Por Meritxell Batlle Cardona

Correr
Foto: iStock

Los madrileños tienen la fase 2 a la vuelta de la esquina, como una meta a alcanzar tras semanas de carrera. Durante este tiempo, riadas de runners se han lanzado a la calle para dejar el confinamiento de lado durante una hora al día pero, ¿adónde han ido a correr? y, ¿qué nuevos lugares pueden marcar en su mapa para continuar haciendo salud?

Esta lista recoge una variada selección apta para todos los niveles tanto dentro de la capital como en sus alrededores.

El parque del Retiro

No hay duda de que la reapertura de El Retiro el día 25 de mayo abrió las puertas al pulmón de la capital; a 4.5 kilómetros de perímetro con multitud de caminos de grava y tierra que son asequibles para los primerizos y todo un clásico para los más veteranos.

  • Aquí, uno puede correr día tras día sin necesidad de repetir trayecto y, aquél que quiera hacer sprints, puede lanzarse a ello por el kilómetro asfaltado que cruza el parque.

Madrid Río

He aquí el espacio perfecto para aquellos que se inician al mundo del running. Madrid Río parte del centro en el Puente de los Franceses y se extiende por más de 7 kilómetros hasta el Nudo Sur, en Legazpi. ¿Lo mejor? Que, a diferencia del resto, es un recorrido completamente llano.

  • Además, al ser un trayecto lineal se puede acortar la ruta para calcular que la ida y la vuelta no supera el tiempo previsto ni las posibilidades de cada uno. Y todo con el Manzanares al lado y sin asfalto de por medio.

Parque del Oeste

Para los más atletas, este es su sitio. En Príncipe Pío, cerca de uno de los extremos de Madrid Río, se extiende el Parque del Oeste, uno de los recorridos más verdes y con más desniveles de la ciudad. Sus 4,3 kilómetros de perímetro combinan asfalto y tierra y subidas y bajadas, características ideales para quien quiera trabajar las piernas.

  • Son varios sus puntos fuertes, pero destaca por estar cubierto de árboles que permiten resguardarse en la sombra, por ofrecer unas de las mejores vistas de la capital y por tener acceso al Templo de Debod.

Dehesa de la Villa

Al lado de la Universidad Complutense y alejada del centro y del ruido de la ciudad, la Dehesa de la Villa atrapa a los corredores más experimentados.

Con 5 kilómetros de perímetro y lejos del tráfico, se convierte en un espacio verde inigualable para entrenos exigentes sobre grava y con desniveles pronunciados.

Casa de Campo

El mayor parque público de la ciudad es otro clásico para salir a correr. Ubicado en el distrito de Moncloa-Aravaca, posee todos los atributos para triunfar: naturaleza, sombras, zonas llanas, desniveles, caminos de tierra, asfalto…

Un poco de todo para atraer a cualquier deportista, aunque es de especial interés para los amantes del fondo y el medio fondo dadas sus más de 1700 hectáreas.

Parque Juan Carlos I

Alejado del resto, en el barrio de Corralejos, este parque es ideal para retarse a uno mismo. Cuenta con un circuito principal de unos 3 kilómetros y con múltiples caminos transversales para todos los gustos y niveles, desde tramos llanos hasta cuestas e incluso una pequeña colina perfecta para los que quieran hacer series. Además, es uno de los más adecuados para ir con niños.

Rutas urbanas

Si no se tiene mucho tiempo, se sale a correr por la noche o se quiere hacer un poco de turismo por la capital, existen tramos largos y anchos para disfrutar de una hora de deporte urbano. Ejemplo de ello es el paseo de la Castellana y Recoletos, perfectos para hacer running nocturno o al amanecer, cuando todavía no hay tráfico.

También en momentos de poca afluencia se puede recorrer la Gran Vía. Los más inquietos pueden salir de El Retiro, subir hasta la Puerta del Sol por la calle Alcalá, continuar por la peatonal Arena y seguir hasta el Templo de Debod para regresar a El Retiro por la Gran Vía.

El Pardo

Es fuera del casco urbano de Madrid, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, donde los amantes de la montaña encuentran su lugar. Accesible en coche y en transporte público, El Pardo ofrece recorridos prácticamente llanos y la posibilidad de acceder a su embalse desde el complejo deportivo Somontes por el río Manzanares.

Son 5 kilómetros de trayecto que uno puede adaptar a sus necesidades.

Dehesa de Navalcarbón

Ya en el término municipal de Las Rozas, la Dehesa de Navalcarbón ofrece varias rutas para correr y un espacio natural inigualable para pasar el día. A unos 25 kilómetros de Madrid, es accesible en transporte público y se convierte en todo un paraíso para los deportistas de exterior, incluso para los piragüistas.

Cuenta con un recorrido que lleva el nombre del atleta y vecino Chema Martínez que permite hacer más de una ruta gracias a las señalizaciones de distancia y de dificultad que facilitan la experiencia.

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