La estimulación eléctrica del cerebro mejora la memoria de las personas mayores

Un estudio demuestra que estimular el cerebro con pequeñas cantidades de corriente eléctrica puede mejorar la memoria. Los beneficios son mayores en lo que respecta a la memoria de trabajo o a corto plazo, que es la que permite realizar las tareas cotidianas.

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Diana Llorens
Diana Llorens

Periodista

La estimulación eléctrica del cerebro mejora la memoria de las personas mayores
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El rápido envejecimiento de la población mundial conlleva diversos problemas de salud, sociales, económicos y personales, tanto a nivel individual como colectivo.

En este sentido, cómo conservar o recuperar la memoria a medida que nos hacemos mayores para seguir teniendo autonomía y poder realizar las actividades de nuestro día a día (por ejemplo, controlar nuestra economía o entender el lenguaje) es, desde hace tiempo, uno de los mayores retos de la medicina. Y, de acuerdo con una reciente investigación, podríamos estar más cerca de conseguirlo de lo que pensábamos.

Estimulación cerebral con corriente alterna

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Boston y publicado en la revista Nature Neuroscience ha demostrado que la estimulación eléctrica del cerebro mejora la memoria de las personas mayores.

Los autores realizaron dos ensayos en grupos de 60 pacientes de entre 65 y 88 años. Se les aplicaron sesiones de estimulación con corriente alterna transcraneal durante 20 minutos en cuatro días consecutivos. Se trata de un método no invasivo que lanza una corriente eléctrica leve al cerebro.

  • A los pacientes del primer ensayo se les aplicaron ondas de alta frecuencia (a 60 Hz) en la corteza prefrontal, que es la zona que está justo detrás de los ojos y la frente. Hay que recordar que el lóbulo prefrontal es el centro del aprendizaje y la cognición y ayuda a almacenar los recuerdos a largo plazo.
  • En el segundo ensayo, los participantes recibieron estimulación de baja frecuencia (de 4 Hz) en la corteza parietal, que se sitúa en las partes medias y laterales que forman el cráneo. El lóbulo parietal tiene múltiples funciones, entre ellas el desarrollo de la memoria.

Antes y durante las sesiones tenían que llevar a cabo una tarea de memoria que consistía en leer una lista de 20 palabras y recordarla inmediatamente después.

Un mes después de las sesiones de electroestimulación cerebral se les repitió la tarea de memoria para comprobar si las mejoras eran duraderas.

Memoria de trabajo y memoria a largo plazo

En el estudio se evaluaron dos tipos de memoria:

  • La memoria de trabajo, también llamada memoria operativa o memoria a corto plazo, es la pequeña cantidad de información que retenemos y utilizamos para ejecutar tareas cognitivas, como la planificación, la comprensión, el razonamiento o la resolución de problemas.
  • La memoria a largo plazo, en cambio, es la gran cantidad de información que guardamos a lo largo de toda nuestra vida.

La memoria mejora con la electroestimulación

Los resultados de la investigación indican que, tras la electroestimulación cerebral, la memoria de los participantes mejoró:

  • En concreto, la estimulación de baja frecuencia (pero no la de alta frecuencia) mejoró la memoria de trabajo o a corto plazo el día 3 y el día 4, así como un mes después de la intervención.
  • La estimulación de alta frecuencia (pero no la de baja frecuencia) mejoró preferentemente la memoria a largo plazo en los días 2 al 4 y también un mes después de la intervención.

De acuerdo con los resultados, los beneficios son mayores en lo que respecta a la memoria de trabajo.

Las personas con peor función cognitiva mejoran más

Los investigadores también vieron que aquellas personas que al inicio del estudio tenían una peor función cognitiva fueron las que más se beneficiaron de la estimulación cerebral.

  • Las mejoras no solo fueron más grandes, sino también más duraderas.

Se solía creer que a cuando envejecemos la edad de nuestro cerebro no podía cambiar ni mejorar, pero estudios como este corroboran el hecho de que el cerebro tiene plasticidad, es decir, tiene la capacidad para cambiar su su estructura, su funcionamiento y sus conexiones a lo largo de toda la vida.

Nuestros hallazgos demuestran que la plasticidad del cerebro que envejece puede explotarse de manera selectiva y sostenible utilizando neuromodulación repetitiva y altamente focalizada”, aseguran los autores del estudio.

Los resultados deben tomarse con precaución, puesto que el estudio se ha hecho en un grupo reducido de personas. No obstante, abren la puerta a seguir investigando en más pacientes y a desarrollar dispositivos fáciles de utilizar en casa que ayuden a mejorar la memoria.