Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Llevar la mascarilla reduce en un 53% los contagios de covid
iStock by Getty Images

A medida que sube la incidencia de casos de covid incluso con una parte mayoritaria de la población vacunada, se plantea qué se puede hacer ahora para frenar los contagios.

Convencer a los que aún no se han puesto la vacuna es una opción, principalmente para disminuir los casos graves. Pero la vacuna, pese a que reduce los casos, no es bloqueadora del coronavirus. Permite que un vacunado se contagie o lo transmita.

Las tres medidas higiénicas que hemos oído desde el inicio de la pandemia, sigue siendo muy válidas ahora para frenar los contagios: lavado de manos, distancia y mascarilla. Especialmente esta última.

La mascarilla es la mejor barrera

Así lo constata un macroestudio internacional, que ha analizado 37 estudios previos hechos durante las olas de pandemia. Los resultados se han presentado en el Bristish Medical Journal.

La mascarilla, sobre todo, y también lavado de manos y distancia confirman su eficacia

  • El dato más significativo es que llevar mascarilla reduce la incidencia de la covid en un 53%.
  • El lavado de manos podría tener una reducción importante. En el análisis se calcula que podría ser también del 53%.

Sin embargo, los investigadores no creen que sea una cifra tan fiable, puesto que hay menos estudios para comparar y valorarlo.

  • Mantener la distancia interpersonal puede suponer una reducción del 25%.

El control de la pandemia es probable que siga dependiendo no solo de los altos niveles de vacunación y de su eficacia, sino también de que se mantengan estas medidas de salud pública”, ha explicado la epidemióloga Stella Talic, primera autora del estudio y profesora de la Universidad Monash de Melbourne (Australia).

Varios países recuperan la mascarilla

El macroestudio viene a avalar las políticas sanitarias llevadas a cabo en España, que es uno de los países que más ha mantenido el uso de la mascarilla. Una medida que las autoridades sanitarias ya han pronosticado que seguirá todo el invierno.

La mascarilla no solo protege contra la covid, sino contra otros enfermedades de transmisión aérea, como gripe y resfriados.

Otros países europeos decidieron prescindir de todas las medidas aplicadas hasta el momento una vez se consiguieron cifras altas de vacunación y ha sido exponencial el aumento de casos. Es paradigmática la subida en Inglaterra o los Países Bajos.

  • El Gobierno holandés ha vuelto a exigir la mascarilla para intentar frenar la nueva ola de contagios.
  • También se vuelve a imponer la mascarilla en Polonia o la República Checa.
  • Francia, que había relajado la medida, sobre todo en las escuelas, vuelve a exigir la mascarilla en clase desde el pasado 15 de noviembre.

Y en España, algunas comunidades que pidieron sacar la mascarilla en los patios, como Cataluña o Andalucía, han rectificado ante el aumento de casos.

Mejores resultados en Asia

Los países que por tradición cultural están más acostumbrados a llevar mascarilla, y que ya la utilizaban antes de la pandemia, han mostrado mejores resultados. Es el caso de Asia.

Un estudio de Hong Kong, por ejemplo, reflejaba cifras de contagios muy inferiores a otras poblaciones donde la mascarilla no era obligatoria y que inicialmente tenían tasas de incidencia similares.

Los países con más tradición de mascarilla obtuvieron resultados más efectivos

En estas latitudes tenemos menos costumbre y es más fácil encontrar gestos que pueden reducir la eficacia de las mascarillas: llevarla mal puesta sin cubrir la nariz, o quitárnosla más a menudo, por ejemplo, para hablar con un amigo o en cuanto nos sentamos en un local a tomar algo.

  • Otro estudio, en que se comparaban 15 de los estados de Estados Unidos, encontró que allí donde se obligaba a llevar la mascarilla, se reducía un 2% cada día la cifra de contagios.

Dudas sobre cierre de comercios y escuelas

¿Qué pasa con medidas más estrictas como los confinamientos o la reducción de aforos? El estudio no da datos valorables.

Es obvio que los controles de movimiento y cierre de fronteras son una medida drástica para cortar la transmisión. Lo que pasa es estas actuaciones que se han realizado de una manera muy distinta entre distintos países o zonas de un mismo país y ha hecho imposible que el macroestudio pudiera hacer comparaciones con rigor científico.

No obstante sí se pudieron intuir algunas cosas:

  • Los autores apuntan que un estudio norteamericano, implicando los cincuenta estados, encontró que los cierres de comercios reducían en un 12% el riesgo de contagios.
  • También en Estados Unidos, otro estudio, sobre cierre de colegios estableció entre un 10% y un 12% la reducción de transmisión. Otro en Suiza no fue tan conclusivo.

Las vacunas no van a frenar lo suficiente los contagios. Un estudio hecho en Navarra calcula que entre dos personas vacunadas, si uno tiene la covid, el riesgo de pasarlo a la otra es de un 25% cuando viven en la misma casa. Si son compañeros o amigos baja al 15%.

Esta infección no se presta a conseguir la inmunidad de grupo con las vacunas actuales, no bajemos la guardia”, ha recordado el doctor Jesús Castilla, miembro del grupo de vacunas de la Sociedad Española de Epidemiología.