Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Por qué no hay nada de gripe este año?
iStock by Getty Images

El pico de gripe suele alcanzarse entre la segunda semana de enero y la segunda semana de febrero. Así ha sido el 70% de las temporadas. Sin embargo, este año la gripe parece haber desaparecido.

Las autoridades sanitarias ya preveían que en plena pandemia de coronavirus no habría demasiada gripe, pero las previsiones se han llevado al extremo. En España y en el resto del mundo apenas se detectan casos. Y es una suerte.

No queremos ni imaginar lo que hubiera supuesto para los hospitales tener que hacer frente a dos epidemias a la vez. Afortunadamente, no sabemos qué habría pasado porque no ha ocurrido.

El virus de la gripe, el que causa conjuntivitis o el responsable de la bronquiolitis en los niños casi han desaparecido

Y no solo la gripe ha quedado relegada. Con el SARS-CoV-2, el resto de virus respiratorios, que tienen una secuencia conocida, se han esfumado:

Lo único que se detecta, aunque muchísimo menos, es rinovirus, el que provoca el catarro común.

El Dr. Joan Caylà, Jefe del Servicio de Epidemiología de la Agencia de Salud Pública de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Epidemiología, nos explica las razones por las cuales "este año, de forma increíble, no hay casos de gripe o hay muy pocos".

El efecto dominó de la mascarilla y el gel

Los pasados meses de junio, julio y agosto, inmersos ya en la pandemia de coronavirus en todo el mundo, no hubo gripe en el hemisferio sur (allí es invierno). Era un aviso y aquí ha acabado pasando lo mismo.

Los factores que han hecho que esto sea así son varios, pero el más importante, según el Dr. Caylà, ha sido sin duda el trío de medidas anticontagio que hemos adoptado en todo el mundo para frenar la Covid.

  • Mascarilla. "Los asiáticos llevan mucho tiempo usándola para evitar contagios, pero aquí lo veíamos como una extrañeza. Ahora que se ha extendido, ha quedado demostrado que es clave para evitar el contagio de virus respiratorios", aclara.
  • Higiene de manos. "La gripe se transmite mucho a través de la manos si han estado en contacto con el virus y nos tocamos la cara. Y con el lavado de manos o el uso de gel hidroalcohólico este riesgo se minimiza", explica.
  • Distancia social. Obviamente, la distancia evita que las gotículas que expulsa una persona infectada, ya sea de Covid como de gripe, contagien a otros, aunque no hay que olvidar que en el caso de la Covid la distancia no es suficiente en espacios cerrados porque se contagia también por aerosoles (gotitas diminutas que quedan suspendidas en el aire), por lo que hay que ventilar.

Estas tres medidas han ayudado a frenar la gripe, pero también el virus sincitial y las alergias.

Gran cobertura de la vacuna de la gripe

Con previsión de que la gripe y la Covid pudieran coexistir, y con la vista puesta en lo que hubiera supuesto esa coincidencia en las urgencias de los hospitales, las autoridades llevaron a cabo en otoño una campaña de vacunación de la gripe mucho más amplia que otros años.

Se vacunó de forma masiva a personal sanitario, grupos de riesgo y gente mayor. Se hizo para proteger a la población de la gripe y evitar la presión hospitalaria, pero también para facilitar el diagnóstico de la Covid-19:

  • "Los síntomas de la gripe y la Covid son muy similares. Por tanto, si la persona se había vacunado de la gripe y presentaba síntomas, casi con total seguridad lo que tendría sería Covid", explica el Dr. Caylà.

Pero ya sea porque este año se ha vacunado mucha gente de la gripe como porque en realidad el virus influenza no está circulando, la realidad es que no se han visto casos este año.

El SARS-CoV-2 habría desplazado a la gripe

Otra de las causas que explican la ausencia, al menos por este año, del virus de la gripe es la llamada "toma de nicho ecológico". Así lo explica el Dr. Caylà:

"Cuando prolifera un virus de forma tan masiva como el SARS-CoV-2 se produce una lucha o pugna microbiológica con otros ya existentes y gana el más fuerte, que no deja nicho para los demás", aclara. Es lo que podría haber ocurrido con la gripe, aunque parece que gana más peso el efecto de las medidas anti-contagio.

El Dr. Caylà alerta que este año también hay una menor presencia de otros virus como el de la varicela o la tuberculosis, aunque aquí la razón es la falta de diagnóstico (la gente ha ido menos al médico y el sistema sanitario ha estado desbordado por la Covid) y no el descenso de los casos.

Cabe insistir, señala el epidemiólogo, que la ausencia de gripe no es por falta de diagnóstico. Se han seguido haciendo pruebas para descartar la infección en enfermos con síntomas y se ha visto que no ha habido casos, ni en niños ni en adultos.

En resumen, la gripe está desaparecida este año. El año que viene ya se verá. "Probablemente seguiremos hablando todavía de Covid y tendremos poca gripe", afirma Caylà.