Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

La inmunidad de grupo sube del 70% porque el virus se ha hecho más contagioso
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Pese a que, como un mantra, desde el Gobierno se busca llegar al objetivo del 70% de vacunados para conseguir la inmunidad de grupo, los expertos ya consideran esta cifra obsoleta por demasiado baja.

  • Las nuevas variantes más contagiosas nos obligan a pensar en una vacunación casi total.

Las previsiones son que hay que vacunar a dos tercios de la población, el 66%, y si la variante es más transmisible, esa inmunización ha de ser más alta”, ha explicado el doctor Fernando Simón, director coordinador de alertas sanitarias.

¿Cuánto más alta? “Por encima del 70%”, se ha limitado a señalar el doctor Simón.

Cómo se calcula la inmunidad

Lo cierto es que las cifras que se barajan ahora son dispares. Se debe a que la inmunidad de grupo depende:

Es una cuestión estadística. Si las vacunas funcionan muy bien, la necesidad de vacunados baja. Las vacunas eran muy efectivas y se pensó que pudiera no ser necesario llegar al 70%.

Cada infectado ha pasado de contagiar de 3 a 7 personas

Pero el grado de transmisión del coronavirus ha ido aumentando y hoy, con distintas variantes circulando a la vez, ya no hay certezas.

  • La versión original del virus de Wuhan tenía una ratio de transmisión (R) de 2,5 a 3.

Es decir, cada infectado contagia de media a tres personas máximo. Así va multiplicándose exponencialmente.

  • Hay que conseguir que esa R baje a menos de 1.

De esta manera, si cada infectado, como mucho, solo contagia a otro, la transmisión se estabiliza y va bajando.

Para conseguirlo dos de esos tres potenciales contagiados tienen que estar inmunizados. Ese es el 66% de población que apuntaba Simón.

La clave: el grado de transmisión

Como hay que tener en cuenta que hay un porcentaje de vacunados a los que la vacuna no les hace efecto, se tira por alto y se redondea en ese deseado 70%.

Lo que ha pasado es que el coronavirus ya tiene una R por encima de 3. La variante alfa (la británica) que es mayoritaria ahora en España ya es un 1,2 más contagiosa. Y la variante delta (la india) que sigue ocupando terreno aún lo es más, un 2,5 más.

  • A la velocidad de contagios actual, los cálculos están en que las nuevas variantes tienen una R de entre 6 y 7,5.

Incluso restando a los que se han contagiado en los últimos meses y, por tanto, no es necesario vacunar, los cálculos matemáticos señalan que no conseguiremos la inmunidad de grupo sin una vacunación de al menos el 84%.

El objetivo es la vacunación total

Los niños menores de 12 años no se vacunan. Aunque contagian menos, siguen siendo parte de la población total y cuentan en parte en los riesgos de transmisión. Es otra variante más a tener presente.

  • Así que para conseguir la inmunidad hemos de ir al máximo posible de la población.

Los especialistas están más preocupados ahora por el rechazo a la vacuna que por llegar a un porcentaje concreto.

La vacuna en España no llega a los colectivos desfavorecidos

Por suerte, España es de los países con menos rechazo. Aún así, el rechazo es un problema global. Preocupa lo que pasa en otros sitios. Estados Unidos es un ejemplo. No se ha conseguido llegar a ese 70% el 4 de julio como estaba previsto. No ha sido por falta de vacunas, sino por la desconfianza.

Cada día me preguntan por la inmunidad de grupo. Olvidad eso y vacunad a tantas personas como podáis”, ha declarado el doctor Anthony Fauci, epidemiólogo en jefe en la Casa Blanca.

Un estudio alerta de la desinformación

Detrás de ese rechazo vacunal hay una gran desinformación. Decía el escritor Mark Twain que “es más fácil engañar a la gente que convencerla de que le han engañado”.

Un reciente estudio publicado por expertos de 17 organizaciones internacionales advierte sobre la necesidad de que se coordinen acciones firmes contra la desinformación en España.

Seguramente nosotros, que leemos en una web de información contrastada no somos el problema. Preocupa especialmente poder llegar a grupos desfavorecidos, que también pueden contagiarse y contagiar.

"Los bulos dificultan que se pueda vacunar especialmente a colectivos más marginales, como migrantes, personas sin hogar, usuarios de drogas, algunas minorías étnicas o personas desfavorecidas, a los que no llegan las campañas de vacunación”, resume Jeffrey V. Lazarus, autor principal e investigador de ISGlobal.

Ya la Organización Mundial de la Salud declaró antes del inicio de la pandemia que las dudas sobre la vacunación eran una de las diez mayores amenazas globales para la salud.

Eso ahora es más verdad que nunca. Dejémonos de porcentajes y sumemos esfuerzos para convencer a toda la población posible a que se vacune de la covid.