Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Las sorpresas que se han encontrado los médicos en la pandemia
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Desde que se identificó en la ciudad china de Wuhan a principios de 2020, el coronavirus ha puesto a prueba nuestra capacidad científica y nuestros conocimientos previos.

  • Este virus es extraordinariamente original”, admite el doctor Julio García Rodríguez, jefe del servicio de microbiología del Hospital La Paz en Madrid.

Se secuenció muy rápido, en apenas unas semanas. Y 66 días después ya se inyectó con éxito una vacuna a un humano, la de la farmacéutica Moderna, en el primer ensayo clínico.

Fue un hito conseguido gracias al conocimiento que ya se tenían de los coronavirus. Hoy hay más vacunas y más efectivas de lo que podíamos esperar. Una muy feliz sorpresa. Hemos tenido otras.

El coronavirus de Wuhan ya no existe

Sorpresa fue comprobar la capacidad de mutación que tiene este coronavirus. Los coronavirus son un tipo de virus bastante grande. Cuánto más grande son los virus suelen tener menos capacidad de mutación.

Siendo tan grande es imposible que no tenga un sistema de corrección al replicarse que evite que mute tanto”, explica el doctor Rafael Delgado, microbiólogo del Hospital 12 de Octubre, de Madrid.

Los científicos no esperaban que un virus tan grande mutase tanto

Sin embargo, el coronavirus SARS-CoV-2 ha sabido aprovechar las grandes posibilidades que le ha dado la pandemia y ha creado ya numerosas variantes. Cuando un virus acumula tantas mutaciones que ya no es exactamente el mismo, se le llama variante.

  • El coronavirus inicial de Wuhan ya no existe, las nuevas variantes lo han barrido”, admite el doctor Delgado.

Por suerte, parece que las mutaciones no han mermado lo suficiente la eficacia de las vacunas. De momento.

Un virus grande que vive en gotas pequeñas

Desde el principio se nos dijo que la principal fuente de contagio son las gotas grandes que se expulsan al respirar y hablar y que nos llegan a la cara o caen sobre las superficies.

Ahora sabemos que este coronavirus vive mejor en gotas pequeñas, que pueden quedar en suspenso en el aire durante un tiempo”, apunta el doctor Jesús Rodríguez Baño, jefe de la unidad de infecciosos del Hospital Virgen de la Macarena, en Sevilla.

Por eso la ventilación pasó a formar una parte básica de la protección.

La transmisión no es uniforme

El índice de transmisión, la R, es la cantidad de personas que un infectado contagia. “Ese índice es una mentira estadística”, advierte el doctor Rodríguez Baño.

Hay unos pocos eventos en que se transmite mucho. Entre un 10% y un 20% de los contagiados son responsables del 80% de los contagios. Esos super transmisores son claves en la propagación.

¿Por qué contagian tanto? El doctor Antoni Trilla, epidemiólogo del Hospital Clínic de Barcelona, recuerda el escenario idóneo con tres ces:

  1. Cerrado. “Hay veinte veces más riesgo en interiores que en espacios abiertos”, dice el doctor Trilla.
  2. Concurrido. Las multitudes son el gran peligro de la pandemia.
  3. Cercanos. Si estamos con gente de confianza es peor pues se relajan las medidas.

El gran misterio de los asintomáticos

Estamos ante un virus que en algunas personas puede pasar desapercibido, los asintomáticos, y lo que no se esperaban los científicos: tienen suficiente carga viral para ser contagiosos.

  • No nos engañemos, los asintomáticos pueden ser también super transmisores”, advierte el doctor Rodríguez Baño.

En algunos casos lo que nos encontramos no es que no tengan síntomas, sino que pueden contagiar dos días antes de que la enfermedad, la covid-19 empiece a mostrar esos síntomas.

La pandemia ha dejado sin gripe

Se sospechaba que la pandemia de coronavirus podía hacer que se redujeran los casos de gripe. Y ha sido mejor que las previsiones más optimistas.

  • Este año no ha habido gripe en España, ha desaparecido. ¿Para siempre?

No, la gripe se mantiene en reservorios de invierno y volverá”, responde el doctor Rodríguez Baño.

La gripe no desaparece, volverá tras la pandemia

Sin embargo, las medidas preventivas tomadas este año han permitido que ni una sola muerte sea por gripe, cuando en los últimos años habían superado el millar.

Las superficies no son tan contagiosas

Los miedos a que las superficies fueran una vía principal de contagio han resultado infundados. Se han descrito muy pocos casos de contagio por superficie y los análisis han confirmado que apenas hay coronavirus activo en mangos, pomos y otros objetos.

Hemos de dejar de gastar inútilmente en un exceso de limpieza absurdo. He llegado a ver desinfectar techos”, recomienda este infectólogo.

La higiene, sobre todo el lavado de manos, es importante. No la perdamos. Pero no es necesario desinfectar todo cada vez que se toca.

No es solo una enfermedad respiratoria

La covid-19 empezó siendo una enfermedad respiratoria. Un año después los médicos ya saben que están ante un problema mucho más grave.

Es una enfermedad sistémica. Afecta a prácticamente a todo el cuerpo”, apunta el doctor Benito Almirante, jefe de infectología del Hospital Vall d’Hebron, en Barcelona.

Por recordar las afectaciones más importantes: cerebro (dolor de cabeza) corazón (arritmias), circulación (trombosis), digestivo (diarrea, náuseas), piel (hematomas, urticaria).

Y por último, pero no menos importante, recordemos los casos de covid persistente. Personas que incluso con sintomatología leve, aún la arrastran.