El móvil no se relaciona con más riesgo de tumores cerebrales

La exposición a los campos electromagnéticos de los teléfonos móviles no se relaciona con un mayor riesgo de tumores cerebrales. Así lo demuestran dos grandes estudios recientes.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los móviles no causan tumores cerebrales en jóvenes
iStock by Getty Images

El estudio revela que los participantes que utilizan teléfono móvil tienen el mismo riesgo de cáncer cerebral que los que nunca los han tenido.

La posible conexión entre el uso de teléfonos móviles y un mayor riesgo de cáncer, en concreto de tumores cerebrales, ha sido motivo de preocupación, en especial por el gran uso que hacen de estos aparatos los más jóvenes.

Y es que en pocas décadas, los móviles se han convertido en un dispositivo de uso habitual en la vida cotidiana: se estima que en 2021 habían 8.650 millones de suscripciones en todo el mundo.

Los estudios realizados hasta ahora habían arrojado resultados contradictorios. Algunos habían observado un aumento de este tipo de tumores desde 1970, pero en esos años no había móviles por lo que, probablemente, se hayan detectado más casos porque han mejorado las técnicas de diagnóstico.

Ahora, una de las investigaciones más exhaustivas realizadas hasta la fecha en el que han participado 800.000 mujeres en Reino Unido revela que las participantes que utilizan teléfono móvil tienen el mismo riesgo de cáncer cerebral que las que nunca han tenido uno.

La investigación, liderada por científicos de la Universidad de Oxford y de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés), arroja unos resultados similares a los del estudio de ISGlobal, que revela que el uso de teléfonos móviles y fijos inalámbricos en jóvenes no se relaciona con un mayor riesgo de cáncer cerebral.

Este último trabajo es la mayor investigación realizada hasta ahora que analiza el vínculo entre la exposición a campos electromagnéticos de dispositivos inalámbricos (móviles y fijos) y tumores en el cerebro en jóvenes.

Móviles y cerebro

Para permitir la comunicación inalámbrica, los móviles emiten campos electromagnéticos de radiofrecuencia.

Este tipo de campos electromagnéticos ya circulaban por el medio ambiente antes de que surgiera la primera tecnología móvil en la década de 1980 debido a la transmisión de radio y televisión. Pero a excepción de algunas ocupaciones raras, nunca ningún dispositivo emisor de campos electromagnéticos de radiofrecuencia había estado tan cerca del cerebro como ocurre con los móviles.

Los autores del estudio de la Universidad de Oxford y de la IARC señalan que, "debido a la proximidad con la cabeza, las ondas de radiofrecuencia emitidas por los teléfonos móviles penetran varios centímetros en la cabeza y son absorbidas por el tejido, exponiendo principalmente los lóbulos temporal y parietal del cerebro".

Es bien sabido que la exposición a la radiofrecuencia produce un efecto biológico: calentamiento. Así pues, se establecieron unos límites para evitar que las ondas de los móviles produjeran un nivel de calentamiento que afectara a la salud.

Sin embargo, seguía quedando la duda de si las ondas del móvil podían tener efectos adversos para el cerebro provocados por mecanismos distintos al calor. Por ello muchos estudios han estudiado el vínculo entre el uso de móviles y los tumores cerebrales.

Gran estudio en 800.000 personas

El estudio de la Universidad de Oxford y de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer es uno de los más grandes realizados hasta la fecha y no ha hallado vínculo entre el uso del móvil y el cáncer cerebral.

  • Durante 14 años se hizo un seguimiento de 776.156 mujeres que completaron cuestionarios sobre el uso de dispositivos móviles.

En ese tiempo, se registraron un total de 3.268 tumores cerebrales. Se compararon los datos entre las usuarias de móviles y las no usuarias y no se vio una asociación entre el uso diario del móvil y el desarrollo de un tumor cerebral en 10 años.

Los autores del estudio no dudan en concluir que, a tenor de los resultados de su estudio, "el uso de teléfonos celulares en condiciones normales no aumenta la incidencia de tumores cerebrales".

Gran estudio en jóvenes

El otro gran estudio internacional es del ISGlobal y se llama MOBI-Kids. Su objetivo ha sido analizar el posible vínculo entre el uso del móvil y el cáncer cerebral en jóvenes comparando datos de dos grupos:

  • Por un lado, más de 900 jóvenes de entre 10 y 24 años con tumores cerebrales –la mayoría de tipo neuroepitelial, principalmente glioma–.
  • Por otro lado, un grupo control de 1.900 jóvenes con las mismas características en cuanto a edad, sexo y región del estudio, pero operados de apendicitis.

Todos los participantes rellenaron un cuestionario con información detallada sobre el uso que hacían de dispositivos inalámbricos.

Los padres también completaron un cuestionario sobre su exposición a teléfonos móviles y fijos inalámbricos antes de la gestación, durante el embarazo y en el primer año de vida del niño.

Para que los datos fueran fiables, se obtuvieron registros de las operadoras de telefonía móvil para comparar el número y la duración de las llamadas con los reportados en el cuestionario.

También se pidió instalar una aplicación en el teléfono para registrar su uso real durante cuatro semanas.

Por último, se calculó el nivel de exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF) y frecuencia extremadamente baja (ELF) de los teléfonos utilizando algoritmos desarrollados en MOBI-Kids.

Cáncer cerebral en jóvenes

Después de la leucemia, los tumores cerebrales representan el tipo de cáncer más común en la infancia, y su incidencia en menores de 20 años ha incrementado en los últimos años.

La supervivencia ha mejorado pero, como en todos los tumores, la prevención es clave y para ello es importante la identificación de los factores de riesgo.

Sin embargo, tal y como señalan desde ISGlobal, no se sabe demasiado sobre los factores de riesgo de tumores cerebrales:

  • Se ha demostrado que la exposición a la radiación ionizante o los antecedentes familiares de cáncer cerebral aumentan el riesgo.
  • Pero los factores ambientales como la exposición a productos químicos, la nutrición durante el embarazo o la exposición a campos electromagnéticos (incluido el uso del teléfono móvil) podrían estar asociados con tumores cerebrales.

El tema del móvil es especialmente preocupante porque su uso se ha extendido muchísimo entre los jóvenes y su papel en el desarrollo de cáncer cerebral en este grupo de población no se había estudiado hasta ahora.

Móviles y cáncer

El análisis de los resultados del estudio de ISGlobal, publicados en la revista Environment International, revela que no hay una asociación causal entre el uso de teléfonos inalámbricos y los tumores cerebrales en personas jóvenes.

"Actualmente, no hay evidencia científica concluyente de que los niveles de radiaciones emitidos por teléfonos móviles puedan aumentar el riesgo de cáncer cerebral, por lo que nuestros resultados son consistentes con el conocimiento publicado hasta la fecha", concluye Elisabeth Cardis, coordinadora del estudio y jefa del programa de Radiación de ISGlobal.

  • Sin embargo, los autores de la investigación recuerdan que estudios recientes realizados en animales y células sugieren que las radiaciones emitidas por los teléfonos aumentan el estrés oxidativo y la genotoxicidad (dañan el material genético).
  • Dos grandes investigaciones con animales mostraron un mayor riesgo de schwannomas cardíacos (un tipo de tumor cardíaco) y de tumores en células del tejido nervioso debido a la exposición a los móviles.

Desde ISGlobal señalan que un posible mecanismo que explicaría este vínculo es que las radiofrecuencias podrían favorecer la progresión del tumor.

"Son necesarios más estudios para comprender la relación entre las radiaciones de los dispositivos de comunicación y los tumores, y en esta línea se están realizando actualmente diversas investigaciones para comprender estos resultados y los posibles mecanismos biológicos de las radiofrecuencias que emiten los teléfonos", señala Cardis.

Móviles bajo sospecha

En un artículo sobre el vínculo entre los teléfonos móviles y los tumores cerebrales, el Dr. Edward T. Creagan de la Clínica Mayo recuerda que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y la OMS clasifican la radiación que emite el móvil como "posiblemente" cancerígena, pero no cancerígena porque no hay estudios concluyentes.

Sin embargo, reflexiona el Dr. Creagan, "se necesitan muchos años entre el uso de un nuevo agente causante de cáncer y la observación de un aumento en las tasas de cáncer, como en el caso del tabaco y el cáncer de pulmón".

"En este punto, es posible que haya pasado muy poco tiempo para detectar un aumento en las tasas de cáncer directamente atribuibles al uso del teléfono móvil", concluye.