Con el asesoramiento del Dr. Javier García Fernández, presidente de la SEDAR

Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

Cómo ha afectado la Covid a otras cirugías
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El impacto de la Covid-19 sobre la actividad quirúrgica en España ha sido enorme. En algunas zonas, las cirugías se han reducido hasta un 50%. Y no hablamos solo de intervenciones menores, que también.

  • Las que han salido más perjudicadas debido a la pandemia han sido las cirugías más importantes, las que no pueden hacerse sin que haya una cama de UCI disponible para el paciente tras la intervención.

Los datos son evidentes: las cirugías cardiacas y las relacionadas con el aparato digestivo se han reducido un 30%, según la Asociación Española de Cirujanos (AEC) y la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR).

La covid no es una infección pasajera

¿Pero este descenso de las cirugías ha sido realmente inevitable? ¿Qué se debería hacer para intentar que los casos de Covid no repercutan tanto en el funcionamiento habitual de los hospitales? Para el doctor Javier García Fernández, presidente de la SEDAR, la clave está en dotar a los hospitales de más camas UCI destinadas a las cirugías programadas.

  • "El coronavirus ha venido para quedarse. Es un tipo de virus tremendamente resistente, y aunque la vacunación nos ayudará, no desaparecerá", afirma sin dudarlo el especialista, que también es Jefe de Anestesiología del Hospital Puerta de Hierro.

"Vamos a tener que convivir con el coronavirus durante años"

  • "Esto significa que siempre va a haber un porcentaje de pacientes que necesitan ingresar en las UCI que antes no existían", nos cuenta. Por eso, "para que esto no repercuta sobre el paciente quirúrgico, es necesario dotar a los servicios de anestesiología de más camas UCI", defiende.

Ya se partía de pocas camas UCI

El número de camas UCI en España es claramente inferior al de la mayoría de países de nuestro entorno, nos cuenta el doctor García. Y este es otro de los aspectos que nos ha llevado a la situación actual.

  • "Antes de la pandemia las UCI ya trabajaban al 95-100% de ocupación. Por eso, con el aumento brutal de la demanda de camas UCI debido a la Covid se han tenido que dejar de programar tantas cirugías", aclara.

Además hay que añadir que, en los picos de la pandemia, muchos quirófanos se han acabado convirtiendo en UCI, con lo que se han perdido espacios y medios destinados a las intervenciones convencionales.

  • No solo a las grandes cirugías, también a las que, aunque no son graves, sí que requieren de ingreso hospitalario (como por ejemplo una intervención de cataratas o para implantar una prótesis articular).

Por qué ampliar las UCI de anestesiología

En nuestro país las UCI pueden depender o bien de medicina intensiva o bien de anestesiología. Y, como recuerda el doctor García, "los servicios de anestesiología son los más numerosos en un hospital".

  • Esto, por una parte, permite aumentar notablemente el número de UCI en caso de que sea necesario. "Las comunidades autónomas en las que más UCI dependen de los servicios de anestesiología han tenido la capacidad, incluso, de triplicar el número de camas en los picos de la pandemia", afirma.

    "En mi hospital, por ejemplo, hay 12 intensivistas y 63 anestesistas (de los que 23 se dedican habitualmente a las UCI). Y en los momentos más duros de la Covid llegamos a habilitar un total de 92 camas UCI, que es una barbaridad. De esas 92, 62 fueron llevadas por anestesistas", nos cuenta el especialista.
  • Por otra parte, si las camas UCI de los servicios de anestesiología se destinan de forma exclusiva para los pacientes quirúrgicos, es más sencillo garantizar que el circuito de pacientes Covid sea totalmente independiente al de los pacientes no Covid. Y que, en caso de que haya un aumento de la incidencia de los afectados por el SARS-CoV-2, esto no afecte a las personas que esperan una intervención quirúrgica.

planificar y no funcionar a demanda

El presidente de la SEDAR denuncia que se sigue sigue actuando a remolque del virus, adaptando los hospitales en función de la incidencia que haya en cada momento.

  • "Aunque esta forma de actuar pudo estar bien en la primera o en la segunda ola, hay que tener presente que vamos a convivir con la infección durante años", insiste.

"Hay que asegurar que el proceso quirúrgico no se pare por la diferente incidencia de la Covid"

  • Por ello, "hay que reorganizarlo todo para garantizar una atención sanitaria segura tanto del paciente Covid como del paciente quirúrgico no Covid. Y, realmente, hacerlo no es díficil", defiende.

Para lograrlo, asegura que basta con tener en cuenta la demanda quirúrgica anual que tienen los hospitales y, en base a ella, calcular las camas UCI de más que se necesitan en cada centro.

  • "Los datos quirúrgicos en España son muy estables, se incrementan solo entre un 1 y un 2%. El problema es que desde las administraciones públicas de las comunidades autónomas no se nos escucha lo suficiente: la inmensa mayoría de sociedades científicas del país hemos firmado ya dos manifiestos reclamándolo. Nuestro interés, únicamente, es darles la mejor asistencia sanitaria a los ciudadanos", explica el anestesiólogo.