Por Diana Llorens

¿Cómo se deben ventilar bien las aulas?
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El riesgo de contagio por el virus de la Covid-19 es mayor en los espacios cerrados que al aire libre porque puede haber una mayor concentración de partículas que pueden contener virus. Por ello, la ventilación y purificación del aire se ha convertido en un factor clave para reducir la posible carga de virus en el ambiente .

De hecho, es una medida que forma parte de todos los planes para la vuelta al cole.

Sin embargo, existen algunas dudas acerca de cómo se debe ventilar qué preocupan tanto a los docentes como a padres y madres: ¿cuántas veces hay que ventilar?, ¿qué pasa ahora qué viene el frio?

Repasamos los puntos más importantes de la guía que han elaborado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y técnicos de la Asociación Mesura sobre cómo se deben ventilar las aulas.

Reducir la emisión y la exposición a los aerosoles

Los autores de la guía (que se basa en la de la Universidad de Harvard) recuerdan que para evitar el contagio en las aulas, lo principal es reducir la emisión y la exposición a las partículas que quedan en suspensión en el aire (aerosoles) y que pueden contener virus.

Para reducir la emisión de aerosoles, evidentemente la principal medida es disminuir el número de alumnos en el aula. Otras medidas son:

  • El silencio o hablar bajito. Los investigadores indican que hablar alto o gritar aumenta 300 veces la emisión de partículas.
  • Actividad física relajada. Al aumentar la actividad, aumenta el número de partículas que emitimos.
  • Mascarilla. Es obligatorio su uso dentro de las aulas a partir de los 6 años. Es importante que se ajuste bien a la cara.

Para reducir la exposición a los aerosoles también es importante el uso de una mascarilla bien ajustada, y, además:

  • Reducir el tiempo dentro del aula.
  • Aumentar la distancia entre las personas.
  • Ventilar o purificar el aire para reducir la posible concentración de virus.

Es en este último punto en el que se centra la guía.

La ventilación depende de diversos factores

No todas las aulas son iguales, y no solo por sus medidas. Hay otros factores que influyen en el riesgo de infección dentro de un espacio cerrado.

  • El volumen de la sala.
  • El número y la edad de los ocupantes.
  • La actividad que se realiza.
  • La incidencia de casos en la región.

Abrir las ventanas entre 5 y 6 veces por hora

La ventilación consiste en renovar el aire. Es decir, sustituir el aire del interior (que puede estar contaminado) por aire exterior limpio. Por ello, medidas como usar un ventilador dentro de un aula no serían eficaces porque lo único que harían seria mover el aire que puede estar contaminado.

La purificación del aire, por otro lado, consiste en la eliminación de las partículas en suspensión. Entre los métodos de purificación, el más sencillo y eficaz es la filtración.

  • Los investigadores recomiendan que haya entre 5 y 6 renovaciones de aire por hora para aulas de 100 m2, con 25 estudiantes de 5-8 años.

ventilación natural… pero ¿qué pasa si hace frío?

La ventilación natural es siempre preferible a la artificial.

  • Y es mejor que sea una ventilación cruzada. Es decir, que haya ventanas y puertas en lados opuestos del aula para que el aire pueda entrar y salir más fácilmente.

Con la llegada del invierno, sin embargo, la ventilación natural se hará más difícil, especialmente en las zonas más frías del país.

Los investigadores señalan que, si se sigue optando por la ventilación natural, disponer de ropa de abrigo cómoda para interiores permitirá no abusar de la calefacción con ventanas parcialmente abiertas.

Además, recomiendan empezar a implementar equipos de ventilación forzada o purificación de aire antes de que las condiciones meteorológicas hagan difícil la ventilación natural.

Otras opciones para la renovación del aire

Otros métodos para renovar el aire si la ventilación natural no es suficiente, son los equipos extractores o impulsores individuales con un caudal de aire adecuado. Es decir, utilizando instrumentos que introduzcan aire del exterior (impulsión) o saquen el aire del aula (extracción).

En caso de disponer de sistemas centralizados de ventilación, la tasa de aire exterior se debe incrementar y la recirculación se debe reducir. Además, el aire recirculado se puede filtrar introduciendo un filtro en el sistema.

Si no se puede recurrir a ninguna medida de ventilación, se debe purificar el aire con equipos provistos de filtros HEPA.

  • Para medir si la ventilación del aula es correcta, se recomienda utilizar métodos basados en la concentración de CO2, ya que este aumenta mucho si hay demasiadas personas en un mismo ambiente.

Mejor realizar actividades en el exterior

Siempre que sea posible, es preferible realizar actividades al aire libre, ya que el viento diluye la concentración de las partículas emitidas por una persona y las arrastra fuera del entorno.

  • Sin embargo, el uso de mascarillas y la distancia social siguen siendo imprescindibles.

El riesgo cero no existe

Eliminar todo riesgo de contagio resulta imposible. Sin embargo, todas estas medidas ayudarán a reducirlo.

Además, no hay que olvidar las tres medidas básicas: uso de mascarilla, higiene de manos y distancia social.

Estas medidas no solo son aplicables a las aulas, sino a todos los espacios cerrados en los que se concentren personas, como oficinas o edificios públicos.