Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Los españoles sufren más cansancio ahora que durante lo peor de la pandemia
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El estudio Mapa de la fatiga en España”, un análisis estadístico de cómo percibe la población su situación actual, concluye que nos sentimos ahora más cansados que en 2020.

Los trastornos de sueño, el estrés y problemas domésticos en los meses de pandemia pueden haber ido acentuando la situación.

Según se desprende de esta encuesta:

  • Un 26% de la población dice sufrir cansancio físico. Un incremento de más de un tercio. En otoño del 2020 era poco más del 19%.
  • Mayor subida aún se registra en los que reconocen una fatiga mental. Ha pasado del 12,3% al 22,2% actual. Es un incremento de más del 80%.

Como dato positivo cabe señalar que el porcentaje de población que considera que sufre cansancio físico y mental, todo a la vez, se ha reducido.

Relación con la pandemia

Sobre cómo ha afectado la pandemia a la sensación de cansancio en la población, de una u otra manera una mayoría confirma que sí les ha afectado para mal.

  • El 61% afirma sentir hoy más cansancio que antes de la pandemia.

Este dato es independientemente del grado de afectación. Es decir, sumando las variables “mucho más”, “bastante más” y “algo más”.

El 61% se siente más cansado que antes y el 67% cree que los demás también lo están

La sensación subjetiva de afectación general es también mayor. Así, cuando se les pregunta por cómo encuentran a amigos y familiares:

  • El 67,4% de españoles percibe una mayor sensación de cansancio en su entorno más cercano.

Es importante detectar las primeras señales de fatiga e identificar los motivos. De esta forma se puede adoptar medidas para corregir esta situación”, señala Sylvaine Balmy, portavoz científica de la farmacéutica Boiron.

Afecta más a las mujeres

Hay variaciones entre la población. Lo más significativo es que las mujeres son las más propensas a sufrir cansancio, tanto físico como mental.

No es un dato nuevo. Encuestas anteriores ya constataban una sensación de fatiga entre las mujeres, que mayoritariamente siguen asumiendo la responsabilidad de las tareas también en casa.

Por edad, se detecta que el cansancio físico y mental se percibe más en los menores de 55 años. Por encima de esta edad se reduce.

También por comunidades hay significativas diferencias:

  • Los habitantes de la Comunidad de Madrid tienen el índice más alto de fatiga mental: el 25,3% asegura haberla padecido este año. El 44% si es este último mes. Es un crecimiento de más del 8% respecto al 2020.
  • Galicia es la comunidad con mayor fatiga física. Ha pasado del 16,6% a sentirse fatigado un 32,5% de la población en 2021. También un 44% el último mes.
  • En el otro extremo, Cataluña es donde los encuestados se han manifestado menos cansados: el 37% este mes.

Principales causas del cansancio

Al analizar pormenorizadamente las causas de ese cansancio, se observa que se pueden relacionar con la situación que vivimos en pandemia, aunque no son aspecto exclusivos de ella.

  • La mitad de los encuestados menciona dormir poco y mal como la principal causa de la fatiga.
  • La falta de ejercicio y el sedentarismo ha subido de modo significativo. Lo aducen un 42% frente al 30% de hace un año.
  • Las cargas familiares y el estrés lo mencionan el 42% y el 40% respectivamente.

La sobrecarga de trabajo, que era muchas veces la primera causa aducida, ha descendido mucho en las justificaciones.

Los problemas de sueño son la principal justificación y sube mucho la falta de ejercicio

Las mujeres cambian sus prioridades y señalan las preocupaciones familiares como la segunda causa, tras los problemas de sueño.

Los jóvenes, de 25 a 34 años, suben el estrés en su vida al principal motivo de fatiga.

Qué consecuencias tiene

El objetivo del estudio, elaborado por Sigma Dos, es analizar no solo el alcance de la fatiga física y mental entre la población, sino su impacto en la vida cotidiana.

Como un pez que se muerde la cola, la falta de sueño es la principal causa de cansancio, y la mayoría atribuyen el trastorno del sueño como la principal consecuencia de esa fatiga.

A continuación, se sitúan el nerviosismo o irritabilidad (48,4%) junto con el dolor de cabeza (43,9%), como otros indicadores de agotamiento.

Es significativo que solo el 30,8% de los encuestados cree que la fatiga afecta a su vida laboral, si bien sí incide en mayor medida en el plano personal”, señala Balmy.

A la hora de buscar soluciones, el 90% de los que han querido tratarse han seguido el consejo de un profesional sanitario.

Es posible tomar medidas. Primero, cambiando hábitos como la alimentación, el ejercicio o el sueño y, si fuera necesario, reforzar el organismo con complementos alimenticios”, recuerda Balmy.

  • Así, varios estudios han evidenciado la relación entre la fatiga por estrés con una falta de magnesio.

Aunque el consumo de estos suplementos debe ser prudente. Otros estudios alertan de que se consumen en exceso sin prescripción alguna.