Laura Pineda Rebollo
Laura Pineda Rebollo

Psicóloga del Centro Médico Complutense Grupo Virtus

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Por qué un deportista de élite necesita un psicólogo
CORDON PRESS

"Tengo que concentrarme en mi salud mental", ha dicho la gimnasta de 24 años Simone Biles tras su retiro de la Olimpiadas de Tokio. Y es que, cuando hablamos de la salud de un deportista, no solo cuentan las lesiones. Sin embargo, las enfermedades mentales son un tema tabú en todos los ámbitos, también en el deportivo.

Simone Bales ha sido punta de lanza al hablar abiertamente de ello y dejar unas olimpiadas por esta causa, probablemente el evento más importante para un deportista:

  • "Desde que entro al tapiz, estoy yo sola con mi cabeza, tratando con demonios en mi cabeza. Debo hacer lo que es bueno para mí y concentrarme en mi salud mental y no comprometer mi salud y mi bienestar", ha explicado a la prensa.

El caso de Bales ha impactado mucho, pero no es el único. Hasta ahora han sido muchos los deportistas que han reconocido la importancia de la salud mental mental en su profesión.

"Tenía que haber ido, pero nunca fui". Esta frase de Leo Messi refiriéndose a que debería haber acudido en su momento a un psicólogo para mejorar tanto su rendimiento deportivo como su bienestar emocional pone de relieve la importancia de este profesional en el ámbito del deporte de élite.

Junto a la figura del entrenador, nadie discute que es crucial la del fisioterapeuta e incluso la del dietista-nutricionista, sin embargo la del psicólogo no es tan obvia, aunque cada vez más clubs la incluyen dentro de su cuerpo técnico.

Pero, ¿por qué un deportista de élite puede necesitar un psicólogo? De ello hemos hablado con Laura Pineda Rebollo, psicóloga del Centro Médico Complutense Grupo Virtus.

Los deportistas de élite también sufren depresión

El caso del futbolista Andrés Iniesta es un ejemplo claro de que un deportista de élite, a pesar de los triunfos, puede caer en una depresión.

Iniesta hizo lo público con el objetivo de dar visibilidad al problema y de animar a cualquiera que esté en su situación a pedir ayuda psicológica.

Normalmente asociamos la depresión a situaciones como no tener trabajo, no tener dinero o estar solo, pero no es así. Nada de eso puede pasarte y puedes caer en una depresión.

Y lo mismo puede ocurrirle a un deportista de élite. "La gente piensa que porque tienen una buena posición económica no tienen problemas psicológicos, pero nada más lejos de la realidad. El sufrimiento es algo muy personal de cada uno, no hay un sufrimiento más válido que otro. Por tanto, un deportista de élite, como cualquier otra persona, puede sufrir depresión o ansiedad", aclara la psicóloga.

No hace falta estar mal para acudir al psicólogo

Pero el caso de Iniesta y de otros deportistas como Kevin Love, jugador de la NBA que confesó haber pensado en suicidarse a raíz de su depresión, serían situaciones extremas que probablemente podrían haberse evitado si se recurriera antes a la figura del psicólogo deportivo.

"No hacer falta estar mal para recurrir al psicólogo", aclara Pineda. "Asociar la psicología con el tratamiento de lo patológico exclusivamente hace que, además de tener que luchar con el estigma que esto supone (la creencia de que no necesitar ayuda es de "ser fuerte" y lo contrario es de "débiles"), se pierda un amplio campo de trabajo que afecta de manera directa al rendimiento de las personas", explica.

Con esto Pineda nos quiere decir que el psicólogo es una figura clave para ayudar al deportista a mejorar su rendimiento deportivo y su bienestar emocional, porque ambos van de la mano más de lo que creemos. Cuerpo y mente son inseparables. "Si tú no estás bien mentalmente, eso se reflejará en tus resultados deportivos", subraya.

En qué puede ayudar un psicólogo al deportista de élite

La psicóloga Laura Pineda nos explica que son varias las variables psicológicas que influyen en el rendimiento deportivo y que pueden trabajar conjuntamente el psicólogo y el deportista.

  • La motivación es la variable que más se asocia al trabajo con el psicólogo, aunque hay otras.

"La motivación se trabaja siempre en base a los objetivos. Se analizan si los objetivos que se ha planteado el deportista son realistas o si dependen de él. Es importante centrar los objetivos en el rendimiento y no en los resultados. Cuando los objetivos se centran en los resultados no depende de nosotros y entonces es fácil que aparezca la frustración", explica Pineda.

  • Otros aspectos que se trabajan son la autoexigencia, el perfeccionismo o la necesidad de control porque, si no están bien llevados, provocan frustración en el deportista.

"Si yo me centro solo en los aspectos que debo mejorar pero no me fijo en lo que hago bien, la imagen que tengo de mi mismo es negativa y de incompetencia. Hay que ser capaz de evaluar también lo que hago bien, y eso sirve tanto para un deportista como para cualquier persona", subraya la psicóloga.

Rendir al máximo depende del cuerpo y de la mente

Laura Pineda insiste en que el aspecto psicológico es un factor más que influye en el rendimiento de un deportista de élite y que conviene tener muy en cuenta si se quiere hacer un trabajo global.

"Yo puede estar muy bien físicamente, pero si psicológicamente mi exigencia es brutal o estoy deprimido o frustrado probablemente no llegue", explica.

Cuerpo y mente influyen en el rendimiento final. Es un error separarlos.

"El problema es que es más fácil ver lo físico, es decir, que no corro; pero cuesta más ver que probablemente no corro porque pienso que no puedo, no me veo capaz, estoy desanimado o estoy a disgusto con mi entrenador y de esa manera me revelo", asegura la psicóloga deportiva.

el psicólogo en la prevención de la depresión

Si el deportista hace un buen trabajo psicológico previo y aprende a gestionar la autoexigencia o la frustración, estará evitando sin duda un sufrimiento. Y evitar el sufrimiento es una gran prevención frente a la ansiedad o la depresión.

Es cierto que el deporte de élite no es un ámbito "normal" si lo comparamos con el de la mayoría de la gente. Es altamente competitivo y la presión es muy fuerte. Y una presión mal llevada o mal gestionada puede derivar en una depresión.

"Pero al final lo que importa no es tanto la situación que se vive o que nos genera malestar, sino cómo se vive. Y tener herramientas o estrategias psicológicas para sobrellevar la competitividad, el estrés o la ansiedad puede ser de gran para sobrellevar también las dificultades", asegura Pineda.

Afortunadamente, la figura del psicólogo está cada vez más presente en el ámbito del deporte, aunque todavía está rodeada de estereotipos.

"La gente tiene muy normalizado ir al fisioterapeuta, pero todavía esconde el hecho de que va al psicólogo. Se asocia el ir al psicólogo con la debilidad, con pensar que la persona es incapaz de superar un problema sola", señala.

"Todavía es una profesión estigmatizada. Si a mí me duele la barriga voy al médico, pero hay personas que aguantan el sufrimiento un año o dos, o que van a la consulta del psicólogo cuando llevan 5 años padeciendo ataques de pánico. Nadie aguanta un dolor de muelas o de tobillo cinco años, pero el malestar psicológico sí se aguanta, y no debería ser así", concluye la psicóloga deportiva.