Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Nuevas formas de protegernos contra la covid y futuras pandemias
iStock by Getty Images

Cada desastre, natural o provocado por el hombre, ha servido para avanzar. De las desgracias también se aprende, porque la situación nos obliga a focalizar todas nuestras energías y esfuerzos en un objetivo.

Ha ocurrido a lo largo de la historia. Por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial nos trajo la bomba atómica. Pero también fue el avance hacia la energía nuclear. En el aspecto de salud. Se avanzó en biología molecular y se inventó el insecticida DDT, que permitió frenar la fiebre amarilla.

La pandemia de covid-19 también ha servido para avanzar en varios aspectos científicos y de salud, sobre algunos de los cuales apenas somos conscientes aún. Lo importante es que nos ayudarán a estar mejor preparados ante el desafío de una nueva pandemia.

Hacia una mejor ventilación

La manera de entender cómo se transmiten los virus por el aire ha cambiado.

  • Seguíamos anclados en los conceptos de 1910”, explica el profesor José Luís Jiménez, experto en aerosoles de la Universidad de Colorado.

Entonces se vio que la gente más alejada del enfermo se contagiaba menos, y dedujeron que es porque los virus no llegaban. No pensaron que las corrientes de aire influyen.

Los ensayos han confirmado que los virus se mantienen más tiempo en el aire y se ha acentuado la importancia de la ventilación.

  • La filtración del aire de los espacios cerrados, que ya se había tratado en otras enfermedades, cobrará mayor importancia.
  • Los medidores de C02, para saber la calidad del aire que se respira, pueden extenderse como una herramienta fundamental.

Su uso generalizado en locales públicos puede ayudar a frenar contagios de enfermedades respiratorias”, añade el profesor Jiménez.

Las mascarillas elastoméricas

También nos ha concienciado a toda la sociedad occidental sobre las mascarillas. Es otro de los campos que más está evolucionando.

Las mascarillas de tela o incluso las FPP2 no protegensuficiente. Son una reliquia. Hay que cambiar a las mascarillas elastoméricas”, adelanta el profesor Jiménez.

Son la nueva generación de mascarillas, a la que hasta ahora se le había hecho poco caso. Es de prever que se extenderá su uso, al menos profesional.

  • Son más duraderas y menos costosas. Son más baratas por su durabilidad. Se limpian bien y no pierden eficacia con los múltiples lavados.
  • Y lo mejor es que su cierre es mucho más efectivo, con una tira bordeando a base de silicona que ajusta mejor y evita crear huecos.

Las mascarillas elastoméricas están mucho mejor preparadas para el futuro de cara a nuevas pandemias”, recalca este catedrático de Química.

Las nuevas vacunas

La técnica del ARN mensajero con la que se han elaborado las vacunas de Pfizer o Moderna es sin duda el mayor avance de todos.

No solo por la velocidad en que se ha conseguido, sino por las muchas posibilidades que abre.

  • Estas vacunas permiten una adaptación sin precedentesante nuevas variantes que pudieran lograr esquivar la inmunidad vacunal.
  • Son más seguras, como se ha visto, al reducir al mínimo el riesgo de efectos secundarios.
  • Ofrece muchas opciones para tratar otras enfermedades. Ya se plantean estudios para tratar algún tipo de cáncer, enfermedades endocrinas (desajustes del metabolismo) o enfermedades autoinmunes (provocadas por nuestras propias defensas).

Se abre un abanico inmenso por todas las investigaciones que hay en marcha”, ha explicado la investigadora del CSIC Sonia Zúñiga.

Mejores estrategias de coordinación

La organización es también un elemento fundamental de todo sistema sanitario ante un problema pandémico.

No olvidemos que los problemas más graves de la primera olade covid fueron de organización: el caos de las residencias y los hospitales desbordados.

En la pandemia de gripe aviar de hace una década ya se avanzó. Se creó un grupo de coordinación de emergencias sanitarias en España.

La pandemia de covid servirá para avanzar en este sentido. Ya hay estudios en marcha que detallen los errores que se cometieron con el fin de que no vuelvan a ocurrir.

También en el ámbito internacional se habla de una mayor cooperación. Varias agrupaciones médicas han exigido una mayor capacidad de actuación de la Organización Mundial de la Salud.

Y Europa debe aprender la lección. “No tiene sentido que cada Estado tenga una estrategia diferente cuando las distancias son tan pequeñas”, escribía el doctor Salvador Macip, autor del libro Lecciones de una pandemia.