Las nubes tóxicas: el nuevo riesgo que trae la guerra de Ucrania

Las plantas químicas y las centrales térmicas de carbón han de estar bajo control continuo. Ucrania tiene varias y ahora la guerra las pone en riesgo. Un incendio en una planta de producción de coque en la ciudad oriental de Avdiivka ha creado una alarma por nube tóxica. ¿Qué riesgo tiene? ¿Qué pasa si hay más ataques así?

Actualizado a
Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Las nubes tóxicas: el nuevo riesgo que trae la guerra de Ucrania
Gtres

Ucrania tiene una importante industria química. Estas fábricas que trabajan con productos potencialmente tóxicos deben estar sometidas a unas rigurosas medidas de seguridad.

En periodo de guerra las noticias que se dan son siempre difíciles de contrastar. Informaciones tanto rusas como ucranianas han confirmado que había riesgo de un posible escape de nube tóxica en una fábrica de la ciudad de Avdiivka, al este de Ucrania, en la zona separatista de Donetsk.

Nube tóxica en una planta de coque

Sin entrar a valorar quién es el culpable, los hechos son que hubo un incendio en una fábrica de energía térmica a partir de la elaboración de coque, el combustible procedente del carbón.

Los combates hicieron difícil la extinción y las llamas pudieron provocar una nube tóxica, que se extendía por la zona. No se sabe con certeza la gravedad. La propietaria, la empresa minero-siderúrgica Metinvest, confirmó que hubo lanzamiento de proyectiles y que varias secciones de su planta de producción de coque y un almacén se habían visto afectados por el ataque.

  • Nadie ha resultado herido”, ha señalado la empresa en un comunicado. Y ha añadido que la producción ha quedado totalmente suspendida.

Las informaciones son que los proyectiles dañaron las dos plantas de coque, la de preparación de alquitrán y la de preparación del carbón. La finalidad del coque es suministrar calor a la ciudad. Con este ataque, Avdiivka se queda sin su fuente principal de energía. Pero la empresa no ha hablado de que haya riesgo de toxicidad.

Qué consecuencias tiene

El riesgo potencial cuando se incendia una planta así es muy amplio, porque se generan todo tipo de productos de combustión. Depende de la dirección del viento, puede dispersarse más o menos rápido. Si afecta a un núcleo de población, el daño puede ser serio.

Una nube de estas características afecta a la población local, básicamente. No estamos hablando de un riesgo más amplio, como es el de las centrales nucleares, que también son fuente de preocupación.

Un riesgo posible son irritaciones en los ojos y la piel, y problemas para respirar. Si la nube te alarga en el tiempo, los daños en el sistema respiratorio pueden ser mayores, desde problemas de infertilidad hasta causar la muerte.

En el proceso de elaboración del coque se genera un gas que hay que depurar en varias fases. Durante el lavado de este gas se produce ácido sulfúrico y dióxido de azufre y otros componentes tóxicos.

¿Puede pasar en España?

Todas las empresas tienen unas medidas de seguridad. Hay alarmas y la población cercana está entrenada para actuar.

Ocurrió en Avilés, en 2017, donde hubo un pequeño escape de quince minutos de trióxido de azufre, otro derivado del tratamiento del carbón. Un error en uno de los detectores fue la causa de la fuga fuera de la fábrica.

El caso más grave reciente fue una explosión en una petroquímica de Tarragona en 2020

En 2020 una explosión en una petroquímica de Tarragona provocó tres muertes. Pero fueron debidas al estallido y no a una nube tóxica. Este tipo de plantas exigen máximas medidas de vigilancia. Y aún así, como se ve, hay errores de vez en cuando.

En guerra esta incertidumbre se acentúa. Si eres objetivo militar, como la ha pasado a la planta de Avdiivka, y como puede ocurrir con otras empresas, es un riesgo más para la población civil.