Por Meritxell Batlle Cardona

Con 285 kilómetros de costa, la quinta comunidad autónoma de menor extensión atesora algunas de las mejores playas de España y pueblos con mucho encanto. En el interior, sorprende con los imponentes Picos de Europa, sierras y valles que contrastan con el paisaje marítimo.

Esta es una guía de diez destinos en los que detenerse e incluso pernoctar en medio de la naturaleza. Los campings permiten conocer tanto su paisaje como un legado cultural que va desde las Cuevas de Altamira hasta el moderno Centro Botín. 

Santoña, ...

1 / 10 Santoña, entre marismas y pescadores

Al acceder a Cantabria desde el este, uno se topa con el pueblo pesquero de Santoña. Antes de cruzar la ría de Treto, se puede estacionar y pernoctar en su vecina Laredo cerca de su playa homónima o de la ría.

Justo en frente, se encuentra el Parque Natural Marismas de Santoña, del que emerge el pueblo como una extensión del entorno. Destacan sus fortificaciones y la Iglesia de Santa María del Puerto como principales atractivos. Y, como joya de la corona, hay que degustar las famosas anchoas de Santoña. 

Noja,...

2 / 10 Noja, entre espacios protegidos

A tan solo 10 kilómetros, se alcanzan los humedales de Noja con su vasta variedad de aves. Es el enclave idóneo para aquellos que busquen tranquilidad y contacto con la naturaleza, ya que el 75% de su extensión está protegida. Eso sí, siempre siguiendo las señalizaciones y rutas marcadas.

También los amantes de la playa encuentran aquí aguas limpias y un litoral cuidado. Para pernoctar, hay que dirigirse hasta la vecina playa de Ris junto a los marismas de Joyel. 

Cabo Ajo. Isla y Bareyo, acantilados y marismas

3 / 10 Isla, Ajo y Bareyo, acantilados y marismas

Compartiendo un paraje natural dominado por humedales, la costa y la ría de Ajo, el pueblo de Isla es otra magnífica opción para ir de camping. Entre playas y pequeños pueblos, se puede fluctuar por los pequeños pueblos de Isla, Ajo y Bareyo.

Este último se aleja del litoral y actúa como puerta de acceso para conocer la Cantabria más verde y otro pueblos de interior como San Miguel Meruelo o Güemes. 

Santander, la escapada cultural

4 / 10 Santander, la escapada cultural

Ir de camping no solo significa estar en contacto con la naturaleza, también puede ser una oportunidad para conocer grandes ciudades. En este caso, su capital, Santander.

Con campings en las localidades vecinas Loredo y Somo y también cerca del majestuoso Palacio de la Magdalena, estos permiten conocer la playa del Sardinero, el centro Botín y un casco histórico donde degustar la gastronomía local.

Suances,...

5 / 10 Suances, aventura entre dunas

La coqueta playa de la Concha espera al visitante en Suances, justo donde desemboca la Ría de San Martín de la Arena. Con campings frente al mar a un lado y a otro de la bahía, atesora el Faro de la Punta del Torco de Afuera, la estatua de los Vientos y la playa de los Locos.

Desde aquí, también se puede acceder al Parque natural de las dunas de Lincres y a sus playas de Canallave y de Valdearenas. 

Altamira y Santillana del Mar, arte rupestre y medieval

6 / 10 Altamira y Santillana del Mar, arte rupestre y medieval

Ocho kilómetros separan Suances de la conocidísima Santillana del Mar donde, a pesar de tener el mar a 10 kilómetros, su presencia se siente por todos sus rincones. Su centro histórico, declarado conjunto histórico-artístico, cuenta con numerosos bares y restaurantes en los que no hay que dejar de probar las rabas. 

A tan solo 2 kilómetros, se alcanza la importante Cueva de Altamira y un camping que lleva su nombre y que permite alojarse bien cerca de las pinturas prehistóricas. 

Comillas, la más caprichosa

7 / 10 Comillas, la más caprichosa

Al norte de Comillas, el mar Cantábrico. Al sur, el Monte Corona, que entre verano y otoño cambia completamente sus colores. Aquí, uno puede disfrutar de sus rías, acantilados y su playa de arena dorada donde, a parte de bañarse y practicar algún deporte, se puede pernoctar en sus alturas.

También del imprescindible Capricho de Gaudí, una de las únicas obras que el arquitecto diseño fuera de Cataluña. 

Oyambre, ...

8 / 10 Oyambre, para dormir en un Parque Natural

Bien cerca y pasado el Arroyo del Capitán, la tierra se despliega con el Parque Natural de Oyambre y su extensa variedad natural y paisajística de ecosistemas propios de la costa cántabra. Hay acantilados, dunas, prados, marismas y dos rías, la de San Vicente de la Barquera y la de La Rabia.

Cerca de esta última se puede pernoctar, justo enfrente de la playa de Oyambre. Hacia el oeste se extienden playas y dunas, como la del Merón, que llega hasta San Vicente de la Barquera. 

Potes, a los pies de los Picos de Europa

9 / 10 Potes, a los pies de los Picos de Europa

Y, finalmente, llegamos al interior. Ubicada en la confluencia de cuatro valles, en la zona sur de los Picos de Europa, se encuentra la villa de Potes. Es un enclave idóneo para recorrer los picos y para acercarse a la vecina Asturias, pero también para conocer el legado medieval que conserva. 

Además, en su término se unen los ríos Deva y Quiviesa que le dotan de su imagen más característica: sus puentes. Desde este pueblo, se pueden visitar otras localidades, donde también se encuentran opciones para estacionar y dormir.

Río Ebro. Polientes, a orillas del Ebro

10 / 10 Polientes, a orillas del Ebro

El Ebro deja su huella a su paso por Cantabria con varios elementos naturales. En su serpenteo interior, recoge algunos pueblos a sus orillas, como es el caso de Polientes. Con este como campo base, uno puede recorrer el parque fluvial a pie o en bicicleta. 

Además, desde aquí o alguno de los pueblos de Vallderredible, se puede llegar hasta las Hoces del Alto Ebro y Rudón en la vecina provincia de Burgos. 

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