Con el asesoramiento de Robin Rica, director de la Unidad de TCA del Instituto Centta

Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

trastorno alimenticio confinamiento

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) alteran la vida de cerca de 400.000 afectados en España, y también de su entorno más cercano.

La anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón son enfermedades complejas en las que seguir una serie de rutinas marcadas puede ayudar a los afectados a sobrellevar el día a día y avanzar en su proceso de recuperación.

Las semanas de confinamiento, como ha ocurrido también con todos nosotros, pueden haber trastocado ese día a día. ¿Hasta qué punto esto ha podido influir en la evolución de cada caso?

¿más casos de anorexia o bulimia?

Para Robin Rica, psicólogo y director de la Unidad de TCA del Instituto Centta, el confinamiento puede haber agravado la situación sobre todo en los casos en los que los síntomas de este tipo de trastornos siguen muy presentes.

  • Aumentar la convivencia con la familia con menos espacios individuales, tener menos opción de realizar ejercicio compulsivo, las despensas llenas… puede aumentar la tensión derivada del TCA”, nos cuenta el experto, que añade que “también el aburrimiento puede derivar en conductas compulsivas con la comida”.

La sensación de control es muy importante para las personas con TCA

  • “Por otro lado, el confinamiento genera una burbuja en la que la persona puede ejercer un control total sobre su día a día. Esta situación, en una enfermedad en la que el control es muy importante, puede generar una aparente mejoría”, afirma Robin Rica.

    “Pero, al tener que retomar la actividad presencial, las reuniones y las comidas sociales tras el confinamiento, los síntomas pueden reactivarse, continúa.

confinados hemos ganado peso

Según un estudio elaborado por sociedades españolas de nutrición, a mediados de abril ya habíamos ganado, de media, entre 2 y 3 kilos de peso.

“Es posible que algunas personas, que ya estuvieran en una situación vulnerable emocionalmente, incurran en conductas de riesgo para perder el peso que hayan podido coger durante el confinamiento o para disminuir la ganancia de peso”, opina al respecto el psicólogo.

cómo puede ayudar la familia

La familia es una pieza fundamental en la recuperación de los trastornos de la conducta alimentaria. Y en la situación que estamos viviendo, “en la que ya existe mucha incertidumbre, convivir con un TCA supone un estrés añadido”, nos cuenta Robin Rica. Lo que puede acabar afectando de forma negativa a la convivencia.

No hay que olvidar que, aunque el TCA, según palabras del psicólogo, “lo ‘carga’ la persona que lo sufre, convive con la familia y afecta a todos sus miembros.

Hay que evitar hacer comentarios que relacionen los alimentos con el peso

Teniendo en cuenta todo esto, ¿cuáles son las bases fundamentales que hay que tener siempre presentes para ayudar a los afectados por anorexia, bulimia o trastornos por atracón a recuperarse lo antes posible? Para el experto es fundamental…

  • Mantener una estructura estable de alimentación en casa, comiendo todos juntos y evitando, en los momentos en los que la familia está reunida alrededor de la mesa, cualquier referencia a los alimentos en relación con el peso o la figura.
  • Evitar las discusiones constantes y poco constructivas. Hay que tratar que el TCA no monopolice la vida familiar y deteriore los vínculos entre los miembros.

En este sentido, es básico recordar que la persona con un trastorno alimentario sufre una enfermedad que altera, también, su capacidad lógica y racional. Por eso tratar de convencerla de que debe actuar de otra manera no suele ser efectivo (incluso puede llegar a ser contraproducente).

  • “Es importante que, ante cualquier indicio de síntomas de TCA se consulte a un profesional especializado, como se haría en cualquier otra enfermedad”, apunta el especialista del Instituto Centta.

    Es un trastorno muy grave, y requiere de un adecuado encuadre psicoterapéutico y médico”, insiste.

¿Y si tú tienes este trastorno?

Muchas veces las personas que sufren un trastorno alimentario no son conscientes de su enfermedad. Las siguientes señales pueden ayudarles, tanto a ellos como a sus familias, a detectar que, tal vez, su comportamiento esconde un TCA.

Con la desescalada se han empezado a atender los casos que no podían esperar

  • “Si alguien está detectando que se siente más obsesivo con su peso, su figura o lo que come, si sufre delante del plato o del espejo, si está realizando conductas de restricción o ingestas compulsivas, si el ejercicio que realiza tiene más que ver con evitar la ansiedad de no hacerlo que con el disfrute de la actividad, es posible que se encuentre en alto riesgo de TCA”, nos explica Robin Rica.

“Es importante que acuda a un profesional especializado cuanto antes, ya que la sintomatología no disminuye por sí sola”, concluye.