Los edulcorantes artificiales pueden alterar la microbiota y los niveles de azúcar

Los edulcorantes tienen efectos en nuestro organismo. Un estudio vincula el consumo de edulcorantes con cambios en la microbiota intestinal. Algunos de ellos (concretamente, la sacarina y la sucralosa) provocan alteraciones en los niveles de azúcar en sangre.

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Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

Los edulcorantes artificiales pueden alterar la microbiota y los niveles de azúcar

El consumo excesivo de azúcar se relaciona con la obesidad y otras enfermedades que esta conlleva como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

Reducir el consumo de azúcar es, por lo tanto, una cuestión de salud y para lograrlo, muchos recurren a los edulcorantes creyendo que son inocuos. Sin embargo, un reciente estudio indica que son más perjudiciales de lo que pensábamos.

Los edulcorantes afectan a la microbiota intestinal

El estudio, publicado en la revista Cell, indica que los edulcorantes pueden alterar los microbiomas (el conjunto de microorganismos que habita todo el cuerpo: desde la boca, el intestino, la piel…) de las personas y alterar sus niveles de azúcar en la sangre.

En estudios anteriores, los investigadores ya descubrieron que los edulcorantes afectan a los microbiomas de los ratones de tal forma que podrían afectar a sus respuestas glucémicas. Con este nuevo estudio, querían comprobar si ocurre lo mismo en los humanos.

Para ello, estudiaron a 1300 personas e identificaron a 120 que evitaban el consumo de edulcorantes en su dieta, para evitar que su microbioma estuviera ya alterado.

Las dividieron en seis grupos, con 20 participantes cada uno:

  • Cuatro de los grupos tomaron, durante dos semanas, sobres con aspartamo, sacarina, estevia o sucralosa (en una cantidad muy por debajo de las recomendadas).
  • Otros dos grupos sirvieron para comparar el efecto (grupos de control): los participantes de uno de ellos recibieron glucosa y los otros nada.

Después de las dos semanas, los investigadores vieron que en aquellas personas que habían consumido los edulcorantes había cambios en la composición y función de sus microbios intestinales y las moléculas que estos secretan en la sangre, así como alteraciones en el microbioma oral (es decir, el conjunto de bacterias que habita la boca).

  • Esto significa que la microbiota intestinal se ve alterada por el consumo de edulcorantes.

La sucralosa y la sacarina alteran la tolerancia a la glucosa

Cuando analizaron el efecto de cada edulcorante por separado, vieron que dos de ellos, la sacarina y la sucralosa, afectan significativamente a la tolerancia a la glucosa en los adultos sanos.

  • La sacarina es, tal vez, el edulcorante artificial más popular, ya que fue el primero que se fabricó. No aporta calorías y es entre 300 y 500 veces más dulce que la sacarosa (azúcar de mesa).
  • La sucralosa tiene un poder edulcorante entre 320 y 1000 veces mayor que la sacarosa y el doble que la sacarina. Tampoco aporta calorías.

Para determinar como afectaban los edulcorantes a la tolerancia a la glucosa, realizaron a todos los participantes diversas pruebas de tolerancia a la glucosa oral con 50 g de glucosa por la mañana después del ayuno nocturno .

  • Tanto la sacarina como la sucralosa elevaron significativamente la respuesta glucémica durante la exposición en comparación con las personas que no habían tomado edulcorantes.

Curiosamente, los cambios en los microbios estaban altamente correlacionados con las alteraciones observadas en las respuestas glucémicas de las personas", señala el Dr. Eran Elinav, autor principal del estudio

Para establecer la relación entre los cambios en la microbiota y las alteraciones en la respuesta glucémica, los investigadores transfirieron muestras microbianas de los participantes en el estudio a ratones criados en condiciones completamente estériles y que, por lo tanto, no tenían un microbioma propio.

Vieron que al transferir el microbioma de personas que habían consumido edulcorantes (recolectado en un momento en el que consumían los respectivos edulcorantes), los ratones receptores desarrollaron alteraciones glucémicas que reflejaban muy significativamente las de las personas donantes.

"Estos resultados sugieren que los cambios en el microbioma en respuesta al consumo humano de edulcorantes no calóricos pueden, en ocasiones, inducir cambios glucémicos en los consumidores de una manera altamente individualizada", explica el Dr. Elinav, que también es inmunólogo e investigador de microbiomas en el Instituto Weizmann de Ciencias y el Centro Nacional del Cáncer de Alemania (DKFZ).

La microbiota es única en cada persona

Los investigadores creen que el efecto del consumo de edulcorantes en la microbiota variará en cada persona, puesto que la composición de la microbiota de cada uno de nosotros es increíblemente única.

Necesitamos crear conciencia sobre el hecho de que los edulcorantes no calóricos no son inertes para el cuerpo humano como creíamos originalmente”, destaca el Dr. Elinav.

A pesar de ello, los investigadores indican que serán necesarios más estudios para ver cuáles son las implicaciones para la salud de estos cambios en la microbiota y el azúcar en sangre provocados por el consumo de edulcorantes.

Mientras tanto, debemos seguir buscando soluciones a nuestro antojo por lo dulce y evitar el azúcar, que es claramente lo más dañino para nuestra salud metabólica”, asegura.