Asesorado por Ángela García, enfermera de UCI del Hospital del Mar de Barcelona y coordinadora del proyecto HU-CI

Por Soledad López, periodista especializada en salud

hospital del mar
Foto: Desirée Ruiz / Hospital del Mar

Esta es seguramente una de las fotos más emotivas de la pandemia: la de Isidro, un enfermo de Covid-19, que tras pasar dos meses en la UCI del Hospital del Mar de Barcelona pudo volver a ver la playa y el horizonte el pasado 29 de mayo.

Era su mayor deseo y, después de dar negativo en coronavirus en las pruebas de PCR, se ha hecho realidad gracias al personal sanitario de este hospital que integra el proyecto HU-CI, una maravillosa iniciativa que tiene como finalidad humanizar los cuidados intensivos.

La importancia de las emociones

La imagen de Isidro frente a las playas de Barcelona ha dado la vuelta a medio mundo por la carga emocional que tiene y porque refleja que, obviamente, aunque la salud es lo primero, las emociones tienen también un efecto terapéutico y hay que cuidarlas aún estando en una UCI o recién salido de ella.

  • El personal de cuidados intensivos del Hospital del Mar hace tiempo que esto lo sabe y lo pone en práctica, aunque la Covid les esté dando visibilidad justamente ahora.
  • De hecho, el proyecto HU-CI funciona en este hospital de forma institucionalizada desde enero de 2019 y anteriormente a esta fecha ya se ponían en práctica muchos gestos para hacer más humana la estancia en cuidados intensivos.

humanizar las ucis

Este proyecto surge sobre todo a iniciativa de las enfermeras de cuidados intensivos, que son las que conviven más de cerca con pacientes y familiares.

"Llevo 17 años trabajando en esta especialidad y había muchas cosas que nos chirriaban: estábamos muy tecnificadas pero dejábamos a un lado la parte emocional del paciente", explica a Saber vivir Ángela García, enfermera de UCI en el Hospital del Mar de Barcelona y una de las coordinadoras del proyecto HU-CI.

Hace unos años las UCIS estaban mucho más deshumanizadas

"Nos empezamos a preguntar, por ejemplo, porqué los familiares de los enfermos no pueden entrar en una UCI. En el Hospital del Mar tenemos pacientes de cruceros y, por ejemplo, el marido de la turista americana que estaba ingresada sí podía estar en la UCI, pero el que vivía en la Barceloneta no. No tenía sentido", nos cuenta.

"Los niños tampoco podían entrar en la UCI. Recuerdo un caso de hace 15 años de una abuela que se quería despedir de su nieto y la sacamos de extranjis al pasillo para que el nieto la viera. Hacíamos cosas de este tipo porque veíamos que era bueno para el enfermo y los familiares", confiesa Ángela.

Gestos que mejoran la estancia en la UCI

Y de los pequeños gestos y las prácticas habituales del día a día pasaron a diseñar seriamente un protocolo para hacer el trato más humano en las UCI.

Este protocolo, que también se practica de forma más o menos similar en otros hospitales de España, incluye diversas iniciativas:

Salidas terapéuticas al exterior

  • Si está estable, un paciente que necesita ventilación mecánica puede salir perfectamente al exterior.
  • Requiere una preparación previa por parte del personal sanitario, pero la misma que necesita para desplazarlo a otra parte del hospital para hacer, por ejemplo, una resonancia magnética.
  • "Hay enfermos críticos crónicos que pueden estar dos meses en la UCI, y el simple hecho de que les dé el sol en la cara tiene un gran beneficio", explica Ángela.

En compañía de un familiar las 24 horas

  • Desde enero de 2019, las UCIS del Hospital del Mar están abiertas las 24 horas para que el enfermo pueda tener siempre un acompañante, aparte de las horas de visita establecidas para que entren dos personas.
  • "Hemos comprobado que es muy positivo porque los familiares están más tranquilos y tienen menos ansiedad, y los pacientes lo sobrellevan mejor: no es lo mismo despertarte de una sedación y oír una voz conocida que escuchar mi voz que no conocen de nada", asegura la enfermera.

Terapia musical individualizada

  • Un musicoterapeuta y una psicóloga realizan sesiones de media hora con los pacientes y los familiares dos días a la semana.
  • En ellas se utiliza la música tanto para relajar como para estimular al paciente, según la necesidad del enfermo.

Acompañamiento psicológico

  • Un grupo de psicólogos voluntarios acuden 4 días a la semana al hospital para atender a las familias.
  • Esa ayuda emocional es muy importante cuando se ha perdido un familiar, se ha sufrido un infarto...
  • "Muchas veces las familias y los pacientes están enfadados con el mundo, pasan fases de ira, y una enfermera no tiene tiempo de sentarse una hora a consolarlos. Tener un asesoramiento profesional en ese sentido es muy importante", confiesa Ángela.

Los niños también entran en la UCI

Es una medida habitual en Gran Bretaña aunque aquí hay más tabú en este sentido y no se solicita, afirma Ángela. De todos modos, se contempla que los niños puedan entrar acompañados de un adulto.

Incluso los perros pueden visitar a su dueño

Con la supervisión veterinaria correspondiente, "un perro de un paciente que por ejemplo lleva 3 o 4 meses en la UCI también podría entrar, obviamente desparasitado y cumpliendo todas las medidas sanitarias", afirma la coordinadora del proyecto HU-CI.

forma parte del tratamiento

Ángela asegura que estas medidas humanizadoras forman parte del tratamiento del enfermo.

"Para un paciente que lleva 3 meses entre cuatro paredes no es fácil mantener elevadas las ganas de vivir y de luchar. Y una simple salida al exterior viendo la luz, el sol, la gente que pasa... puede ser muy beneficioso. Ves que cogen aire de golpe, física y metafóricamente", explica.

"El bienestar emocional y físico del paciente no se puede cuantificar pero lo vemos día a día. Los familiares nos agradecen poder estar todo el día, los pacientes nos preguntan cuándo van a volver a salir, vemos que la ayuda psicológica funciona muy bien...", añade.

"Sabemos que el protocolo HU-CI funciona y, aunque cuesta trabajo sacar a un paciente al exterior por todo lo que tenemos que movilizar, no nos lo cuestionamos y lo hacemos, igual que no nos cuestionamos dar un antibiótico", concluye.

qué ha ocurrido en la etapa Covid

Muchas de las prácticas del proyecto HU-CI han quedado paralizadas durante la etapa más dura del confinamiento (acompañamiento a los pacientes, asesoramiento psicológico...).

En este sentido, y teniendo en cuenta el aislamiento que han vivido los enfermos de Covid, Ángela explica que lo primero que se pidió desde el departamento de UCI fue disponer de tabletas para hacer videoconferencias con la familia.

  • "¡Es lo mínimo que podíamos pedir! La gente dejaba a los familiares en urgencias y no los volvían a ver, bien porque se quedaban ingresados o porque fallecían", cuenta Ángela.
  • "Ha sido terrorífico para todos esta crisis: los familiares han pasado muchísimo angustia, y los médicos y enfermeras hemos tenido que hablar a diario con ellos y acompañar a los pacientes en todo momento porque estaban solos", recuerda.

Ahora poco a poco todo vuelve a la normalidad. Ya empiezan a entrar los familiares en el hospital. Isidro ha visto dos veces el mar y un compañero suyo está a punto de hacerlo.

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