Diana Llorens

Periodista

Eventos supercontagiadores: los grandes propagadores del virus
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Hay personas que, por distintas razones, infectan más que otras. Son los conocidos como supercontagiadores.

Pero no solo son las personas, también hay lugares y situaciones que facilitan el contagio y se han convertido en el foco de propagación del virus de la Covid-19.

Los eventos supercontagiadores son aquellas situaciones en las que pocos individuos infectados, ayudados por las condiciones ambientales, pueden contagiar a un gran número de personas.

Focos de propagación de coronavirus

A menudo se utiliza el número de reproducción (la famosa R) para determinar la transmisibilidad del virus. Así, una R0 significaría que no hay contagios entre personas y una R2 que cada persona contagia a dos personas.

Sin embargo, este número oculta el hecho de que la transmisión del virus suele estar dominada por un pequeño número de personas y fuertemente influenciada por los eventos supercontagiadores.

De hecho, muchos de los brotes han ocurrido en ambientes interiores como residencias, prisiones, cruceros o clubs nocturnos, y se cree que entre el 10% y 20% de las personas infectadas son responsables del 80% de la transmisión local.

  • El pasado enero, por ejemplo, un ciudadano de Hong Kong que estuvo en el crucero Diamond Princess causó un brote que afectó a 700 personas (el 17% de los pasajeros) en 20 días.
  • En Corea, una sola persona (la conocida como “paciente 31”) causó más de 5000 contagios, en el ejemplo más extremo que se conoce hasta el momento de supercontagio.

así son los eventos supercontagiadores

Un grupo de investigadores han clasificado los eventos supercontagiadores en cuatro grupos de acuerdo con las características que propician la propagación del virus (aunque a menudo son una mezcla de varios de ellos).

  • 1. Biológicos. Es decir, los eventos que vienen determinados por personas con una alta probabilidad de contagiar. Esto depende de varios factores como la fase de la enfermedad en la que se encuentren (se sabe que la carga viral es más alta en la fase pre-sintomática, es decir, antes de que se manifiesten los síntomas), la edad o la gravedad de la enfermedad, entre otros.
  • 2. Sociales o conductuales. Son aquellos causados por personas con un número de contactos elevado. La profesión puede jugar un papel importante en este tipo de situaciones.
  • 3. Lugares de alto riesgo. Sitios cerrados que reúnen a un gran número de personas, como cárceles, determinadas empresas (como las plantas de tratamiento de carnes) o residencias. Pueden actuar como focos a partir de los cuales el virus se propague en la comunidad, por lo que es importante frenarlos antes de que esto suceda.
  • 4. Situaciones "oportunistas". Es decir, situaciones que facilitan el contagio ya sea porque se reúne un gran número de personas o porque se realizan actividades que lo propician (como cantar o hablar en voz alta). Este tipo de situaciones son las que se dan, por ejemplo, en el transporte público, las fiestas, los coros, las discotecas o locales de ocio nocturno.

Cómo controlar los eventos supercontagiadores

Para frenar la propagación del virus es importante abordar los diferentes tipos de eventos supercontagiadores.

  • En relación al primer tipo, los que son propiciados por causas biológicas, lo importante es la detección temprana y el aislamiento, puesto que los supercontagiadores suelen ser asintomáticos. A parte de las pruebas PCR y los tests de antígenos, un análisis de las aguas residuales podría ayudar a detectar en qué zonas está circulando el virus.
  • Para controlar aquellas situaciones provocadas por el contacto social, los investigadores proponen realizar tests selectivos o campañas de información dirigidas a las personas o colectivos que se relacionan con un gran número de personas, algo que en la práctica no es nada sencillo.
  • En los lugares de alto riesgo o las situaciones oportunistas, las medidas de prevención deben ir dirigidas a reducir los aforos, mejorar la ventilación y seguir las medidas individuales de prevención (mascarilla, higiene y distancia social).

Características fisiológicas de los supercontagiadores

Aun no se conoce con exactitud qué hace que unas personas contagien mucho y otras prácticamente nada.

Como hemos comentado, tener una mayor carga vírica parece ser un factor determinante. Sin embargo, otras características o situaciones de la persona también podrían influir.

Un estudio de la Universidad de Florida Central (EE. UU.) ha identificado dos características de los supercontagiadores de cualquier tipo de virus que se transmita por el aire, como el de la Covid-19.

Los investigadores generaron modelos por ordenador que simulaban estornudos en diferentes tipos de personas y analizaron qué provocaba una mayor propagación de las gotitas o aerosoles que emitimos.

  • Así, vieron que tener la nariz tapada o una dentadura completa son dos elementos que pueden aumentar las probabilidades de propagar el virus, ya que afectan a la distancia a la que viajan las gotas cuando estornudamos.

De acuerdo con el estudio, cuando tenemos la nariz congestionada, la zona por la que puede pasar el estornudo es más estrecha, por lo que las gotitas salen a una mayor velocidad.

Por el contrario, cuando tenemos la nariz despejada (por ejemplo, después de sonarnos), la velocidad y la distancia a la que llegan estas gotitas es menor.

Los dientes también restringen el área por la que sale el estornudo y hacen que aumente la velocidad. De hecho, los investigadores observaron que la distancia que alcanzan las gotas de un estornudo es un 60% mayor cuando una persona tiene la nariz congestionada y la dentadura completa.

"Los resultados muestran que los niveles de exposición dependen en gran medida de la dinámica de los fluidos que pueden variar según varias características humanas", asegura Kareem Ahmed, uno de los autores del estudio.

"Estas características pueden ser factores subyacentes que impulsen los eventos de superpropagación en la pandemia de COVID-19", señala.