Muere el hombre al que le trasplantaron un corazón de cerdo

El corazón de cerdo modificado genéticamente que recibió David Bennet ha dejado de latir al cabo de dos meses. De momento se desconocen las causas de la muerte y no saben si ha podido haber un rechazo.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Muere el hombre al que le trasplantaron un corazón de cerdo
iStock by Getty Images

David Bennet, de 57 años, ha muerto. Su caso dio la vuelta al mundo al recibir el trasplante de un corazón de cerdo modificado genéticamente a comienzos de enero.

Falleció el pasado 8 de marzo en el hospital de la Universidad de Maryland. El corazón del animal trasplantado ha latido solo durante dos meses en el cuerpo de Bennet.

El caso de Bennet se consideró en su momento un hito para la ciencia y para el campo de los xenotrasplantes (trasplante de órganos de una especie a otra). Los médicos no saben todavía si ha podido haber un rechazo al órgano. Se desconoce de momento la causa exacta del fallecimiento.

La única opción para el paciente

La opción de trasplantar un órgano de cerdo modificado genéticamente era la única esperanza de vida para Bennet. El hombre estaba desahuciado porque sufría una arritmia mortal y el trasplante era la única esperanza que le quedaba.

Así se lo explicaron sus médicos y el aceptó."Era morir o hacer este trasplante. Quiero vivir. Sé que es un tiro en la oscuridad, pero es mi última opción", dijo Bennett un día antes de que se realizara la cirugía.

"No sabemos cuánto vivirá, días, semanas, un año... Pero era la única opción que existía para salvar la vida del paciente", declaró tras la operación el doctor Bartley Griffith, director del programa de trasplantes de la Universidad de Maryland que dirigió la cirugía.

"Espero poder levantarme de la cama después de que me recupere", confesó Bennett.

Se desconoce la causa de la muerte

David Bennet sobrevivió a la operación y su cuerpo no rechazó el órgano en un primero momento. Aunque no llegó a recibir el alta del hospital, empezó a hacer terapia física, pasó tiempo con su familia y hasta vio la Super Bowl, la final del fútbol americano.

El corazón de cerdo que había recibido tenía diez modificaciones genéticas para adaptarse al cuerpo del receptor y evitar el rechazo. A pesar de ello, dejó de latir al cabo de dos meses del trasplante.

¿Por qué? De momento se desconoce. "No hay una causa identificada obvia sobre su fallecimiento", ha dicho el hospital en un comunicado. Los médicos aseguran que debe hacerse un examen exhaustivo de las causas de la muerte que se publicarán en una revista científica.