Asesorado por el Dr. Enrique Baca, psiquiatra y jefe de Servicio del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid

Por Soledad López, periodista especializada en salud

hablar del suicidio ayuda a prevenirlo

"La Covid-19 se ha cobrado más de 800.000 muertes, el mismo número de personas que se suicidan cada año en el mundo. Además, en estos momentos hay 27 millones de personas infectadas por coronavirus y las cifras de intentos de suicidio están más o menos sobre los 20 millones en el mundo al año".

Quien ha comparado las cifras de Covid-19 y suicidio ha sido el Dr. Enrique Baca, psiquiatra y jefe de Servicio del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid en el marco del XXVIII Curso Nacional de Actualización en Psiquiatría.

El número de suicidios al año superan a todas las muertes por Covid-19 en el mundo

Esta comparativa de datos sirve para llamar la atención sobre un problema médico y social de gran envergadura que sigue siendo tabú en España y que no se afronta con la fuerza y la decisión que los psiquiatras y la Organización Mundial de la Salud desearían para bajar las cifras de suicidios.

  • Con el Dr. Baca hemos hablado sobre la dimensión del problema en España y el camino que nos queda por recorrer para conseguir reducir el número de casos. Porque el suicidio sí se puede prevenir.

Países como Dinamarca lo ha conseguido. Posiblemente bastaría con copiar lo que han hecho ellos. O al menos se debería intentar porque, tal y como señala el Dr. Baca, "sabemos que el suicidio es una verdad incómoda pero deberíamos de reflexionar sobre ello porque causa mucho sufrimiento real y arroja unas cifras de gran magnitud".

No se sabe exacto el número de casos en España

El primer paso para abordar una enfermedad es conocer su alcance real. Sin embargo, "en España el sistema de detección del suicidio es francamente mejorable", alerta el Dr. Baca.

A día de hoy, con los datos que tenemos:

  • En España mueren aproximadamente 4.000 personas por suicidio al año.
  • Esta cifra ha ido aumentando en los últimos 15-20 años.

Pero el verdadero problema es que "ni siquiera podemos estar seguros de que estas cifras sean las reales porque muchas muertes accidentales, sobre todo intoxicaciones, seguramente son suicidios", asegura el Dr. Baca.

Cada 40 segundos se produce un suicidio en el mundo

Y esta falta de control sobre el número de casos es francamente grave si tenemos en cuenta la gran dimensión del problema: el suicidio es la primera causa de muerte no natural en gente joven, incluso por encima de los accidentes de tráfico.

faltan campañas de concienciación

Y si el suicidio es la primera causa de muerte en jóvenes por delante de los accidentes de tráfico, "¿cómo es posible que se haya invertido tanto en campañas para prevenir estos últimos (que por otra parte son necesarias) y no se haya hecho nada similar respecto al suicidio?", se pregunta el psiquiatra.

"En España, las campañas de concienciación sobre el suicidio brillan por su ausencia", se lamenta.

De hecho, "solo se hace referencia al suicidio una vez al año cuando se celebra e Día Mundial para la Prevención del Suicidio o cuando se produce un caso concreto, pero nada más", concluye.

para concienciar, lo primero es informar

La OMS marcó como meta disminuir las tasas de suicidio en un 10% para 2020 pero en España no se ha conseguido.

Y no se ha logrado porque la sociedad no ha tomado conciencia sobre ello de la misma manera que se toma conciencia de la necesidad de reducir el consumo de azúcares para evitar la diabetes tipo 2, por ejemplo.

Para lograrlo, para tomar conciencia, actuar en consecuencia y conseguir reducir el número de casos, el Dr. Baca explica que el primer paso es informar sobre el problema.

  • El número de casos ya es de por sí alarmante, pero no hay que olvidar que detrás de cada suicidio se producen entre 20 y 25 intentos, lo que dispara aún más las cifras: de 4.000 personas pasamos a 80.000 o 90.000 intentos de suicidio. Algo de tal magnitud no puede esconderse.

El suicidio tiene un gran impacto porque afecta sobre todo a gente joven y genera mucho dolor

"Cualquiera que se acerque a urgencias de un hospital medianamente grande puede comprobar que a diario hay de dos a tres intentos de suicidio que hay que atender", se lamenta el especialista.

  • "Informar es positivo y no genera efecto imitación si se hace bien. El efecto imitación se produce cuando asocias el suicidio a una persona concreta, pero si hablas del problema lo que haces es dar a conocer su dimensión, su gravedad y la necesidad de hacer algo para evitarlo", explica.

Además, el suicidio no solo es grave por la cantidad de casos que hay en el mundo. El suicidio es también grave por el gran dolor que genera: "Cuando ocurre un caso en una familia se vive con mucha vergüenza, con sentimiento de culpa y de fracaso, y se oculta. Esa herida queda ahí durante mucho tiempo", subraya el psiquiatra.

Estrategias para prevenir el suicidio

Para el jefe de psiquiatría del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid, el modelo de prevención del suicidio que se puso en marcha en Dinamarca a finales del siglo XX es uno de los mejores ya que ha conseguido disminuir un 30% los suicidios en 20-25 años.

¿Qué han hecho los daneses? Básicamente poner en práctica las siguientes estrategias:

  • Control de situaciones de riesgo. Hay situaciones que se asocian directamente al suicidio como por ejemplo el consumo abusivo de alcohol de forma esporádica. Detectarlas y alertar sobre los peligros de estas actitudes es clave para trabajar en la prevención del suicidio.

Habría que tratar el problema como algo real, que puede ocurrir, y no como un tabú

  • Campañas educativas en las escuelas. Se habla del problema no como algo tabú sino como algo real, que puede ocurrir. Por tanto es una población con formación en este sentido, capaz de detectar cuando alguien puede estar en riesgo.
  • Tratar a la población de riesgo. Se sabe que las personas con enfermedades mentales o con depresión tienen más riesgo de suicidio. Detectar los casos y tratarlos es una forma de prevenir el suicidio.
  • Atención especial a colectivos de muy alto riesgo. Las personas que han sufrido intentos de suicidio reciben un seguimiento directo.
  • Teléfonos de la esperanza. Los daneses fueron los primeros en poner en práctica esta atención telefónica las 24 horas del día todos los días de la semana para detectar posibles casos y ofrecer una primera ayuda.

"El suicidio es una solución permanente para un problema temporal –afirma el Dr. Enrique Baca–. Esta frase nos da una idea clara de que el suicidio podría prevenirse si pudiéramos ayudar a la persona de la forma adecuada cuando lo necesita".

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