¿Se acabó vacunarse cada año de la gripe?

Las vacunas de la gripe se ponen cada año porque atacan una parte del virus que cambia mucho. Ahora han identificado unos anticuerpos que actúan contra un punto que apenas muta, lo que permitiría el desarrollo de una vacuna universal contra muchas cepas de la gripe.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Se acabó vacunarse cada año de la gripe? Más cerca de una vacuna universal
iStock by Getty Images

En una temporada típica de gripe como fue la de 2017-2018, la enfermedad afectó a casi 800.000 personas en España. De ellas, 52.000 tuvieron que ser ingresadas y cerca de 15.000 fallecieron.

La medida de prevención más efectiva es que los grupos de riesgo se inmunicen cada año porque el virus va mutando y la vacuna del año anterior ya no sirve, aunque solo lo hacen poco más del 50% de los mayores de 65 años, muy por debajo de lo recomendado.

Pero puede que las campañas anuales de vacunación contra la gripe tengan los días contados. Un equipo de investigadores ha descubierto unos nuevos anticuerpos que pueden reconocer una amplia variedad de cepas del virus influenza. El hallazgo permitiría desarrollar una vacuna universal contra la gripe.

por qué hay que vacunarse cada año

El objetivo de las vacunas de la gripe es conseguir que el sistema inmune genere anticuerpos para que reconozcan la cabeza de una proteína (hemaglutinina o HA) que se encuentra en la superficie del virus influenza.

La cabeza de esta proteína es su parte más accesible, lo que la convierte en un objetivo fácil para el sistema inmune. Sin embargo, también es la parte que más cambia o más muta.

Por eso las vacunas de la gripe no sirven de un año para otro.

buscar una vacuna universal

Científicos del Scripps Research, la Universidad de Chicago y la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai han estado trabajando en vacunas experimentales contra el virus influenza que no caduquen año tras año.

Y lo han hecho estimulando el sistema inmune para que cree anticuerpos contra el tallo de la proteína HA, que es mucho menos variable que la cabeza.

El tallo se extiende entre la cabeza de la proteína HA y el virión o partícula viral.

Los resultados han sido tan buenos que algunas de estas vacunas universales contra la influenza se encuentran actualmente en ensayos clínicos iniciales.

Detalles del estudio

Para el desarrollo de su proyecto, los científicos identificaron 358 anticuerpos diferentes presentes en la sangre de personas que:

  • Habían recibido una vacuna contra la gripe estacional.
  • Estaban en un ensayo de fase I para una vacuna universal contra el virus influenza.
  • O habían sido infectadas de forma natural por el virus de la gripe.

Muchos de los anticuerpos presentes en la sangre de los participantes eran anticuerpos que ya se sabía que reconocían la cabeza o el tallo de la proteína HA.

Pero se descubrieron una serie de nuevos anticuerpos: los que se unen a la parte inferior del tallo, muy cerca del virión (partícula viral).

A este punto de la proteína los científicos lo bautizaron como "ancla". Vieron que había hasta 50 anticuerpos diferentes que actuaban contra el ancla.

Y comprobaron que estos anticuerpos reconocían una gran variedad de virus de influenza, que son responsables de muchas cepas de la gripe estacional.

Una vacuna sencilla

En realidad, lo que han hecho los investigadores es encontrar un auténtico talón de Aquiles o punto débil del virus influenza, lo que permite desarrollar vacunas que protejan durante mucho tiempo.

  • Han identificado unos anticuerpos que atacan una parte del virus que apenas muta, el ancla, y por tanto tienen el potencial de reconocer una amplia variedad de cepas de gripe, incluso cuando el virus muta de un año a otro.

Se trata además de unos anticuerpos bastante comunes: "pertenecen al grupo de anticuerpos que el cuerpo de cualquier persona puede producir", señalan los investigadores.

"El sistema inmunológico humano ya tiene la capacidad de producir anticuerpos contra este epítopo (una molécula que es reconocida por un anticuerpo), por lo que es solo una cuestión de aplicar métodos modernos de ingeniería de proteínas para hacer una vacuna que pueda inducir esos anticuerpos en cantidades suficientes", concluyen.