Por Soledad López, periodista especializada en salud

Jóvenes y medicamentos: ¿saben cómo tomarlos bien?
iStock by Getty Images

ConóceMe es el nombre del proyecto promovido por la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria para mejorar los conocimientos que tienen los estudiantes de bachillerato sobre el uso de los fármacos.

Las sesiones formativas se han llevado a cabo en 17 provincias españolas, una por comunidad autónoma, han colaborado 336 farmacéuticos y los resultados han sido muy positivos porque, obviamente, los jóvenes que han participado saben más ahora sobre los riesgos que entrañan los medicamentos y la importancia de tomarlos adecuadamente.

Una iniciativa brillante que todos debemos aplaudir porque el "buen uso de los fármacos" es todavía una asignatura pendiente en España, tanto en jóvenes como en adultos.

Formar a esos jóvenes es invertir en adultos responsables en un futuro, y es también una manera de hacer llegar a las familias informaciones tan básicas como dónde se deben guardar los fármacos en casa (en un lugar fresco y seco, ¡y nunca en el baño o la cocina!). Un dato que, a tenor de lo observado, se desconoce en muchos hogares.

el proyecto conóceme

Joaquina Huarte, farmacéutica y directora del proyecto, explica que la idea de llevar a cabo este proyecto surge del día a día que viven los farmacéuticos: "desde el mostrador de la farmacia observamos continuamente el desconocimiento de la población en general de las normas básicas del uso adecuado y responsable de medicamentos".

El objetivo de ConóceMe ha sido contribuir a erradicar ese desconocimiento educando a las futuras generaciones, pero también ha servido para hacer un retrato de lo que saben los jóvenes sobre los fármacos y del uso que les dan.

¿Y qué notan sacan? "Un 5 justo, aunque es un nota parecida a la del resto de españoles", asegura Huarte.

La farmacéutica nos da más detalles en este sentido.

Los medicamentos que más toman los jóvenes

Los jóvenes son un sector de población que se le presupone sano, por tanto poco consumidor de fármacos. Pero aún así, Huarte asegura que les llamó la atención las cifras de consumo:

El 85% de los alumnos había tomado medicamentos recientemente.

  • El 41% había tomado ibuprofeno de 600 mg y un 20% de 400 mg.
  • El 38% paracetamol.
  • El 16% reconoció haber tomado antibióticos.

¿saben cuándo y cómo tomarlos?

Respecto a los fármacos anteriores, se pudo constatar la falta de información en cuanto a las indicaciones, las dosis adecuadas y la duración de los tratamientos.

  • Desconocían que los antibióticos solo deben tomarse si lo indica el médico y hay que completar todo el tratamiento para que consigan el efecto deseado.
  • Tampoco sabían que siempre hay que empezar por la dosis de ibuprofeno más baja (400 mg). De hecho, la de 600 mg solo debe tomarse bajo indicación médica. Un punto preocupante porque es el fármaco al que más recurren los jóvenes.
  • Ignoraban cuándo está indicado el paracetamol (dolor sin inflamación y fiebre) y cuándo el ibuprofeno (en caso de dolor y inflamación).

"El problema es que vas una vez al médico, te receta ibuprofeno de 600 mg, se queda en el botiquín de casa y cuando vuelves a tener dolor recurres a él, y no debería ser así", subraya Huarte.

insistir en la Automedicación responsable

En la sesiones informativas se ha hecho mucho hincapié en la automedicación responsable y se ha enseñado a leer la caja y el prospecto del fármaco.

"Se les pidió que llevaran de casa la caja de un medicamento con su prospecto. Ellos veían una sábana larguísima pero les insistimos en la importancia de mirar directamente qué dosis han de tomar para su edad, cada cuánto y durante cuánto tiempo. Esa información es básica", remarca Huarte.

Se toman fármacos sin mirar el prospecto y no conocen los efectos secundarios

Tampoco conocían otros datos de vital importancia, y que también figuran en cajas y prospectos:

  • Muchos no sabían lo que era un fármaco genérico y, por tanto, desconocían que a la hora de tomar un medicamento lo importante no es la marca sino el principio activo que estás tomando.
  • "Sorprende también que ignoraban el significado de símbolos como el que indica que se necesita receta médica para comprar el fármaco, o el que señala que no se puede conducir si lo tomas", explica Huarte.

Pero si hay algo que ignoran por completo son los riesgos de la sobremedicalización.

"Muchas veces se toman fármacos cuando no se necesitan porque se recurre a ellos 'por si acaso'. Me tomo un omeprazol porque me voy a cenar y así evito el dolor de estómago", afirma la farmacéutica.

"Debería quedar claro que los medicamentos no son un bien de consumo. Queremos tener el máximo rendimiento físico e intelectual y recurrimos a ellos para lograrlo, pero no debería ser así. Los fármacos son para prevenir o paliar, pero no para rendir más en un examen o en una competición deportiva", remarca.

La importancia de la educación en medicamentos

Entre los participantes del proyecto ConóceMe se ha repartido la Guía práctica para el uso adecuado de los medicamentos de SEFAC.

Ahora, el próximo paso es hacer extensiva esta iniciativa a estudiantes de la ESO.

"Hay que potenciar la educación en medicamentos como se hace con la educación vial y otras actividades extracurriculares en los colegios, de forma complementaria a la educación reglada", dice convencida Huarte.