Con el asesoramiento de Alberto Sánchez Sierra, fisioterapeuta del COFICAM 

Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

recuperacion tras covid19

Tal vez recuerdas uno de los vídeos que se hizo viral hace unas semanas, en el que se veía a un paciente bailando con su fisioterapeuta tras estar 30 días ingresado en la UCI debido al coronavirus.

Aunque puede parecer una forma de distraer y animar al afectado, gracias a ejercicios como este las personas que han estado encamadas durante semanas son capaces de recuperarse mejor.

No hay que olvidar que la respiración es clave para que nuestras células reciban el oxígeno y los nutrientes necesarios para funcionar correctamente.

Por eso sin unos niveles adecuados de oxígeno, como pasa cuando el coronavirus afecta a los pulmones, todo el organismo se resiente. Y los pacientes, tras superar los momentos más críticos, pueden sentir una gran debilidad, incluso incapacidad para moverse.

  • "La mayoría de pacientes te dicen que la sensación que tienen es de que les ha pasado un camión por encima", afirma Alberto Sánchez.

Movilizar al paciente desde el primer día

Es lo ideal para no perder tanta condición física, según nos cuenta el fisioterapeuta. "Podemos trabajar incluso cuando el paciente está intubado e insconsciente. Por ejemplo, si queremos mejorar la movilidad del brazo, podemos hacerlo de forma pasiva: moviéndoselo nosotros".

"Es una pena que no haya más fisios en los hospitales: los beneficios son muchos"

  • "El cuerpo responde a estímulos y esa información también le llega al cerebro, porque nota esas tensiones, esas presiones... Si yo lo mantengo informado, puedo generar que su respuesta después sea mejor", matiza.

cómo recuperarse ya en casa...

Los ejercicios que se deben llevar a cabo al recibir el alta hospitalaria, lógicamente, dependen mucho del estado en el que haya quedado el paciente. Para saberlo es fundamental hacer una valoración física.

  • "Les pedimos una serie de ejercicios suaves, muy simples: cuantas veces te levantas de la silla, cuantos pasos puedes dar, cuanto tardas en recorrer cierta distancia o en subir cinco escalones... son pequeñas pruebas tanto de fuerza como de trabajo aeróbico para ver en qué condiciones está", explica el experto.

A partir de ahí, para determinar cuál es el trabajo más adecuado para cada paciente, se tienen en cuenta tres niveles.

1. Cuando el paciente sigue en la cama

En esta primera fase el objetivo es activar al paciente: "en caso de que las sesiones sean virtuales hacemos un trabajo asistido, ayudados por un familiar", matiza Sánchez.

  • "Les pedimos que hagan cosas sin contar repeticiones: que muevan los hombros, los codos, las muñecas, los tobillos, que abran y cierren las manos... que intenten pasar de tumbados a sentados, de sentados a de pie... y que lo hagan con frecuencia, que intenten moverse al menos cada hora".

​2. Cuando ya está más activo

En este nivel, la persona ya puede llevar a cabo un trabajo más guiado.

  • Algunos ejemplos de ejercicios recomendables son,según nos cuenta el especialista, "levantarse y sentarse, ponerse una toalla en los pies y empujarla, tirar y empujar con los brazos (ya sea sin nada o con una goma), caminar...".

3. Cuando el nivel de exigencia puede ser mayor

Es el momento en que se puede empezar a pedir que el paciente haga repeticiones, incluso que trabaje con peso. Y esto puede tardar, incluso, un par de meses en llegar, nos comenta Alberto Sánchez.

  • "Hay que tener en cuenta, eso sí, que a las personas con un buen nivel físico previo a la enfermedad, al tener un punto de inicio mejor, se les puede exigir trabajos más fuertes sin problema", matiza.

De hecho, para el fisioterapeuta no descuidar la forma física puede ser una buena manera de prevenir complicaciones en caso de infectarse por el coronavirus.

  • "Cuanto mejor estemos físicamente, menor será el golpe. Y tampoco hay que olvidar que el trabajo físico de intensidad moderada refuerza nuestro sistema inmunitario", afirma.

La constancia es fundamental

Para ir recuperando capacidad muscular, respiratoria y también la energía hay que ser muy constantes durante todo el proceso.

  • "Para que la rehabilitación funcione el paciente debe realizar, él solo, un 80% del total del programa", remarca el vocal del COFICAM. Por eso es importante, si es posible, adaptar el trabajo a sus aficiones.

    "Me da igual que la persona camine por el pasillo o que se ponga a plantar unos rosales porque la exigencia al corazón es la misma", sostiene.

Pero no hay que confundir la constancia con el sobreesfuerzo."Es muy importante que la intensidad de los ejercicios no sea muy alta. En una escala del 0 al 10, deberían estar entre el 5 y el 7".

Señales que indican que el esfuerzo es mayor del que conviene

La fatiga es el signo más claro según el especialista, pero hay otros. Por ejemplo...

  • "En el nivel 1 no es conveniente que se entrecorte la voz al intentar hablar con alguien durante la realización de los ejercicios", nos cuenta Alberto Sánchez.
  • "También observamos que no sude, que no se ponga pálido o que, mientras hace los ejercicios de fuerza, no contenga la respiración", añade.

"Los fisios no salvamos vidas, pero sí nos encargamos de que la calidad de vida sea mayor"

Todos ellos son síntomas de que la frecuencia cardiorespiratoria ha aumentado. Si el paciente no dispone de herramientas de monitorización, en caso de duda se le puede pedir que se tome el pulso.

Para el fisioterapeuta, el objetivo final de este tipo de programas es "que la persona vuelva al nivel físico que tenía antes. Y, con los que antes no tenían un buen nivel, intentamos aumentarlo para que su calidad de vida sea mejor".

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