Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La OMS rebaja los niveles de contaminación seguros para la salud
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Si una de las asignaturas pendientes de las ciudades españolas es la contaminación, a partir de ahora lo es aún más.

La Organización Mundial de la Salud ha endurecido sus indicadores de calidad del aire para los principales contaminantes atmosféricos.

Las anteriores directrices se establecieron en 2005. Así pues, 15 años después la OMS ha rebajado aún más los límites considerados seguros para la salud, en algunos casos hasta cuatro veces menos, con el fin de que los gobiernos se impliquen en la lucha contra esta lacra que es la contaminación.

La contaminación atmosférica se cobra millones de muertes prematuras al año en el mundo y las consecuencias para la salud, incluso a niveles bajos, están más que demostradas.

Los nuevos niveles permitidos

Las nuevas directrices de la OMS son especialmente estrictas con los contaminantes emitidos por la quema de biomasa y los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), y es sobre todo un toque de atención para los vehículos con motores de combustión.

En concreto, se han establecido nuevos límites para 6 contaminantes, pero donde la reducción del nivel permitido es mayor es en el dióxido de nitrógeno (NO2) y en las partículas en suspensión de menos de 2,5 micras de diámetro (PM₂,₅) y de menos de 10 micras (PM₁₀).

Estos nuevos umbrales de exposición segura que establece la OMS no son una obligación para los gobiernos.

Cada país decide que medidas tomar, y si decide tomarlas. De hecho, según un informe de la OMS, la gran mayoría de la población mundial vive en lugares donde los niveles de contaminación no son seguros para la salud.

Reducir el dióxido de nitrógeno

La reducción más estricta afecta al dióxido de nitrógeno (NO2). La OMS ha rebajado a la cuarta parte el límite seguro:

  • Hasta ahora el umbral estaba en una exposición anual de 40 microgramos por metro cúbico y se reduce a 10 microgramos por metro cúbico.

El NO2 es un contaminante tóxico procedente principalmente el tráfico rodado.

Está vinculado sobre todo a problemas respiratorios como el asma y la EPOC. Estudios epidemiológicos revelan que los síntomas de bronquitis en niños asmáticos aumentan con la exposición prolongada a NO2.

El peligro de las partículas en suspensión

La OMS también endurece los límites de seguridad para la partículas en suspensión (PM), que actualmente se consideran el contaminante del aire más peligroso para la salud.

  • Los principales componentes de las PM son los sulfatos, los nitratos, el amoníaco, el cloruro de sodio, el hollín, los polvos minerales y el agua.

Son una compleja mezcla de partículas sólidas y líquidas de sustancias orgánicas e inorgánicas suspendidas en el aire.

  • Las partículas con un diámetro de 10 micras o menos (≤ PM₁₀) pueden penetrar y alojarse profundamente dentro de los pulmones.
  • Pero son mucho más dañinas las que tienen un diámetro de 2,5 micras o menos (≤ PM₂,₅). La razón es que pueden atravesar los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo.

La exposición continuada a este tipo de partículas favorece el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cáncer de pulmón.

impacto en la salud

La contaminación es un problema de primer orden en España.

Según un informe de ISGlobal realizado en más de mil ciudades europeas, Madrid ocupa el primer lugar del ránking de mortalidad asociada a la contaminación por dióxido de nitrógeno. Y Barcelona no se queda atrás.

Los resultados del estudio indican que si todas las ciudades analizadas fuesen capaces de cumplir con los niveles de PM₂,₅ y NO2 recomendados por la OMS, se podrían evitar casi 60.000 muertes cada año.

Rebajar los niveles de contaminación del aire tiene un impacto directo en la salud de las personas porque reduce accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, entre ellas el asma.

"Cuanto más bajos sean los niveles de contaminación del aire mejor será la salud cardiovascular y respiratoria de la población, tanto a largo como a corto plazo", señala la OMS.

La contaminación del aire provoca cada año 4,2 millones de defunciones prematuras.

  • En 2016, aproximadamente el 58% de las muertes prematuras relacionadas con la contaminación atmosférica se debieron a cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares.
  • Mientras que el 18% de las muertes se debieron a enfermedad pulmonar obstructiva crónica e infecciones respiratorias agudas, y el 6% de las muertes se debieron al cáncer de pulmón.