Descubren por qué el ejercicio protege del envejecimiento

El ejercicio activa una enzima que protege contra las consecuencias del envejecimiento en la salud metabólica, incluida la diabetes tipo 2. Podrían desarrollarse fármacos que activaran esta enzima.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Descubren por qué el ejercicio protege del envejecimiento
iStock by Getty Images

El envejecimiento conlleva un deterioro progresivo del organismo. Es algo natural, pero hay personas que se conservan mejor que otras. Al margen de la genética, el ejercicio es uno de los mejores aliados para mantenerse en forma a pesar de los años.

Las razón es que la inactividad física aumenta el riesgo de una gran cantidad de enfermedades, entre ellas la resistencia a la insulinay la diabetes tipo 2.

Pero aunque los beneficios del ejercicio son irrefutables, hasta ahora no se conocían los mecanismos mediante los cuales favorece la salud metabólica. Investigadores de la Universidad de Monash lo han descubierto: se trata de una enzima que es clave para explicar por qué el ejercicio mejora nuestra salud.

El descubrimiento abre la posibilidad a desarrollar fármacos que favorezcan la actividad de esta enzima, protegiendo de las consecuencias del envejecimiento sobre la salud metabólica.

Con la edad hacemos menos ejercicio

La proporción de personas mayores de 60 años en todo el mundo se duplicará en las próximas tres décadas.

Según las proyecciones realizadas por el Instituto Nacional de Estadística, en el año 2050 los españoles mayores de 65 años superarán el 30% de la población (casi 13 millones) y los octogenarios llegarán a ser más de 4 millones, lo que supondría más del 30% del total de la población mayor.

  • La diabetes tipo 2 aumenta con la edad, por lo que esta población que envejece también aumentará la incidencia de esta enfermedad que es una auténtica pandemia a nivel mundial.

Una de las principales razones del aumento de la prevalencia de la diabetes tipo 2 con la edad es el desarrollo de resistencia a la insulina, o la incapacidad del cuerpo para responder a la insulina (la hormona generada por el páncreas encargada de transportar la glucosa a las células).

Y esto a menudo se debe a la reducción de la actividad física a medida que envejecemos, al margen de la dieta, que es el otro factor que más influye en esta enfermedad.

más resistencia a la insulina al envejecer

Los músculos esqueléticos (se unen a los huesos y los mueven al contraerse y relajarse) producen especies reactivas de oxígeno (ROS por sus siglas en inglés) constantemente y esto aumenta durante el ejercicio, señalan los autores del estudio.

  • Las ROS son radicales libres que, lejos de ser negativos a no ser que hiciéramos una cantidad de ejercicio desmesurada, lo que hacen es estimular respuestas fisiológicas compensatorias y adaptativas en el organismo, lo que favorece, por ejemplo, un correcto metabolismo de la glucosa.
  • Los ROS también mejoran la acción de las mitocondrias (proporcionan energía a la célula), lo que aumenta la capacidad respiratoria y la resistencia.

Según señalan los autores del estudio, con el envejecimiento se reducen los niveles de ROS favoreciendo, entre otras cosas, la resistencia a la insulina.

Sin embargo, según ha descubierto el equipo de investigadores de la Universidad de Monash, hacer ejercicio hasta edades avanzadas puede tener un efecto sumamente protector.

  • En un experimento realizado en ratones, demostraron que hay una enzima llamada NOX4 que aumenta en el músculo esquelético después de hacer ejercicio.
  • Y esta enzima provoca un aumento de los niveles ROS, lo que a su vez tiene un efecto protector frente a la diabetes.

Fármacos para revertir el envejecimiento

La enzima NOX4 disminuye con le edad, pero el ejercicio puede ser una herramienta fácil y barata para potenciar en gran medida su creación.

También se podrían desarrollar fármacos que activaran esta enzima en el organismo, lo que podría mejorar aspectos clave del envejecimiento, incluida la resistencia la insulina y la diabetes tipo 2.

Los investigadores recuerdan que hay alimentos que contienen compuestos naturales que logran activar esta enzima.

Son las verduras crucíferas, como el brócoli o la coliflor, pero habría que ingerir grandes cantidades para obtener este beneficio. Resulta mucho más sencillo salir a caminar cada día durante 30 o 45 minutos sin descuidar, por supuesto, una dieta saludable.