Se prohíbe vender botes de nata a los adolescentes en Nueva York

El estado de Nueva York ha prohibido vender a los menores de 21 años sprays de nata montada, ya que están utilizando su gas, el óxido de nitrógeno o gas de la risa, como narcótico. De hecho, hace tiempo que la policía alerta de que esta práctica se extiende también en los botellones aquí en España.

Actualizado a
Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

En Estados Unidos prohíben la venta de nata montada a menores de 21 por usos narcóticos
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Se ha empezado a detectar un uso preocupante del gas del interior de estos botes (oxido de nitrógeno) que se utiliza como narcótico por parte de los adolescentes.

Los botes de nata en spray, tan comunes en las tiendas de todo el mundo, han dejado de venderse libremente en el estado de Nueva York. Es necesario ser mayor de 21 años y se pide identificación, como ocurre con las bebidas alcohólicas y el tabaco.

El motivo es que las autoridades policiales han empezado a detectar un uso preocupante del gas que se utiliza como narcótico por parte de los adolescentes. Este gas, el oxido de nitrógeno, más conocido como gas de la risa, está creando problemas no solo en Estados Unidos.

Qué es el gas de la risa

El óxido de nitrógeno u óxido nitroso es un gas no inflamable de olor dulzón. Es totalmente legal, puesto que no solo se utilizada en los sprays para conservar la consistencia de la nata y otros cremas, también es común en el mundo del coche para mejorar el rendimiento del motor.

Los adolescentes extraen el gas del bote para tener durante unos segundos una sensación euforizante y de risa

A nivel médico, hace décadas que se conocen sus efectos anestésicos, lo que hace que también sea común en las consultas de dentistas o en intervenciones pequeñas en ambulatorios.

No obstante, su venta, al ser básicamente industrial, no es tan accesible. Pero por internet sí existe una distribución al por menor en botes pequeños. Y esa es la que preocupa. Lo que ha pasado en Nueva York es que los jóvenes han aprendido la manera de extraer todo el gas de golpe, sin que salga la nata y se estaba extendiendo su uso como narcótico.

Qué efectos tiene este gas

El óxido nitroso entra en las células pulmonares, los alvéolos, en lugar del oxígeno. Esto provoca toda una serie de efectos sobre nuestro cuerpo durante aproximadamente un minuto.

No todo el mundo reacciona igual, pues hay niveles de tolerancia, que depende de varios factores. El tamaño de la persona o el hecho de inhalar o no a la vez algo de oxígeno influyen. Los efectos más habituales son:

  • Baja la presión arterial y se produce un leve mareo.
  • Disociación del cuerpo, como si volaras, descoordinación y entumecimiento.
  • Sentimiento de euforia, risa incontrolada.
  • Pérdida de la orientación temporal, acabar por no saber cuánto tiempo ha pasado.

En los caso de un consumo habitual o excesivo, las complicaciones puedes ser numerosas:

  • Visión borrosa, cansancio.
  • La falta de oxígeno puede llevar a una hipoxia: desmayos o alteraciones cardiacas, incluso infarto.
  • Provoca déficit de vitamina B12, y dar problemas en la médula ósea o el sistema nervioso.
  • Puede quemar la boca y las vías respiratorias, aunque inhalando en spray es difícil.

Se extiende su uso entre jóvenes

Hay que remarcar que los globos hinchados que se venden para fiestas están llenos de helio, otro tipo de gas totalmente inocuo. También que el uso del óxido nitroso como aditivo alimentario es totalmente seguro. La cantidad de espray que sale es pequeña y no lo inhalamos directamente, se diluye en el aire de la habitación.

Otra cosa es cuando lo único que buscamos es inhalar el gas.

En España es más común que se venda en zona de botellones en globos o pequeñas botellas

En Nueva York se han puesto duros para intentar frenar la expansión de ese mal uso de la nata montada. Hay multas de entre 250 dólares y 500 a los vendedores que incumplan la nueva normativa.

En España también lleva tiempo el uso recreativo del óxido nitroso, pero justo el año pasado se empezó a extender en botellones de jóvenes coincidiendo con una liberación de restricciones en la pandemia, que aumentaron las fiestas callejeras.

No es con espray, sino con vendedores ambulantes que la ofrecen en globos inflados con este gas. Las policías han empezado a ser más estrictas con estos vendedores, apoyándose en que su uso con fines euforizantes es un delito para la salud pública.

No obstante, como la venta y la posesión no es ilegal, es difícil frenar esta práctica. En el Reino Unido lo saben bien, puesto que el problema es aún más extenso. El Gobierno inglés hace meses que estudia medidas legales.