Asesorado por Xusa Serra, profesora de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universitat Internacional de Catalunya y enfermera en el Hospital Universitari General de Catalunya

Por Soledad López, periodista especializada en salud

duelo sin despido coronavirus

Acompañar a un ser querido en sus últimos días y llorar su pérdida una vez fallecido es algo normal que forma parte del proceso de duelo.

Xusa Serra, profesora de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de Universitat Internacional de Catalunya y enfermera en el Hospital Universitari General de Catalunya es experta en acompañamiento a enfermedades, duelo y final de vida.

Ella está viviendo muy de cerca el drama que supone para las familias de pacientes con coronavirus no poder despedir en persona a un familiar cercano en caso de que fallezca.

  • Desde su experiencia, nos da valiosísimos consejos para enfrentar la situación, "sentir" que nos hemos despedido y facilitar el proceso de duelo.

RETRATO DE LO QUE pasa con el coronavirus

La crisis del coronavirus tiene aislados a muchos pacientes en hospitales, sobre todo a personas de edad avanzada que son los que sufren mayores complicaciones.

  • La familia no puede acudir al hospital, aunque estén graves y probablemente estén viviendo sus últimos días.

"Es como si estuvieran en una caja fuerte -explica Xusa Serra- y solo puede entrar en ella el personal sanitario. Para hacerlo tenemos que ponernos una indumentaria específica, mascarilla, protección ocular... Ya no es como antes que entrabas a atender al paciente y hablabas con él con total normalidad. Ahora la comunicación con ellos está muy restringida".

Nada puede sustituir el cariño de la familia pero los profesionales sanitarios lo intentan

"El personal de los hospitales está aprendiendo mucho de esta crisis porque nos estamos dando cuenta de lo importante que es la familia para el paciente, y de que ningún medicamento ni profesional puede sustituir el amor y el cariño de los seres queridos".

No puedes ir a verle, pero sí llamarle

El paciente está aislado en el hospital... y la familia sufriendo en casa.

"Sabemos que les falta información a las familias-reconoce Xusa Serra-. Hasta ahora lo habitual es que se quedara un acompañante en el hospital y este informaba al resto de la familia sobre el día a día del paciente.

Pero eso se ha acabado y los profesionales sanitarios no tenemos tiempo de explicar a los familiares cómo ha pasado el día el enfermo, si ha comido bien, si ha paseado o no por la habitación... De verdad que nos gustaría hacerlo, pero no hay tiempo para ello. Es el momento que nos ha tocado vivir".

"De todas maneras, quiero resaltar que los pacientes que yo veo están muy tranquilos. Cuando les pregunto qué hacen todo el día me dicen simplemente 'pensar'.

Saben que el mundo se ha detenido, lo comprenden, no llaman al timbre para que acuda la enfermera por cualquier cosa porque son muy conscientes de la carga de trabajo que tenemos, también entienden que la familia no esté ahí. Creo que este es un mensaje tranquilizador para las familias", aclara.

Los pacientes entienden lo que está ocurriendo y están tranquilos

  • Pero lo que sí se puede hacer en estas circunstancias, asegura la experta en acompañamiento y duelo, es "mantener el contacto por teléfono siempre que su estado lo permita.
  • En este sentido, la tecnologías están siendo de gran ayuda: por ejemplo, hay médicos que contactan con la familia por skype para dar el parte del paciente y el enfermo está presente en la conexión. Es una forma de humanizar esta situación porque sabemos que ver al familiar es muy importante".

CÓMO vivir la muerte sin estar allí

Si tener a un ser muy cercano en el hospital sin poderlo ir a ver ya es duro, más duro es que te comuniquen que finalmente ha fallecido.

  • Llegado este momento, solo un miembro de la familia puede acudir para reconocer el cadáver, nada más.

¿Cómo gestionar esos sentimientos que se generan ante una situación que jamás hubiéramos imaginado ni deseado? No pudimos despedirnos de él, ni cogerle la mano ni darle un último beso. Nos queda un inmenso vacío que hay que llenar de alguna forma.

"El duelo es amor: tanto quiero, tanto dolor voy a sentir. Y ese dolor sale en forma de lágrimas, tristeza, añoranza. Todo eso es normal y hay que vivirlo. Y en estas circunstancias especiales por el Covid-19 también hay que vivirlo. No podemos hacer como si nada hubiera pasado", explica Serra.

Pues bien, para gestionar ese dolor que nos deja noqueados, la experta en acompañamiento y duelo aconseja lo siguiente:

Escribe una carta

  • "En esta vida recordamos lo que hemos podido hacer, pero sobre todo, lo que ha quedado por hacer. Así que escríbele todo lo que le hubieras querido decir. No te dejes nada. Este gesto puede resultar muy reparador".
  • "El duelo es un trabajo muy personal y hemos de encontrar la forma de quedarnos tranquilos y aliviar el dolor que deja ese persona. Ese dolor no es para siempre, pero eso va a depender de cómo gestione yo mis emociones y no hay que escapar de ellas".
  • Además de escribir una carta, también se aconseja elegir un objeto que te recuerde a él (la pulsera que llevaba, su colonia, esa prenda de ropa que tanto le gustaba...) para tener cerca mientras le recordamos.

Los niños también

  • Ellos tienen que hacer su duelo. Diles que eligan un peluche o un juguete, algo pequeño pero especial porque les recuerda a ese ser querido, y que hagan un dibujo.

Ponedlo todo en una bolsa con el nombre del ser querido. Y cuando la funeraria se ponga en contacto con vosotros, decidles que lo dejen encima del ataúd. No tienen que abrirlo ni manipular nada, con que la depositen encima es suficiente. Y si lo incineran, que lo hagan con esa bolsa.

  • "Este gesto simbólico nos hará sentir que una parte nuestra se va con él o con ella", dice la experta.

Una caja muy especial para recordarlo siempre

Otra idea que recomienda Xusa Serra es preparar una caja muy especial con cosas que os recuerden al ser querido: el peine que utilizaba, su maquinilla de afeitar, su colonia, su pañuelo... Y cosas vuestras: fotografías, cartas... Durante el primer año de duelo, esa caja que tendréis en casa os va a ayudar a mitigar el dolor de la ausencia cada vez que la veáis.

la utilidad de LAS REDES SOCIALES

Compartir el dolor y dar el pésame a esa persona que ha perdido un ser querido también es muy importante cuando el fallecido no es familiar muy directo.

¿Cómo hacerlo ahora? La situación de confinamiento ha paralizado todos esos rituales de despedida, ya sea en el tanatorio, cementerio o iglesia.

  • Hay formas de decir lo siento, aunque no sea en persona, y de recordar al fallecido. Xusa Serra recomienda, por ejemplo, hacer grupos de whatsapp entre los familiares y amigos para hablar de lo que sentís y recordar al fallecido.

Se puede dar el pésame a través de redes sociales

  • Lo mismo puede hacerse en Facebook o Instagram. Son buenos canales para recordar a ese ser querido, despedirse virtualmente de él con una frase o una fotografía. Todo eso nos va a ayudar a que el dolor sea más llevadero.

Y nos ayudará a no arrepentirnos en un futuro de no haberle dado el adiós que se merecía.

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