Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Mejora la calidad del aire pero aún hay muchas muertes por contaminación
iStock by Getty Images

Europa ha mejorado la calidad del aire en sus ciudades y ha reducido la mortalidad vinculada a la contaminación atmosférica en una década.

Así se desprende del informe La calidad del aire en Europa – Informe 2020 que publica anualmente la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA).

Sin embargo, es una alegría a medias porque queda mucho por mejorar:

  • Todavía se registran más de 400.000 muertes prematuras anuales por esta causa.

A día de hoy, la contaminación se considera un factor que aumenta el riesgo de muerte como el tabaco, la obesidad, la mala alimentación o el sedentarismo.

Los países que más contaminan

El análisis de este informe nos ofrece una fotografía de los países que lo están haciendo mejor y peor.

Y ganan en número los que no cumplen. Seis estados miembros superaron el valor límite anual que marca la Unión Europea de emisión de partículas finas (PM2,5) en 2018.

  • Bulgaria.
  • Croacia.
  • República Checa.
  • Italia.
  • Polonia.
  • Rumanía.

Solo cuatro países registraron una concentración anual de partículas finas por debajo de los valores más estrictos de la OMS:

  • Estonia.
  • Finlandia.
  • Irlanda.
  • Islandia.

Las PM2,5 son partículas de gases que quedan suspendidas en el aire y que proceden del tráfico rodado, la industria, la construcción, la agricultura o las emisiones relacionadas con la calefacción de edificios.

Muertes actuales por contaminación

Las cifras hablan por sí solas: el informe de la AEMA revela que la exposición a las partículas finas PM2,5 causó alrededor de 417.000 muertes prematuras en 41 países de Europa en 2018. Y de ese total, 379.000 muertes por PM2,5 se produjeron en países de la Unión Europea.

Al analizar la mortalidad según el agente contaminante, se constató que:

  • 54.000 muertes prematuras se atribuyeron al dióxido de nitrógeno (NO2)
  • 19.000 muertes prematuras se relacionaron con el ozono troposférico (O3).
  • En España, se registraron 23.000 muertes prematuras por PM2,5 (6.800 por NO2 y 1.800 por O3) en 2018, según el informe de la AEMA.

En 10 años hemos reducido las emisiones

A pesar de que las cifras de mortalidad siguen sorprendiendo, lo cierto es que en 10 años Europa ha mejorado considerablemente en este sentido.

Las políticas medioambientales de la UE, así como los recortes de emisiones en sectores clave, han mejorado la calidad el aire.

Desde el año 2000 se ha reducido la emisión de contaminantes atmosféricos clave, sobre todo los procedentes del transporte. Sin embargo, la reducción de las emisiones en la agricultura están siendo más lentas.

Y esa mejoría tiene su premio:

  • En 2018 hubo unas 60.000 muertes menos causa de la contaminación por partículas PM2,5 en comparación con 2009.
  • En el caso del dióxido de nitrógeno, la reducción ha sido aún mayor: las muertes prematuras por esta causa han disminuido aproximadamente un 54% en la última década.

El mapa del informe de la AEMA muestra la evolución favorable de los datos desde 2009 a 2018.

hay que seguir mejorando

La mejoría es notable pero todavía queda camino por recorrer.

"Tres cuartas partes de la población urbana de la UE está expuesta a aire tóxico. La mayoría de europeos que viven en ciudades todavía respiran aire que es peligroso para su salud, según nos ha confirmado el nuevo informe de la AEMA", ha afirmado la Dra. Isabel Urrutia, neumóloga, coordinadora del área de Medio Ambiente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y coordinadora del Año SEPAR 2020-2021 por la Calidad del Aire, Cambio Climático y Salud.

Las partículas contaminantes dañan a los pulmones, vasos sanguíneos y corazón

Y es que la contaminación del aire es realmente un desencadenante de enfermedades cardiovasculares y un factor de riesgo de muerte. Así lo explica el Dr. Jordi Bañeras, cardiólogo y representante de la Fundación Española del Corazón (FEC).

  • "Las partículas contaminantes son inhaladas a través del aparato respiratorio y entran en el organismo, donde dañan los pulmones, y acaban provocando reacciones que atacan a los vasos sanguíneos y el corazón", asegura.
  • "Por eso es fundamental incidir en la importancia de mejorar la calidad del aire para prevenir enfermedades y muertes cardiovasculares y respiratorias prematuras", prosigue el cardiólogo.

"Nuestra misión es informar tanto a la población como a los poderes públicos para que tomen medidas destinadas a evitarlo. Los recientes informes europeos avalan claramente que debemos trabajar en esta dirección", concluye el Dr. Bañeras.