Por Soledad López, periodista especializada en salud

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Las fake news viajan a la velocidad de la luz. Eso es una obviedad y a día de hoy nadie lo niega.

De hecho, un reciente estudio publicado en la revista Science pone de manifiesto que "las noticias falsas o fake news se propagan más rápido, de forma más profunda y más ampliamente que la verdad en todas las categorías de información".

  • Y esto es así porque se valen principalmente de emociones como el miedo, además del asco o la sorpresa. Y el miedo, como la fe, mueve montañas.

Profesores de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han analizado el fenómeno de las fake news sobre el coronavirus y alertan de los graves riesgos que conlleva este tipo de informaciones falsas cuando afectan a nuestra salud.

Por qué el miedo se viraliza

El profesor Alexandre López-Borrull explica por qué el miedo es tan contagioso.

  • "La sensación de temor es una de las emociones que nos lleva a tomar más decisiones, es una reacción prácticamente antropológica", argumenta.
  • Por eso, "ante una noticia que nos genera miedo, es más fácil que se tome la decisión de compartir", subraya.
  • Esto provoca que, incluso con buena intención, "nos convirtamos en difusores de desinformación", sentencia.

De ahí que el miedo sea "un caldo de cultivo inmejorable para captar nuestra atención, incluso en contextos de saturación informativa", afirma el profesor Ferran Lazuela.

"No solo atendemos prioritariamente a aquellos contenidos que conectan con nuestro miedos, sino que también tendemos a divulgarlos con mayor intensidad y celeridad", matiza Lazuela.

El riesgo de las fake news en salud

Un estudio realizado por Elservier en 2018 sobre las noticias sanitarias que aparecían en múltiples redes sociales revelaba que un 40% de ellas contenían errores o eran directamente falsas y se compartieron casi medio millón de veces durante 5 años.

Algo que, a juicio de los expertos, es sumamente contraproducente:

  • "La desinformación en el ámbito sanitario resulta muy peligrosa porque impacta de forma muy directa en la salud, la seguridad y el bienestar de las personas", advierte Lazuela.
  • "El gran problema de las fake news sanitarias es que se corre el peligro de que se agrave una enfermedad o que se provoque la muerte de una persona", asegura abiertamente Carles Pont, autor del libro "Comunicar las emergencias. Actores, protocolos y nuevas tecnologías" de Editorial UOC.

Las fake news de la pandemia

Obviamente, las noticias falsas sobre coronavirus no se han hecho esperar y hace tiempo que circulan.

Ya ocurrió con el sida, la gripe aviar, el ébola o el zika, con la diferencia de que el coronavirus afecta a todos los colectivos sociales en todo el mundo, lo que "provoca que la sensación de miedo e inseguridad se expanda aún más rápido", aclara López-Borrull.

Tal y como alerta la UOC, en España se han desmentido más de 25 bulos sobre casos, medicamentos e historias relacionadas con el coronavirus. Son muchos, algunos intencionados y otros resultado de la ignorancia.

  • "Nos encontramos ante una crisis mundial sobre un tema complejo en el que la mayor parte de la población no es experta", apunta López-Borrull. Además, el hecho de que el virus viniera de un país lejano como China aumenta aún más la confusión porque entran en juego los estereotipos e ideas preconcebidas sobre ese país.

¿Ha fallado la comunicación sobre coronavirus?

Probablemente, si la política comunicativa sobre la pandemia se hubiera hecho mejor en España, sugieren los expertos, la confusión hubiera sido menor.

"La comunicación salva vidas, pero el problema es que con el coronavirus no se ha hecho bien", señal Pont. Según el experto en comunicación de crisis:

  • La información ha llegado tarde y de forma errática.
  • También se ha dado información contradictoria. Esto ha impedido que en determinados momentos no quedasen claros los mecanismos de prevención. ¿Mascarillas sí o no? ¿Guantes sí o no? Son seguramente algunos ejemplos que en su momento nos confundieron.
  • El alarmismo colectivo y la percepción de riesgo por parte de la población aumenta a medida que pasa el tiempo. Mientras tanto, la ciencia avanza a su ritmo en el conocimiento de la enfermedad. Por ejemplo, al principio se afirmó que eran necesarios 14 días de incubación y hoy se considera que son 24.

Las mentiras se mueven por las redes

Se calcula que del 24 al 27 de enero hubo más de 13.000 entradas en redes como Twitter o Facebook, entre otras, con noticias falsas sobre coronavirus.

Y es que, según Lazuela, "las estrategias que emplean las plataformas para combatir este fenómeno indeseable distan mucho de ser efectivas".

Además, prosigue el experto, "muchos de los contenidos falsos se mueven en grupos privados, pero igualmente llegan a gran número de personas".

Por eso, añade el profesor López-Borrull, "es importante que los científicos y los expertos den un paso y tengan presencia en las redes sociales, creando hilos de contexto, dando su opinión y ayudando a desmentir bulos".

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