Por Soledad López, periodista especializada en salud

Nomofobia: el miedo irracional a quedarte sin móvil
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Los españoles usan el móvil una media de 4 horas y 10 minutos al día, según un estudio de Rastreator.

Además, el 60% reconoce que lo primero y lo último que hace cada día es mirar su dispositivo, y cerca del 25% de la población de entre 18 y 65 años se considera adicta al móvil.

Con estas cifras, no es extraño que cada vez haya más problemas relacionados con el uso y el abuso del móvil. Y no nos referimos solo a cuestiones físicas (contracturas en las zona del cuello y los hombros, dificultad para dormir...) sino a los efectos psicológicos, que muchas veces son más lesivos y difíciles de revertir.

Nos referimos a la nomofobia, del inglés No-Mobile-Fobia, que viene a ser la dependencia al móvil llevada al extremo.

Fobia a estar sin el móvil

Las fobias no son más que una manifestación de nuestros conflictos internos expresados a través de miedo o angustia en una situación concreta, por ejemplo un espacio cerrado (claustrofobia).

Con las nuevas tecnologías, han aparecido nuevas fobias que se relacionan directamente con el uso del móvil o las redes sociales.

Los expertos aseguran que detrás de una nomofobia real suele haber algún problema psicológico de base. Normalmente los afectados:

  • Suelen tener problemas de autoestima.
  • Son inseguras.
  • También pueden ser muy perfeccionistas.

Se trata de personas que están tan pendientes de lo que les rodea, y de la aprobación de los demás, que sufren simplemente pensando que las puedan llamar o recibir un mensaje y no poder contestar al instante. Este perfil de personas también suelen estar muy pendientes de las redes sociales.

La dependencia es tal que no se separan del móvil en todo el día. Van con él al baño, duermen con él encendido en la mesita de noche...

Síntomas de la nomofobia

Cuando una persona que sufre nomofobia se queda sin móvil pueden aparecer síntomas como:

  • Sensación de ansiedad.
  • Taquicardia.
  • Pensamientos obsesivos.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor de estómago.

Y cuando lo tiene de nuevo entre sus manos lo consulta de forma compulsiva, como el fumador que se queda sin tabaco y cuando compra una cajetilla lo primero que hace es encender un cigarrillo y dar una intensa calada.

¿Tienes adicción al móvil?

Como decíamos, la nomofobia puede esconder algún problema psicológico y necesitar ayuda especializada para superarla, pero sin llegar a ese extremo es muy importante estar atento a aquellas señales que nos indican que tenemos una dependencia al móvil, porque a largo plazo puede pasarnos factura tanto a nivel físico como mental.

La psicóloga Alba Valle advierte cuáles son las señales que deben alertarte. Si respondes de forma afirmativa a estas preguntas puede que tengas una relación tóxica con tu smartphone.

Tener una relación tóxica con el móvil significa depender de tu dispositivo de manera exagerada

  • ¿Crees que el uso del teléfono interfiere en gran medida en tu calidad de vida y has intentado reducirlo por tu cuenta pero no has sido capaz?
  • ¿Cuando hay un espacio de tiempo libre donde no hay nada que hacer, corres a revisar el móvil y a buscar entretenimiento en él porque no saber qué hacer te agobia?
  • ¿Te has sorprendido a ti mismo varias veces desbloqueando el móvil para nada, o cogiendo el móvil y entrando en el correo, en whatsapp o en redes sociales, aunque sabes que no hay nada nuevo, que no hay notificaciones, pero sigues haciendo 'click' aún sabiéndolo?
  • ¿Empiezas a sentirte raro, con vergüenza o inseguro en conversaciones cara a cara en persona o en llamadas telefónicas?
  • ¿Apagar el móvil por la tarde, por ejemplo alrededor de las 19 horas, y no volver a mirarlo hasta el día siguiente supone un problema para ti?
  • ¿Pasar un día entero de fin de semana haciendo cualquier cosa que no tenga que ver con pantallas e internet te cuesta muchísimo?
  • ¿Te cuesta mantener la atención al ver una película o leer un libro, porque requiere de atención sostenida y estás acostumbrado a ir mirando la pantalla del móvil?

qué hacer para desengancharse del móvil

Para poner freno a la dependencia al móvil, Alba Valle recomienda integrar ciertos hábitos cotidianos que impliquen hacer un uso más consciente del teléfono:

  • Activa el modo avión durante los periodos de trabajo o en las horas que dediques a cualquier actividad que no requiere su uso.
  • Guárdalo en un cajón durante aquellas horas que decidas que no es necesario mirarlo y desactiva las notificaciones.
  • Recupera el reloj de pulsera, así no tendrás la excusa de mirar constantemente el móvil para saber la hora.

No resultará fácil porque el cerebro está acostumbrado a la sobreestimulación del móvil, pero poco a poco se irá "desintoxicando".

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