Los hobbies que requieren concentración como pintar o leer mejoran la salud

Realizar actividades entretenidas pero que tenga un cierto grado de exigencia, como pintar, leer o tocar el piano, pueden reducir la sensación de soledad y aumentar los sentimientos positivos, con un consiguiente beneficio para la salud. Es lo que señala un nuevo estudio psicológico.

Actualizado a
Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Los hobbies que requieren concentración como pintar o leer mejoran la salud
iStock by Getty Images

La soledad influye negativamente en el bienestar emocional de las personas. Y la pandemia ha podido agravar esta situación. Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Taipei (Taiwan) y la Universidad de Pensilvania (EE.UU.) ha podido constatar esta situación en dos grupos concretos: los estudiantes que venían de otros países y los adultos mayores.

Ante la hipótesis de que las actividades en el tiempo libre pueden ayudar a mitigar esta situación, se plantearon un estudio sobre cómo y qué aficiones podían ser más beneficiosas. Los resultados destacan que no todos los hobbies sirven y que el tiempo libre a veces se idealiza y lo que hace es aumentar la sensación de soledad.

La diversión frena la soledad

A través de dos estudios paralelos, los investigadores comprobaron que las personas que hicieron actividades útiles y que suponían un reto se sentían menos solas, incluso en los casos en los que no tenían mucho contacto social ni apoyos de otras personas.

Al participar en actividades útiles durante el tiempo libre, actividades que exigen concentración, las personas logran reducir la soledad y aumentar la felicidad momentánea”, ha explicado el profesor John Dattilo, uno de los autores del estudio. “Hay un dicho bien conocido: 'El tiempo vuela cuando te estás divirtiendo'. Nuestra investigación muestra que es cierto”, añade.

La soledad se ha relacionado con casos de depresión y otros problemas de salud mental

Al mismo tiempo, la soledad está muy relacionada con nuestra salud. La salud psicológica, emocional y cognitiva se puede ver afectada cuando las personas están solas. La soledad se relaciona con casos de depresión y otros problemas de salud mental. Por eso, parte del estudio se hizo en residencias de ancianos.

Qué aficiones son más adecuadas

Los investigadores insisten que para reducir la soledad lo adecuado son actividades placenteras y que requieran concentración y habilidad.

"Cuando las personas se centran en lo que están haciendo, entran en un estado que llamamos flujo -ha explicado el profesor Dattilo-. El flujo se puede lograr participando en actividades mentales o físicas que valoramos y que requieren que nos concentremos completamente para usar nuestras habilidades".

Para lograr ese “estado de flujo”, la actividad no puede ser sencilla, aunque tampoco tan difícil que parezca imposible. Además de exigir concentración para llevarla a cabo, el practicante la ha de percibir como útil.

  • Las actividades artísticas, como tocar el piano o pintar pueden llevar a esa sensación.
  • También escribir o contar historias a otros.
  • Incluso actividades físicas como los deportes que requieren destreza (que de una manera u otra son casi todos) pueden servir.

Lo que induce a ese estado de flujo puede variar de una persona a otra. Todo depende de sus capacidades intelectuales, sus habilidades y sus intereses personales.

La televisión no ayuda

"Cuando entramos en un estado de flujo, la actividad nos absorbe y experimentamos un disfrute momentáneo -continua Dattilo- Cuando salimos de un estado, a menudo nos sorprende cuánto tiempo ha pasado."

La televisión o juegos como el bingo, si no tenías afición previa, no son útiles para los adultos mayores

Algunas actividades nunca llevan a ese estado, o prácticamente nunca. Siempre va a depender de la persona. Los investigadores ponen como ejemplo el ver la televisión como un entretenimiento que no entraría en los recomendados. Es poco probable que ver la tele suponga un reto.

Otros juegos muy habituales en residencias, como por ejemplo el bingo, tampoco les serán útiles a aquellos ancianos que no disfrutaban de este tipo de juegos cuando eran jóvenes.

Recomendar qué actividades pueden permitir a las personas entrar en estado de flujo requiere, por tanto, hacer preguntas y escuchar. Esa es la recomendación que los investigadores hacen a los responsables de las residencias tanto de estudiantes como de ancianos para ofrecer una mejor atención y mejorar el bienestar de los alojados.

Afrontar la epidemia de soledad

La soledad afecta a personas de todas las edades, desde niños hasta ancianos, también pasando por adultos jóvenes o más mayores. La pandemia provocada por la covid, que hizo que muchas personas alteraran su comportamiento social para prevenir la propagación de la enfermedad, incrementó el problema de la soledad en todo el mundo.

"Hay una epidemia de soledad. Y si bien la pandemia ha aumentado esa sensación de soledad para muchas personas, el lado positivo es que la pandemia también ha expuesto el alcance del problema", ha sopesado Dattilo.

Basta ver el incremento de problemas de salud mental, de ansiedad, depresión y otras patologías, para confirmar esta hipótesis. "Cualquier cosa que podamos hacer como sociedad para reducir la soledad debería mejorar la salud y la felicidad de las personas en todas partes", concluye el investigador.