Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

Crean embriones mono-humano: ¿qué usos podría tener en medicina?
Weizhi Ji, Kunming University of Science and Technology

Poco se imaginaban los antiguos griegos que, milenios después, el nombre de una de sus criaturas mitológicas sería usado por los científicos para identificar a un tipo muy concreto de organismos.

  • La quimera, en mitología griega, se representa como un animal mezcla de león, cabra y serpiente o dragón. Es precisamente esta mezcla de especies lo que ha hecho que los investigadores identifiquen como quimeras a los organismos creados con células de dos o más especies.

Los investigadores han añadido células humanas a embriones de macaco

¿Pero realmente existen organismos de este tipo? El equipo del doctor Juan Carlos Izpisúa, director del Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk de Estudios Biológicos de California (EE.UU), ha dado un primer paso: ha creado embriones quimera humano-mono en un estudio llevado a cabo en China.

El hallazgo se ha publicado en la revista científica Cell.

  • "Estos enfoques quiméricos pueden ser realmente muy útiles para hacer avanzar la investigación biomédica no solo en las primeras, sino también las últimas etapas de la vida", sostiene el investigador.

Por qué se han elegido embriones de macaco

No es la primera vez que el equipo de este investigador, que también es catedrático de Biología del Desarrollo de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), intenta crear embriones de este tipo.

  • En 2017 añadieron células humanas a embriones de cerdo, pero la contribución de estas células al desarrollo del embrión fue bastante baja. Para el equipo de Izpisúa una de las posibles razones que pudo estar detrás es la gran distancia evolutiva (de unos 90 millones de años) entre ambas especies.
  • Por eso los investigadores lo han intentado, ahora, con embriones de macaco, una especie de primate mucho más parecida a los humanos a nivel evolutivo.

Cómo se ha hecho el estudio

Los científicos inyectaron, en embriones de macaco de seis días, un total de 25 células madre humanas (capaces de convertirse en cualquier célula del cuerpo). Antes de hacerlo, las marcaron con unas proteínas fluorescentes, para poder identificarlas en todo momento.

  • Al cabo de un día, se detectaron células humanas en 132 embriones, pero 19 días después (que fue cuando se interrumpió el experimento) solo 3 embriones quimera seguían vivos.

Aunque no es un número muy elevado, los autores del informe se muestran esperanzados con lo que pueden significar estos resultados para la medicina en el futuro.

Identificar el 'idioma' similar que permite que células de diferente especie se entiendan puede abrir nuevas puertas a la ciencia

Y uno de los motivos de este optimismo está en que, tal vez, esta investigación puede ayudar a comprender mucho mejor cómo se comunican las células de diferentes especies entre sí.

  • El equipo del doctor Izpisúa hizo una lectura de qué genes y moléculas estaban activos en estos embriones quiméricos, y detectaron que varias vías de comunicación eran nuevas y que otras se habían reforzado.
  • El próximo paso, que se prevé llevar a cabo en próximos estudios, será determinar cuáles de estas vías son fundamentales para que esta comunicación entre células de diferentes especies tenga éxito.
  • Esta información, en un futuro, podría ser muy relevante para el desarrollo de órganos humanos en laboratorio destinados a ser trasplantados, sostienen los autores del informe.

    No hay que olvidar que, según datos de la OMS, los trasplantes que se realizan a nivel mundial cada año representan tan solo el 10 % de los que se necesitan en total, advierten desde el Instituto Salk.

Qué información puede darnos

Una vez que esta comunicación molecular se entienda mejor, los organismos quiméricos podrían permitir a los investigadores tener una visión sin precedentes de las primeras etapas del desarrollo humano, defienden desde este instituto de estudios biológicos.

Pero no solo eso, según los autores del informe los organismos de este tipo también podrían utilizarse para estudiar cómo surgen determinadas enfermedades o para probar la eficacia de ciertos fármacos.

Otra posible vía de investigación se centra en el proceso de envejecimiento.

  • "No sabemos si todos los órganos envejecen al mismo ritmo o si, tal vez, un órgano impulsa el envejecimiento de todos los demás y actúa como un interruptor del proceso. Usando el quimerismo podríamos investigarlo", señala el doctor Izpizúa.

Un fino hilo entre ciencia y ética

La línea que separa la ética del avance de la ciencia puede ser muy fina, y estudios como los del doctor Izpisúa son especialmente sensibles en este aspecto.

Conscientes de la importancia de todo ello, desde el Instituto Salk remarcan que el investigador consultó a todos los organismos reguladores correspondientes, así como a expertos en bioética independientes, para asegurarse de que su trabajo cumplía con todas las normas éticas y legales vigentes.

El objetivo final de este tipo de estudios es comprender y mejorar la salud humana, sostiene Izpisúa

  • "Creemos que la forma de llevar a cabo estos estudios, con el máximo rigor en las consideraciones éticas y la estrecha coordinación con las agencias reguladoras, es tan importante como la relevancia de los resultados obtenidos para la salud y la investigación", remarca al respecto Izpisúa.
  • "En última instancia, llevamos a cabo estos estudios para comprender y mejorar la salud humana", concluye.

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