Por Diana Llorens

7 fases emocionales confinamiento

El largo confinamiento que estamos viviendo a causa de la pandemia de COVID-19 hace que pasemos por diferentes estados emocionales, a veces incluso todas en un solo día.

  • Incredulidad, resistencia, temor... todos hemos experimentado en algún momento estas sensaciones.

La consultora Ipsos analizó en China, el primer país al que afectó la enfermedad, los diferentes estados emocionales por los que pasaban las personas durante el confinamiento y establecieron 7 fases: incredulidad, preparación, ajuste, aclimatación, resistencia, alivio y temor.

Aunque no todos pasaremos por todas las fases ni lo haremos de forma consecutiva, sí que reflejan de forma general las emociones que estamos viviendo.

En un mismo día hay quien puede pasar por varias de estas fases

Analizamos las diferentes fases con el Dr. José Antonio López, psicólogo y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, que nos detalla: "habrá personas que no pasarán por todas las fases y la intensidad será distinta en cada persona. Habrá una gran variabilidad individual."

Las 7 fases emocionales

  1. Incredulidad: En esta primera fase, la confusión y el miedo ante esta nueva situación y la cantidad de información imprecisa son las emociones predominantes. “Hemos vivido crisis anteriores, como las de la gripe aviar y del ébola, y pensamos que esta iba a ser igual, pero no ha sido así, de ahí la incredulidad”, comenta el Dr. José Antonio López.
  2. Preparación: Acaparar alimentos para hacer frente a la situación, cambiar de planes, de formas de trabajo… “En estas primeras fases de habituación, hasta que nos acostumbramos a la situación, el tiempo pasa más lento. Se produce una elasticidad del tiempo, comenta en doctor. En esta etapa debemos tomar decisiones sobre qué hacer con todo el tiempo que pasaremos en casa, una situación a la que no estamos acostumbrados. Una vez que ya estemos habituados a las nuevas rutinas, en la fase de aclimatación, la percepción del paso del tiempo volverá a ser la normal.
  3. Ajuste: En esta etapa, adaptamos nuestro día a día a las nuevas restricciones y a lo que comporta la nueva situación, y adoptamos nuevas rutinas. “En estas fases es clave hacer algo productivo, es decir tener objetivos y cumplirlos”, comenta el Dr. López. Una de las necesidades que tenemos todas las personas es sentir que tenemos un propósito.
  4. Aclimatación: Se afianzan las nuevas rutinas y se empiezan a buscar maneras de hacer frente a los retos que comporta el confinamiento como el aburrimiento o a la falta de contacto familiar. Se empiezan a ver los puntos positivos que puede tener el confinamiento: descubrir nuevas actividades, aprovechar el tiempo para dedicarlo a aficiones o intereses… Debemos intentar mitigar y normalizar la situación todo lo que se pueda. Por ejemplo, si antes quedábamos para tomar una cerveza con los amigos, ahora lo podemos hacer por videoconferencia”, comenta el Dr. López.
  5. Resistencia: Aumenta la tensión a causa del largo número días sin salir al exterior y sin tener contacto social. La incertidumbre sobre el fin del confinamiento agrava este sentimiento.
  6. Alivio: La reapertura de negocios y la vuelta paulatina a la actividad provoca un cierto alivio a la población. Se vislumbra el fin y nos sentimos felices de poder retomar nuestra vida. Sin embargo, esta fase y la siguiente pueden ser una montaña rusa de emociones. “En las fases de alivio y temor, después de la euforia por salir, reunirse, vendrá la caída al darnos cuenta de las consecuencias de la situación, que pueden ser más largas”, comenta el Dr. López.
  7. Temor: Preocupación por la situación laboral y económica que comportará la crisis. Las consecuencias económicas empiezan a ser visibles.

Fase de resistencia

En España, tras más de cinco semanas de confinamiento, estamos ya en la fase de resistencia. En esta fase, los sentimientos son más pesimistas que en las anteriores.

El largo periodo sin contacto social y sin ver a nuestros familiares hacen mella en nuestro estado de ánimo.

  • El hecho de no saber de cuándo terminará un confinamiento que se ha ido alargando cada 15 días también aumenta la inquietud.
  • Además, las noticias negativas sobre el impacto económico y laboral aumentan el pesimismo y la preocupación tanto por la situación a nivel global como individual.

Estos sentimientos negativos pueden afectar también a la relación con las personas con las que estamos pasando el confinamiento, ya que podemos estar más crispados.

El Dr. López recomienda en esta fase leer biografías de alguien a quien admiremos para darnos cuenta de que estas personas también han pasado por muchos problemas y situaciones complicadas y que “es la persona a través de sus decisiones o a la falta de ellas la que le da sentido a todo, no son los demás”. “Este es un capítulo más de nuestra vida”, concluye el doctor.

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