Por Meritxell Batlle Cardona

Galicia es sinónimo de Camino de Santiago. Sus kilométricos senderos que llegan hasta Santiago de Compostela descubren paisajes de mar y montaña de lo más espectaculares y rincones con mucha historia.

Para los que decidan conocer Galicia de otra forma, esta también sorprende, y mucho. Lo hace con las aguas termales de Ourense, los marismas de Pontevedra, una monumental capital en A Coruña y las impresionantes playas de Lugo. Y, en medio de todo esto, uno encuentra reposo, aventura y buen comer. 

Santiago de Compostela

1 / 8 Santiago de Compostela

Tanto si se opta por hacer parte del Camino de Santiago o no, merece la pena acercarse hasta la capital para conocer por qué fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y esto pasa por su belleza monumental, por la extraordinaria conservación de sus edificios y monumentos y por ser meta de una ruta milenaria de peregrinación.

Desde su imponente y famosa catedral hasta conventos, iglesias, colegios y universidades menos concurridos, constituyen una ruta cultural por Santiago. Uno no puede irse sin haber probado el menú de Compostela, formado por variedad de mariscos y postres como la tarta de Santiago acompañada de vinos y licores de la zona.

Sin duda, es el punto de partida perfecto para comenzar una ruta por Galicia.

Cabo Fisterra

2 / 8 Cabo Fisterra

Hacia la costa, a unos 80 kilómetros de la capital, se encuentra lo que para los romanos era el punto más occidental de la tierra, donde se acababa el mundo según los romanos: el finis terrae.

Desde la antigüedad el Cabo de Fisterra ha sido un destino para los viajeros de tierras lejanas. Y lo sigue siento hoy en día. ¿Por qué? Este cabo de la Costa da Morte de Galicia atesora paisajes y playas de vértigo, desde donde se ve cómo el sol cae en la inmensidad del océano atlántico.

Su popularidad también pasa por formar parte del Camino de Santiago: el Cabo de Fisterra fue y sigue siendo un atractivo especial para los peregrinos.

Ría de Muros e Noia

3 / 8 Ría de Muros-Noia

Sin salir de La Coruña, entre la Costa da Morte y las frecuentadas Rías Baixas existe un rincón de extensas playas de arena fina, pueblos pesqueros y una gastronomía con carácter. Es la Ría de Muros-Noia, que al recorrerse uno entra en estrecho contacto con la naturaleza mientras conoce el pasado histórico.

En Lousame se pueden descubrir las fábricas de papel que permanecen en pie, en Muros varios atractivos relacionados con la vida marítima y en Noia algunas curtidurías. A parte de toda una costa en la que disfrutar tanto de actividades acuáticas como de la gastronomía gallega.

Islas Atlánticas

4 / 8 Islas Atlánticas

Ya en Pontevedra, las Islas Atlánticas afloran del mar como un verdadero paraíso. Este Parque Natural es el único parque marino y terrestre de Galicia y sus cuatro grupos de islas (de las Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada) han ido adquiriendo cada vez más popularidad por su espectacularidad y excepcionalidad.

Para proteger el parque, la reserva ofrece visitas con cita previa. Aquí uno puede conocer su flora y fauna autóctona, formas geológicas singulares y un pasado histórico por el que han transitado romanos, vikingos y fenicios.

Además, la tranquilidad es la clave para disfrutar del conjunto de islas, ya que apuestan por el ecoturismo y por la divulgación para conservar el entorno.

O Ribeiro (vinos...)

5 / 8 O Ribeiro

Hacia el interior, en Ourense, O Ribeiro es uno de los enclaves más representativos de la arquitectura gallega con un patrimonio artístico muy bien conservado. Castros, juderías, pazos, iglesias y monasterios guían la visita a O Ribeiro en un entorno marcado por el agua y por los viñedos.

  • Sus rutas de senderismo pasan por monumentos naturales como Pena Corneira mientras que sus afluentes permiten hacer rutas en catamarán entre viñedos. Y, para culminar, qué mejor que hacer una cata de vinos Treixadura, Caiño o Tempranillo. 
Ribiera Sacra, Ourense

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Entre las provincias de Lugo y Ourense, la Ribeira Sacra ofrece tranquilidad y autenticidad entre bosques, cañones y monasterios. Bañada por los ríos Miño, Sil y Cabe, destaca por la frondosidad de sus bosques, por la calma de sus viñedos y por lo especial de sus aguas.

Aquí, entre los cañones que han formado las aguas fluviales, uno puede subirse a un catamarán y contemplar la belleza de este entorno gallego. Si uno prefiere recorrerlo por tierra, puede llegar hasta San Martiño da Cova, un pequeño pueblo ubicado en la península de Cabo do Mundo y cerca del mirador homónimo, desde donde comprender por qué este enclave es tan especial. 

Parque Baixa Limia-Serra do Xurés

7 / 8 Parque Baixa Limia-Serra do Xurés

Si queda tiempo, no hay que dejar de ir a este rincón del sur de Ourense que al cruzar la frontera con Portugal se convierte en el Parque Peneda-Gerés. Son las tierras del Couto Mixto donde vecinos y animales cruzaban por la Vía Nova construida por los romanos para unir Astorga y Braga.

Entre pueblos y caminos, uno se topa con la cascada de A Fecha y el embalse de As Conchas, bañados por el río Limia. En Lobios, este entorno se entremezcla con las aguas termales de la villa, donde disfrutar y relajarse. Cerca se encuentra el Centro de Interpretación Aquae Querquennae - Via Nova.

 

Playa de las Catedrales

8 / 8 Playa de las Catedrales

La guinda del pastel de un viaje a Galicia es visitar la playa de las Catedrales, una experiencia espiritual donde la naturaleza invita a desconectar y a imaginar.

Es uno de los arenales más bonitos de España por los arcos que el paso del tiempo ha ido esculpiendo. Ubicada en la Mariña de Lugo, se ha convertido en un imprescindible de todo viaje a esta provincia. Eso sí, al visitarla, hay que tener en cuenta la marea para poder pasear por ella.

No hay duda de que es la otra gran catedral de esta comunidad autónoma. 

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