Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

infectados coronavirus sin identificar

Cerrar escuelas y universidades, prohibir a las personas que viven en las zonas con más casos salir de ellas o mandar a la gente a trabajar desde casa. Son algunas de las decisiones que ya se han tomado, a nivel internacional, para luchar contra la expansión del nuevo coronavirus que surgió, hace tan solo unos meses, en la ciudad china de Wuhan.

Ante este panorama y el amplio número de países con personas infectadas, no es de extrañar que surjan dudas respecto a cómo el Covid-19 puede afectarnos y por qué se están tomando unas medidas tan extremas.

Juan José Badiola, director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la la Universidad de Zaragoza, aclara algunas de ellas en la siguiente entrevista.

¿Es posible que haya personas infectadas que no identifiquen que lo están? ¿Qué habría que hacer para evitarlo, en la medida de lo posible?

Es muy posible que, efectivamente, haya personas infectadas que no están identificadas, ya que es probable que hayan presentado unos síntomas leves a los que no hayan dado importancia y no hayan contactado con el sistema sanitario. El problema es que estarían contagiando a otras personas sanas.

Es difícil evitar esta situación salvo que ellos lo comunicaran. No obstante, es posible que una parte de ellos hayan desarrollado anticuerpos que hayan neutralizado al virus y estén ya curados.

¿En España se están tomando las medidas necesarias para frenar la expansión del virus? En su opinión, ¿hay algo que se debería hacer que a día de hoy no se está poniendo en práctica?

En nuestro país se han tomado hasta ahora las medidas que recomienda la OMS en el marco de lo que se llama la Fase de Contención, como la identificación de casos, aislamiento de los mismos y su tratamiento.

Pero en estos momentos estamos ya, en en términos prácticos, en la llamada fase de Mitigación, en la que hay que adoptar medidas de mayor impacto social y económico, fundamentalmente basadas en minimizar los contactos interpersonales y particularmente recomendar o prohibir los actos con participación de un elevado número de personas e incluso medidas de aislamiento social por grupos de riesgo.

"Minimizar los contactos entre personas es primordial para mitigar su impacto"

Las autoridades sanitarias españolas lo están haciendo de forma gradual, pero si la escalada de nuevos casos y fallecimientos crece al ritmo actual llegará un momento en que no les quedará más remedio que adoptar medidas más duras, que no sé cómo serían recibidas por los ciudadanos.

¿En una situación como la actual, a nivel europeo se está haciendo lo suficiente?

La situación de España es similar a la de otros países como Francia y Alemania, pero no igual a la de Italia del Norte, que sufre una cadena descontrolada de casos que está obligando al las autoridades del país a adoptar medidas de confinamiento de gran calado.

Por todo esto sí que echo en falta el liderazgo de la Comisión Europea en esta crisis, que se ha convertido en un serio problema de salud, social y económico de ámbito europeo.

En cuanto a las recomendaciones para la población, ¿qué medidas deberían tomar las personas que pueden tener más riesgo de complicaciones?

En esta epidemia hay que prestar una muy especial atención a la población de mayor riesgo vital (personas mayores, con patologías crónicas e inmunodeprimidas). Ellas son las que tienen una mayor probabilidad de sufrir una evolución grave y que incluso puede atentar a su vida. Por ello deben adoptarse todas las medidas recomendadas para el resto de la población pero de forma más estricta.

Hay que prestar especial atención a las residencias de mayores, centro de día, etcétera, y clausurar temporalmente estas últimas si se considera apropiado, como ya se ha hecho por ejemplo en la Comunidad de Madrid.

¿Con la primavera y la subida de las temperaturas el virus puede perder fuerza? ¿A día de hoy, se puede predecir su comportamiento?

Es bastante probable que, con la llegada de la primavera, que coincidirá con la propia dinámica de la epidemia, el número de casos comience a decrecer. Pero que el virus desaparezca tan manifiestamente como ocurrió con el SARS (una epidemia causada también por un coronavirus similar al actual) no es tan probable.

"En otoño podría volver a reaparecer el virus aunque nos cogerá mejor preparados"

Es muy posible que reaparezca en otoño, aunque se esperaría que con menos virulencia que en la situación actual, pues ya estaremos mejor preparados para afrontar su presencia de nuevo, en el caso de que ésta se produjera.

Respecto a la posibilidad de que el virus mute, ¿es posible que esto pase? ¿Qué comportaría si ocurre?

Estos virus pueden mutar, por lo que no se puede descartar que eso ocurra. Pero la mutación no sería necesariamente hacia una mayor virulencia, como mucha gente cree, aunque esa posibilidad tampoco se puede descartar.

La mutación podría ocurrir en cualquier momento, pero sería más probable cuando haya más personas inmunizadas.

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