Si fumas te puede fallar la memoria cuando llegues a los 50 años

El tabaco aumenta el riesgo de demencia. A los 30 o a los 40 puede que no notes su efecto perjudicial en el cerebro, pero si a los 50 te falla la memoria probablemente la causa sea el tabaco. La buena noticia es que si dejas de fumar mejorará.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

fumar afecta memoria a partir de los 50 años
Istock

Hay estudios que han demostrado que el hábito de fumar está relacionado con un aumento del riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer.

Fumar no solo afecta a la salud de los pulmones o del corazón, también afecta a la memoria y no hace falta ser muy mayor para notarlo.

Un estudio de la Universidad de Ohio ha demostrado que los fumadores de mediana edad, entre 45 y 59 años, son los que tienen más riesgo de notar pérdida de memoria. Ahora bien, si se deja de fumar justo en esta etapa de la vida, el deterioro cognitivo se puede revertir.

¿Por qué tenemos menos memoria a los 50?

Alrededor de los 50 años son muchas las personas que acusan cierta pérdida de memoria y aseguran que no recuerdan las cosas como en la juventud. Las causas que pueden estar son varias: el estrés; la carga personal, familiar y laboral que no es la de los 20 años; la falta de ejercicio...

Investigadores de la Universidad de Ohio han demostrado que el tabaco también puede estar detrás de esas pequeñas pérdidas de memoria que se experimentan en la mediana edad.

Tabaco y demencia

Estudios previos han demostrado que el hábito de fumar está relacionado con un aumento del riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer. Según la Organización Mundial de la Salud, fumar puede causar estrés oxidativo y provoca la muerte de neuronas. El 14% de los casos de alzhéimer de todo el mundo podrían atribuirse al tabaco.

Los 50, una edad crítica

Una persona de 50 años puede estar muy bien de salud si se cuida, pero si tiene malos hábitos de vida a esta edad pueden aparecer problemas de salud como diabetes tipo 2.

En su estudio, los investigadores de la Universidad de Ohio observaron que las personas de 45 a 59 años que fumaban acusaban más pérdida de memoria que las que no fumaban. Sin embargo, entre las personas más mayores no se observó tanta diferencia a nivel de memoria entre fumadores y no fumadores.

Esto indica que los malos hábitos dejan huella a los 50, pero también revela que si se abandona el tabaco y se mejoran los hábitos, la salud mejora mucho. Conclusión: los 50 son una edad estupenda para dar un giro y llevar una vida saludable. Más tarde puede que estemos en un punto de no retorno y que el tabaco ya haya provocado un daño irreparable en el cerebro.

La memoria se recupera si dejas de fumar

Para estudiar el vínculo entre tabaco y pérdida de memoria, los investigadores analizaron los casos de 136.018 personas de 45 años o más mediante una encuesta que evalúa la percepción que tienes de tu estado cognitivo.

Al analizar los resultados, la prevalencia de deterioro cognitivo entre los fumadores fue casi 1,9 veces mayor que la de los no fumadores. La prevalencia entre los que habían dejado de fumar hace menos de 10 años fue 1,5 veces mayor que la de los no fumadores. Aquellos que dejaron de fumar más de una década antes de la encuesta tenían una prevalencia de deterioro cognitivo solo ligeramente superior al grupo de no fumadores. Así pues, cuanto más tiempo lleves sin fumar menor es la pérdida de memoria.

Evalúa cómo está tu memoria

El alzhéimer es una enfermedad de largo recorrido. Los cambios que se producen en el cerebro empiezan mucho antes de los primeros síntomas.

Los autores de este estudio apuntan que las personas de mediana edad que fuman y que acusan pérdida de memoria podrían tener más riesgo de alzhéimer. Esta pista podría ayudan a identificar a personas con riesgo de alzhéimer a edades más tempranas, lo cual resultaría útil para implementar estrategias preventivas centradas básicamente en buenos hábitos de vida que han demostrado que retrasan la aparición de los síntomas.

Sugieren que sería muy útil realizar pruebas de forma rutinaria para ver cómo está tu memoria a edades más tempranas y no esperar, como se hace ahora, a que el deterioro indique ya demencia o alzhéimer. Muchas personas no tienen acceso a exámenes de detección más profundos o a especialistas, pero las pruebas que sugieren estos investigadores son sencillas ya que se trata de evaluar cómo te sientes a nivel de memoria. Si notas que falla no hay que asustarse y pensar en el riesgo de alzhéimer, sino de empezar a llevar una vida saludable para cuidar el cerebro.