Por Pablo Cubí, periodista

¿Por qué no vamos a estar seguros hasta que vacunemos a todo el planeta?
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Uno de los errores en los que podemos caer ahora es pensar que en cuanto nos hayamos vacunado se ha acabado el problema de la pandemia para nosotros.

Las vacunas son un instrumento excelente, el mejor que podemos tener para controlar la pandemia, pero no lo son todo”, ha advertido el doctor Fernando Simón, coordinador de alertas sanitaras.

Se ha hecho un esfuerzo científico único para conseguir las vacunas en tan poco tiempo. Sin embargo, no era lo más difícil. Lo más difícil llega ahora con la vacunación”, explica la inmunóloga Adelaida Sarukhan, del Instituto de Salud Global (IS Global).

¿POR QUÉ TENEMOS QUE VACUNARNOS CASI TODOS?

Como ya sabes, la clave de la vacuna es conseguir la inmunidad de rebaño. Si todos estamos protegidos contra el virus, no encuentra vía de transmisión y deja de circular.

De esta manera también protegemos a:

  • Aquellos que no se hayan podido vacunar (por ejemplo, alérgicos severos o niños, que aún no se ha autorizado su vacunación).

Pese a estar vacunados, alguno puede sufrir la Covid-19 si sigue circulando el virus

  • Personas a las que la vacuna no ha hecho efecto. La eficacia no es del 100%. En los enfermos inmunodeprimidos, por ejemplo, hay dudas que funcione.

Se podría incluso conseguir que el virus desaparezca porque no queda nadie en donde replicarse. Se ha conseguido con la viruela.

El porcentaje de vacunados para conseguir la inmunidad de rebaño varía. Depende del grado de eficacia de la vacuna. Ahora contra el coronavirus, tenemos algunas como Pfizer o Moderna, con eficacia de más del 90%, y otras como Oxford/AstraZeneca, más baja.

Hay otra duda no resuelta: “No sabemos seguro si los que están vacunados pueden contagiar o no, podemos vamos a seguir teniendo que usar mascarilla”, ha reconocido la doctora Sarukhan.

  • Podría ser que los vacunados se infectaran y fueran como los asintomáticos: podrían transmitir el virus, aunque no sufrieran la Covid-19.

Eso es un primer factor que hace que sea tan importante que nos vacunemos casi todos. Cuantos más nos vacunemos, más reducimos estos riesgos.

TENEMOS QUE AYUDAR A VACUNAR AL RESTO DEL MUNDO

El reto de vacunación va más allá de nuestras fronteras o las de la Unión Europea. Hay dos motivos:

  • Uno es ético. La Organización Mundial de la Salud considera la acumulación de vacunas por los países ricos como un "fracaso moral catastrófico".
  • El otro es egoísta. “Sin llegar a todo el mundo no vamos a frenar la pandemia”, advierte Rafael Vilasanjuan, director de Análisis y Desarrollo de IS Global.

Cuanta más gente haya sin inmunizar, más riesgo hay de que el virus siga circulando. O vacunamos a los países vecinos o seguiremos en riesgo si no sellamos las fronteras.

Incluso vacunándonos todos en España, con una vacuna eficaz al 90%, aún habría ese 10% a los que no les hace efecto y se pueden contagiar. Es mucha población.

  • El 10% en España son casi cuatro millones de personas en riesgo. En toda Europa casi 75 millones.

El hecho de que los la Covid parezca haber tenido menos impacto en África no debería engañarnos.

La enfermedad puede ser menos severa, porque la población es mucho más joven, pero el virus circula”, apunta Vilasanjuan.

EL OTRO GRAN RIESGO: LAS MUTACIONES DEL VIRUS

Hay más motivos para buscar que acabemos vacunando a toda la población mundial: las mutaciones.

Los virus mutan, se transforman genéticamente, cada vez que se replican en el cuerpo que han invadido. Cuanto mayor es el número de gente en el que se replican, mayor es el número de mutaciones posibles que provoquen.

Una mutación puede hacer la vacuna menos eficaz o inservible

Las vacunas están preparadas para que sigan siendo efectivas si las mutaciones son pequeñas.

  • Corremos el riesgo de que una mutación haga que la vacuna pierda parte o toda su efectividad.

El virus del sida muta tanto que ha hecho imposible hasta ahora la vacuna. El virus de la gripe obliga a que cada año se corrija la fórmula y se vuelva a tener que vacunar.

Los coronavirus, por fortuna, son más estables. Lo que no quiere decir que sus mutaciones no acaben por evitar las vacunas y que volvamos a la casilla de salida.

ÁFRICA AÚN NO HA EMPEZADO A VACUNAR

La manera de evitar las mutaciones es que el virus deje de tener humanos en los que replicarse.

  • Para ello, al menos un 70%de población mundial tendría que vacunarse. Eso reduciría la propagación a mínimos.

Son datos aproximados. Se basa en el supuesto de que las vacunas se ponen correctamente en todas partes.

Hoy el 51% de las dosis de vacunas compradas están destinadas al 13% de la población mundial”, advierte el experto de IS Global. Es decir, a nosotros, la minoría de los países occidentales ricos.

Prácticamente no se ha empezado a vacunar en ningún país africano. Las previsiones es que no se administra de una manera generalizada hasta mediados de 2022 o incluso 2023.

En Asia hay situaciones parecidas. Vietnam, Indonesia, Filipinas o Mongolia tampoco esperan vacunas en un futuro cercano.

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