoka, inmunólogo de Duke y primer autor del estudio, esta respuesta más potente de las células B “es especialmente importante cuando se trata de hacer frente a los virus que van mutando constantemente, con el de la gripe, la covid o el sida”.

¿El estudio sirve para las personas?

La duda lógica es si todo este estudio en ratones de laboratorio puede extrapolarse a la práctica en las personas. Los investigadores creen que sí, puesto que el ensayo clínico enseña una respuesta inmunitaria genérica. Por eso consideran que se pasará igual en otros animales y en los seres humanos. También es extrapolable a otras vacunas que no sean la de gripe.

La investigación también ha ratificado que la respuesta inmune es mejor cuando se ponen vacunas de distinto tipo, lo que se conoce como una vacunación heteróloga. En España muchos de los vacunados en primera dosis con AstraZeneca recibieron luego una segunda dosis de Pfizer. Y los que recibieron dos dosis de Pfizer, luego tuvieron una tercera de Moderna.

El brazo donde se ponga la dosis inicial es indiferente. Si te vacunaste de la covid, verías que a veces preguntaban la preferencia. Lo lógico es que si eres zurdo, te pusieran la vacuna en la derecha. Así, si notas molestias, será en el brazo que utilizas menos. Más allá de este consejo, no hay motivos científicos para optar por uno u otro.

Respecto a si el estudio funciona para todas las vacunas, hay más dudas científicas. Los inmunólogos consideran que la mejor vacunación es la que se hace lo más cerca posible a la zona donde entran los virus. En los respiratorios, la nariz y la boca. Y si afecta a los pulmones, lo ideal sería una vacuna que actuara directamente allí. En estos casos, la vacunación en el brazo no es lo ideal.